Pocas veces la derrota deja un sabor agradable entre jugadores y aficionados. Este viernes, esa sensación se cumplió luego que el equipo Cuba de fútbol perdiera por 0-2, tras realizar un excelente juego ante sus homólogos de los Estados Unidos, en choque amistoso celebrado en el estadio Pedro Marrero.
El público que asistió a la instalación capitalina apreció un buen espectáculo, en el que ambas escuadras lucharon de tú por tú en aras de la victoria. Los primeros 45 minutos transcurrieron con varias oportunidades para los dos elencos, sin embargo la pizarra no se inauguró. Cuba jamás se escondió tal y como había pronosticado su entrenador Adalberto Raúl Mederos, y apostó por los cambios de banda en profundidad y balones filtrados que generaran peligro a la saga estadounidense en varias ocasiones.
Con un césped extremadamente duro, los norteamericanos controlaron el juego en la zona medular aplicando un fútbol sencillo, de la mano de su capitán Michael Bradley. No obstante, las internadas por izquierda del volante Julian Green, generaron constantes problemas a la defensa antillana durante los 90 minutos.
A través de una de sus incontables internadas llegó el gol al minuto 62, cuando el centrocampista del Bayern Munich avanzó hasta el borde del área para sacar un remate que el arquero cubano Sandy Sánchez dejó suelto y la esférica terminó en poder de Chris Wondolowski, quien con sangre fría empujó la pelota hacia la red.
Esa misma frialdad para estampar el gol la carecieron los cubanos, lo único que se les puede señalar a un once que dio la cara y dejó una grata impresión, al enfrentar sin complejos a un adversario de talla mundial. Anotar sigue siendo la asignatura pendiente de los nuestros y en el match de este 7 de octubre no fue la excepción. Par de balones al poste, y otros dos disparos que pasaron cerca del arco de Ethan Horvath, impidieron que más de 15 mil aficionados gritaran el añorado y deseado gol.
Con el marcador adverso Cuba siguió apostando por la igualdad, pero Wondolowski se internó por derecha, en un dubitativo fuera de juego, mandó el centro de la muerte a Green, para que firmara el definitorio 2-0, cuando transcurría el minuto 72.
Los cubanos estuvieron más cerca del primero que los visitantes del tercero, a pesar que sobre el final apareció el cansancio físico por la labor desplegada. Tras el silbato final el técnico, Jürgen Klinsmann, tuvo palabras de elogios para sus adversarios y destacó que el fútbol cubano y el propio futbolista local se encuentran listos para llevar su juego a otro nivel.
«No estoy sorprendido por el resultado final, sabíamos que los cubanos serían un rival difícil, nos dieron un primer tiempo de mucho trabajo, por la aptitud que enseñaron felicito a su cuerpo de entrenadores y jugadores», sostuvo el ex delantero alemán.












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8 de octubre de 2016
07:31:03
Niamey Alfonso Ramos dijo:
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8 de octubre de 2016
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8 de octubre de 2016
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8 de octubre de 2016
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luis Respondió:
9 de octubre de 2016
09:28:51
Edgardo martinez garcia dijo:
5
8 de octubre de 2016
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8 de octubre de 2016
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9 de octubre de 2016
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10 de octubre de 2016
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11 de octubre de 2016
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