ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Yanisleidy Suárez se siente muy a gusto con su responsabilidad como árbitro. Foto: Ismael Batista

Minutos antes de subir al cuadrilátero se asegura que todo esté en orden, su pelo, la camisa, hace un breve calentamiento para relajar los músculos y entra en el ring de boxeo. No se trata de un afamado pugilista, hablamos de la árbitro Yanisleidy Suárez Puentes.

Esta joven cienfueguera participa como árbitro nacional en los torneos de boxeo Playa Girón desde la edición del 2012 y fue la primera mujer cubana en impartir justicia en una final, un año después. Hablamos de una persona que combina su amor por el boxeo con el judo, pues en la Perla del Sur tiene bajo su mando el entrenamiento de 15 futuros yudocas de la categoría 7-8 años.

—¿Por qué escoges ser árbitro de boxeo?

—Mis inicios en el deporte se remontan al judo, fui atleta hasta los 20 años, integré la preselección nacional en la categoría de 57 kg, participando en las dos primeras Olimpiadas del Deporte Cubano. Pero en la cuarta edición me inscribí en la lucha, la cual practiqué por espacio de dos años aproximadamente.

“Me vinculo al arbitraje del boxeo gracias a una amiga que también es árbitro, Yamila Ocaña Basanta. Ella me mostró las reglas y me interesó impartir justicia. Luego decidí inscribirme en un curso para formar árbitros en la provincia de Cienfuegos, el cual pasé satisfactoriamente. Asistí a otro curso y obtuve mi certificación nacional. Poco a poco me fue gustando subir al ring, estudiar más las reglas, observar con detenimiento los combates. Me he enamorado de este deporte y no lo pienso dejar”.

—¿Qué dijo la familia cuando les comentaste tu decisión?

—Me dijeron que si yo estaba loca. Los amigos y vecinos míos también me comentaron lo mismo. Creo que esa primera opinión estuvo motivada por la protección, atendiendo a que me estaba inscribiendo en un deporte rudo y que por lo general se asocia solamente con los hombres. En eventos nacionales he sido la mujer más constante, aunque hay varias en Cuba, no son pocas. Ya mi familia se ha adaptado a verme en estos menesteres. Luego de aquella sorpresa cuando les dije que me insertaría en el pugilismo, he recibido su apoyo en todo momento, están pendientes de las peleas en que participo y son transmitidas por la televisión.

—¿Momentos difíciles como árbitro?

—Los primeros momentos fueron difíciles cuando pasé los cursos provincial y nacional. Tenía que familiarizarme con aquellas pruebas para demostrar el dominio de las reglas del boxeo y su puesta en práctica. Era un mundo nuevo, pero no imposible de conocer. Ya en funciones, el primer torneo en que participé fue el más difícil hasta ahora, porque tenía concentrada toda la atención sobre mí, pues era mi debut. Fue un evento en la categoría 11-12 años. La técnica no es igual que en el boxeo de mayores, hay que proteger a los niños mucho más. En ocasiones no respon­dían a las voces de mando. Los padres muy cerca del ring alentando a sus hijos. Esa fue mi prueba de fuego.

“Luego de aquellos primeros eventos en que me observaban con asombro, en muchas plazas del país ya se han acostumbrado a verme. He recibido buenas críticas del público conocedor y amante de este deporte, quienes me lo han expresado. Pero esas mismas personas que se acercan me han exhortado para que lo haga mejor. Yo respeto sus criterios y los escucho, pues desde afuera del ring ellos observan lo que estás haciendo bien o mal”.

—¿Cuáles son tus aspiraciones?

—Las metas de superación siempre van en aumento. Trabajo para ser árbitro internacional, una vez que lo consiga espero no tener límites y seguir avanzando. Deseo participar en los juegos olímpicos, campeonatos mundiales y demás copas internacionales. Ya fui seleccionada como la mejor del Playa Girón del año 2014, esa es una de las metas cumplidas.

—¿Qué es más difícil ser juez de mesa o estar sobre el ring?

—Las dos son muy difíciles de ejercer. Tienen sus peculiaridades, en ambas debes permanecer concentrada al 100 % en el combate. Una mala decisión puede destruir todo el trabajo de meses y años de entrenadores y boxeadores. Por supuesto, nunca podemos aspirar a que todas las partes queden satisfechas con el veredicto de un combate, máxime cuando observamos una pelea cerrada, al final solo puede imponerse un boxeador y te­nemos que seleccionar al que conectó los golpes más efectivos sobre su rival.

—¿Admiras a algún boxeador?

—Admiro aquellos que se entregan por completo a este deporte por sus resultados y disciplina. Pero cuando me toca trabajar soy imparcial, me concentro en evaluar su trabajo y evitar cualquier situación negativa que se pueda dar.

—¿Qué opinión te merece la práctica del boxeo por mujeres?

—Lo femenino va con la persona y no con el deporte. Yo pienso que las mujeres tienen derecho a practicar el boxeo, si les gusta ha de ser bienvenido. Las pesas, el judo, la lucha, el kárate son deportes tan fuertes como el boxeo y son practicados por mujeres.

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torpedo dijo:

1

8 de enero de 2016

14:31:33


vi a esa muchacha ebn un programa de tele rebelde que hace vasconcelo el de sancti spiritus me llamo la atencion lo bien que habla. bien por las damas

leonel rojas dijo:

2

14 de enero de 2016

10:56:24


fui durante más de 10 años profesor de taekwondo y entrene muchos equipos femeninos de niñas siempre les inculque la delicadeza en medio de la rudeza propia de los deportes de combate, esta muchacha es ejemplo digno de la flor de jardin en medio de la fuerza los rigores del boxeo no te rindas hasta ser interncional vale