
Durante las jornadas de entrenamiento y los juegos de preparación apenas cruza palabra con su colectivo técnico de trabajo. De ser necesario, solo brinda algunas precisiones puntuales. Sus ojos no se apartan de la cancha en la búsqueda de alguna deficiencia que pueda presentarse. Luego, en las reuniones con el colectivo, transmite sus impresiones y hace énfasis en los aspectos que necesitan pulirse.
Así es Clemente Reynoso, director técnico del equipo cubano de fútbol sala. Se trata de una de las personas más capacitadas para hablar sobre ese deporte. Sin embargo, Reynoso confiesa que es de pocas palabras, aunque ofrece una amplia sonrisa al ser inquirido sobre la posibilidad de ofrecer una sorpresa por sus muchachos en el Mundial previsto para Colombia, en el mes de septiembre.
“Todo es posible, siempre y cuando se haga una excelente preparación, se efectúen juegos y los futbolistas sepan crecerse en el propio Mundial. Pero, antes de ir a Colombia tenemos que obtener el boleto en los dos torneos clasificatorios. Somos favoritos en el de clasificación mundialista del Caribe que se efectuará desde hoy en La Habana para ir al premundial de Costa Rica. Entonces, ahí tenemos que adueñarnos de uno de los cupos mundialistas”, reseñó el avezado estratega.
—¿Cómo cataloga la preparación?
—La preparación del equipo ha sido muy buena. En septiembre nos concentramos para afrontar este torneo y en noviembre realizamos una gira por Perú, donde disputamos cinco partidos amistosos, dos ante el equipo nacional de ese país, y los otros tres frente a clubes de la liga de esa nación sudamericana.
“Luego, a inicios de enero, efectuamos en La Habana un partido contra la selección nacional de Panamá, a puertas cerradas, que terminó con victoria canalera de 4-2, en la sala Kid Chocolate. Fue un buen desafío, donde lo importante radicó en que los muchachos acumularan minutos de acción frente a rivales de nivel y seguir perfeccionando nuestros movimientos. Si sumamos los cinco choques en Perú, más el disputado ante Panamá y los de la Copa Cerro Pelado que conquistamos, podemos afirmar que llegaremos al torneo con el roce competitivo necesario. No obstante, no tenemos referencia de los rivales que enfrentaremos en La Habana. No hemos podido acceder a ningún video o información de esos elencos”.
—¿Semejanzas y diferencias entre el fútbol sala de Perú y el de Cuba?
—En la gira por Perú apreciamos que su fútbol es muy similar al que practicamos aquí. Son hombres de una gran calidad individual, muy habilidosos con el balón, además muy rápidos y con una buena presencia física igual que los nuestros.
“Una de las diferencias entre ambos equipos consiste en que ellos trabajan muy bien en las coberturas defensivas, aspecto que nosotros tenemos como punto más débil, sobre todo en la marca uno contra uno. Por eso fue importante haber realizado esta gira para trabajar donde tenemos mayores deficiencias.
“Los muchachos que asistieron a Perú pudieron comprobar que en el aspecto ofensivo presentan un buen nivel, lo que debemos hacer mayor hincapié en mover rápido el balón, desde la zona defensiva hacia el área rival”.
—¿Objetivo del fútbol sala para este año?
—No tenemos otra meta que clasificar al Mundial de Colombia en septiembre de este año. El colectivo de dirección y los muchachos han trabajado arduamente en los entrenamientos para conformar una sólida selección. Sabemos que si obtenemos uno de los dos cupos rumbo a Costa Rica, ese será un torneo de mayor nivel, pues México, Estados Unidos, Guatemala y los anfitriones tienen mucha tradición en el fútbol sala. Pero vamos por uno de los boletos que otorga el área de Concacaf, aunque todavía no se ha determinado si la FIFA concederá tres o cuatro cupos mundialistas.
—¿De lograr la clasificación tienen previsto realizar otra gira de preparación?
—Esperamos obtener la clasificación aquí en La Habana, luego tendremos poco más de una semana de descanso, y nos reincorporaremos a los entrenamientos para asistir al pre- mundial de mayo en Costa Rica. Ahora mismo no tenemos ninguna gira programada, pero creo que habrá partidos de fogueo contra cuadros extranjeros, aunque lo más lógico es que se pacten esos encuentros cuando estemos más próximos a la competencia.
—¿Qué opinión le merece el grupo que hoy tiene bajo su mando?
—Me siento satisfecho de estos muchachos, son muy talentosos, dedicados a sus entrenamientos. También tengo un buen colectivo de entrenadores que me asiste y trabaja con los jóvenes. Isvén Román, Pablo Alomá y Freddy Herrera, fueron jugadores que yo dirigí y hoy son entrenadores, conocen mucho del fútbol sala, y transmiten esas experiencias al grupo de hoy. También está en el colectivo Ernesto Estrada, quien llevó al equipo de Granma a la conquista del título nacional el año pasado.
“Dentro del grupo hay jóvenes jugadores que forman parte de la preselección y tienen mucho talento en sus botines. Aunque no disputarán el torneo, Diego Ramírez y Lázaro Luis Peña tienen un futuro muy promisorio en el fútbol sala. Ellos se ven sueltos ante miembros del equipo cubano con experiencia internacional. Lo que les falta es ejercitarse más y hacerlo en colectivo, pues por su juventud en ocasiones pecan de individualismo, pero esos son aspectos propios de esa edad y que con los entrenamientos se van corrigiendo”.






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