
Desde un costado de la cancha imparte indicaciones a sus discípulos. Les exige más presión sobre sus rivales cuando no tienen el balón. Sin embargo, una vez en su poder, pide pasarlo rápidamente y buscar al hombre mejor posicionado de cara al gol.
Para la recién estrenada directora técnica del equipo juvenil de fútbol sala de La Habana, doctora en Ciencias de la Cultura Física Yunelsi Rodríguez Báez, dirigir a un grupo de adolescentes constituye un desafío, el cual acepta con la responsabilidad de conformar un equipo sólido y unido.
Los futbolistas de sala que tiene bajo su mando son muchachos de la provincia de La Habana. Se trata de 15 deportistas cuyas edades oscilan entre 16 y 19 años y con ellos ha participado en la Copa Cerro Pelado, además de efectuar topes de preparación con las selecciones nacionales de fútbol de Panamá y Cuba.
“Aunque los partidos amistosos se saldaron con derrotas, los muchachos, se mostraron sueltos ante los adversarios. Como tienen muchos deseos de jugar buscan la pelota una y otra vez. Por su forma de enfrentar los juegos, estos encuentros ayudaron a la preparación del equipo cubano de mayores que disputó la clasificación mundialista del Caribe”, resaltó Rodríguez Báez.
—¿Cuáles son las características generales de los futbolistas que tiene bajo su mando?
—Son muy rápidos, con recursos técnicos, algunos poseen habilidades con el balón, aunque necesitan seguir jugando, tocar más la pelota en colectivo, presionar al rival cuando este tiene la esférica. Precisan ser menos individualistas, en ocasiones burlan a uno o dos rivales, eso provoca que un compañero quede libre de la marca y en mejor posición de cara al gol, pero el hombre que lleva la pelota no la pasa y busca el disparo a puerta. Esos son aspectos para trabajar con ellos. Aquí lo importante es darle circulación rápida al balón, subir y bajar la cancha constantemente, atender a los marcajes.
—¿Cómo le ha resultado trabajar con adolescentes?
—Tienen sus particularidades. Hablamos de adolescentes, no de hombres o niños. Por su edad, son muy impetuosos, quieren jugar siempre y no salir de la cancha. A veces no entienden la importancia de hacer las sustituciones en los partidos, se molestan cuando los sacas del desafío. Los que están en la banca te piden entrar. Piensan que son hombres y en ocasiones ven al entrenador como la persona que los desacredita y no es así. Por eso es necesario que sean disciplinados, antes, durante y después de cada partido.
“Para lidiar con todos estos aspectos debes entablar una buena comunicación con ellos, explicarles la importancia del desempeño colectivo, de respetar a su entrenador, al cuadro de dirección, a sus compañeros del seleccionado y al propio juego. También es importante inculcarles los métodos de entrenamiento, no se hace nada con poseer mucho talento futbolístico y no acoplarse al entrenamiento.
“Trabajar con adolescentes significa combinar la mano firme con la comprensión. Hay momentos en que se precisa del regaño, la advertencia, pero en el otro viene el consejo, el voto de confianza al futbolista. De ellos también espero aprender mucho sobre fútbol, pues tienen sus propias ideas, y cuando se compenetren como un colectivo, ellos mismos propondrán sus jugadas”.
—¿Qué apoyo ha recibido de los padres de estos jóvenes?
—Me han apoyado en todo momento, mantenemos comunicación sistemática. Aquí hay quienes estudian, otros trabajan, entonces coordinamos con los padres para que nos apoyen a que el estudio y el trabajo no afecten los entrenamientos. Han sido receptivos a las medidas que hemos tomado con algunos, les explicamos por qué no abre un partido su hijo, para que ellos también le expliquen la importancia de la decisión al joven.
—¿Qué aspectos necesitan ser trabajados en el futuro inmediato?
—Ellos todavía no son un equipo. Ahora son un grupo de jóvenes con excelentes habilidades y condiciones físicas para el fútbol sala. Necesitamos trabajar más en los entrenamientos y tener partidos de preparación con todos los cuadros que vengan a La Habana para alcanzar el acople deseado. Hay que seguir trabajando en los aspectos técnico-táctico y físico de cada uno de ellos, atendiendo a que algunos todavía no están en su peso y talla definitiva. Se entrena con balón y sin balón, están acostumbrados a trabajar así.
—¿Aspiraciones dentro del fútbol?
—Quiero continuar con este grupo, formarlo como equipo. Me gusta el reto que viene por delante, aspiro a entrenar en un futuro a la selección nacional femenina cubana, para lo que he de seguir superándome, accediendo a nuevas metodologías de entrenamiento, charlas, seminarios, observando más partidos de fútbol; la superación es constante.






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Islay dijo:
1
5 de febrero de 2016
08:07:46
javier dijo:
2
5 de febrero de 2016
08:24:10
Elpidio dijo:
3
5 de febrero de 2016
08:38:59
Gervasio dijo:
4
5 de febrero de 2016
12:24:54
belkis dijo:
5
5 de febrero de 2016
17:01:29
mel dijo:
6
5 de febrero de 2016
17:25:11
Yunelsis Respondió:
28 de febrero de 2016
23:31:07
Amaury dijo:
7
6 de febrero de 2016
14:16:14
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