ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El choque con la naturaleza forjará a verdaderos titanes en Cuba. Foto: Christian Casal

Cayo Jutías es el paraíso, pero llegar aquí ha sido un infierno. Ese fue el criterio unánime de los cientos de pedalistas de 12 naciones que en diciembre del 2015 participaron en la primera versión de la Titan Tropic Cuba, novedoso circuito de mountain bike instaurado en el archipiélago, como hermano menor de la tradicional Titan Desert de Marruecos, ya con 11 ediciones efectuadas.

Días lluviosos, caminos empedrados y llenos de lodo, cruces de ríos crecidos con la bicicleta al hombro, duras escaladas y complejos tramos de una rigurosidad técnica fuera de lo común, matizaron el trayecto de cinco etapas y más de 400 kilómetros entre La Habana y la playa de Cayo Jutías, en Pinar del Río, con estancias previas en Las Terrazas, Soroa y Viñales.

Recorrido bastante similar tendrán quienes decidan inscribirse en la lid del presente año, que se correrá entre el 3 y el 8 de diciembre, igualmente con salida en la capital y cierre estelar, de éxtasis, en las arenas blancas de Cayo Jutías.

“Es una zona paradisíaca en un marco incomparable. El mar al lado te invita a bañarte tras la llegada, y en mi caso poder hacerlo como ganador, fue uno de los momentos más bonitos de toda la Titan Tropic”, expresó hace una semana el colombiano Diego Alejandro Tamayo, mo­nar­ca indiscutible de la primera edición.

El pedalista cafetero, campeón de la Titan Desert 2015, fue uno de los protagonistas durante la presentación en España de los detalles de la próxima carrera, ceremonia en la cual también participó el embajador cubano en Madrid, Eu­genio Martínez, ambos del criterio que Cuba es un escenario de lujo para tan exigente trazado.

“Uno de los aspectos más gratificantes de la carrera fue la acogida de los cubanos, en ese sentido no tenemos ninguna queja. En cada mo­mento sientes que te arropan, que te aplauden y que te apoyan. Es un país latino, los cubanos son gente de ambiente y ellos te lo transmiten desde el primer momento, su calor y temperamento, el buen hacer de la gente es extraordinario”, señaló Tamayo, quien confirmó que su objetivo es revalidar el título.

LA TITAN POR DENTRO

El colombiano es seguramente uno de los concursantes más competitivos que rodará en la Titan Tropic Cuba, pero no tendrá fácil la consecución de su segunda corona en un riguroso circuito de 450 kilómetros, caracterizado por constantes desniveles, travesías por bosques frondosos y de cruda vegetación, tramos de muchos baches y grava, y otros en los que el barro se pegará al cuerpo para incomodar a todos los participantes.

Al igual que en la primera edición, el estreno de la prueba será con un prólogo no competitivo por las calles habaneras, seguido por la etapa de estreno entre la capital y Soroa, una pequeña variación respecto al anterior calendario, que comprendía un trazado de 76 kilómetros hasta Las Terrazas.

“Nosotros tenemos la percepción de que es muy importante mantener un recorrido estable a fin de ganar prestigio, que la gente se familiarice con la prueba y crezca en un futuro el flujo de inscripción, algo que estoy seguro se puede conseguir”, aseguró a Granma en diciembre Juan Por­car, consejero delegado de RPM Events, agen­cia organizadora de la prueba.

Siguiendo esa máxima, los cambios son mí­nimos, con un segundo recorrido que tiene reservado un bucle en Soroa, subida al Castillo de las Nubes y vuelta alrededor de las zonas pan­tanosas del poblado, de acuerdo con los anuncios de los organizadores. A partir de la tercera fase se retomará el curso original de la Titan, con la etapa reina hasta Viñales, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1999.

Este será nuevamente el tramo más largo de la carrera, y durante el mismo se atravesará el Parque Nacional La Güira hasta descubrir los singulares mogotes de Viñales, donde también se rodará el cuarto rollo de una película de plena acción, por la dificultad técnica que encontrarán en los caminos de la zona. El cierre queda reservado a Cayo Jutías, sitio ideal para relajar luego de vivir un examen físico y mental en los bosques tropicales.

La lid no variará sus protocolos y otra vez los pedalistas se alojarán en tiendas de campaña en cada uno de los campamentos montados por los organizadores, quienes con suma profesionalidad desde ya valoran el más mínimo detalle, sobre la base de las experiencias vividas en el 2015.

En diciembre, todos quedaron muy satisfechos por las milimétricas coordinaciones que garantizaron el perfecto desarrollo del certamen, con el complemento ideal de un público que se volcó con la insólita caravana de ciclistas.

“Están muy contentos, viviendo una experiencia que nunca olvidarán. Todos hablan de la belleza del paisaje y la amabilidad de la gente, que están siempre animándolos”, nos confesó Porcar hace seis meses, esperanzado de revivir dichos sucesos.

Y no es el único. Desde ya se frota las manos el monarca defensor, Diego Tamayo, quien no se cortó al referirse a su venidera presentación en Cuba. “Es una carrera exótica en un ambiente tropical y en un país típico para ir de vacaciones, sinónimo asegurado de diversión. Estos dos aspectos sumados a una competición de mountain bike, hace que los amantes de este deporte podamos disfrutar. ¡Una combinación perfecta!”

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