Una de las provincias con resultados más estables en el boxeo cubano lo constituye Pinar del Río. A lo largo del tiempo nombres como los de Ariel Hernández y Juan Hernández Sierra dominaron a cuanto adversario subía al cuadrilátero. Esa tradición la siguen hoy en día Lázaro Álvarez y Roniel Iglesias.
Desde que se creó hace tres años la Serie Nacional por Equipos, la representación de la provincia más occidental de Cuba no baja del sitial de honor. Semanas atrás, durante el tope entre una selección de boxeadores de la urbe estadounidense de Pittsburgh y una representación de vueltabajeros, escenificado en la ciudad de Pinar del Río, Granma dialogó con Julio Lázaro Mena Díaz, jefe técnico de la academia provincial de boxeo, para conocer detalles del deporte de las 12 cuerdas en el territorio.
—¿Por qué Pinar del Río obtiene grandes resultados en este deporte?
—Eso es fruto del serio trabajo que se realiza desde la base con los niños en el territorio. También hay que señalar la excelente visión de los entrenadores de la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE) para captar a los jóvenes de mayor perspectiva en la disciplina. Desde las edades tempranas, sin la dedicación de los alumnos junto a la labor que hacen con ellos los preparadores, no existirían los buenos dividendos en las categorías de mayores.
—¿Cuántos boxeadores tienen en la academia provincial?
—El centro cuenta con una matrícula de 24 muchachos, junto a seis entrenadores, quienes realizan un trabajo conjunto en pos de alcanzar resultados sobresalientes en los eventos en que participamos.
—¿Cuáles son las divisiones de mayor y menor fuerza?
—En el caso de la categoría de mayores, las divisiones de 60, 69 y 75 kilogramos son las más fuertes, ya que varios de sus integrantes como Lázaro Álvarez (60) y Roniel Iglesias (69) han llegado al equipo nacional consiguiendo medallas olímpicas y mundiales. Contamos, además, en esos tres pesos con jóvenes de perspectiva inmediata que conforman la preselección nacional ampliada, entre ellos los 75 kg Loremberto Alfonso y Yassiel Despaigne. Donde tenemos problemas es en los 49 y 52 kilogramos. En el caso de la categoría de +91 kilogramos, la más débil en Cuba, tampoco contamos con una figura que cumpla con las expectativas, pero poseemos a tres hombres para trabajar y colocarlos en un nivel superior.
—¿Por qué Pinar del Río se ha coronado en las Series Nacionales por equipos y en los últimos torneos Playa Girón no llega al primer lugar?
—Creo que el factor suerte ha estado en contra de nosotros en los Playa Girón, ya que las principales figuras pinareñas, a excepción de Álvarez e Iglesias, se han enfrentado a los mejores hombres en su peso en las dos primeras rondas, cayendo en muchos casos ante la calidad de los primeros pugilistas en sus respectivas divisiones. Esto no es una justificación, tiene que servirnos para trabajar con más fuerza y buscar mayor calidad en una cantidad más amplia de divisiones, para no depender de dos o tres atletas. Hacia esa profundidad estamos enfocados. Ahora, en la Serie Nacional por Equipos, hemos sido campeones porque se compite entre provincias donde impera el resultado colectivo por encima del logro individual.
Los muchachos que ganan sus pleitos inspiran al siguiente compañero que subirá al ring. Además, hay que reconocer que en las instancias finales del evento, acertadamente, nos reforzamos con fajadores de otras provincias, lo que termina por rellenar las divisiones más débiles y hace que el equipo pinareño sea más difícil de derrotar.
—¿Repetirán el éxito en el Nacional por equipos?
—Próximamente ya nos insertaremos en la primera etapa clasificatoria del certamen. Por supuesto, vamos por retener la corona por cuarta ocasión consecutiva. El pasado tope ante la escuadra de Pittsburgh nos sirvió para que algunos lleguen en excelente forma deportiva, en tanto el resto del conjunto se viene preparando intensamente desde inicios de año.












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