El camagüeyano Yusiel Nápoles (81kg), a sus 32 años, decidió colgar guantes y zapatillas en un escenario que no podía ser más propicio, su provincia, en este Playa Girón de boxeo, clásico en el que reinó tres veces en su división (2005-2007).
En contraste con la decisión de Nápoles, en el ring B de la sala Rafael Fortún se presentó un medallista olímpico (bronce en Beijing 2008), tras cuatro años fuera de los cintillos boxísticos. El habanero Yampier Hernández (56kg) quiere demostrar que aún queda técnica en sus guantes, y en su primera aparición derrotó de forma unánime al pinareño Olandy Regalado.
Nápoles salió en su debut aupado por su público, enterado de su decisión de concluir su carrera. El peleador agramontino subió al ring —el mismo que por más de 20 años ha sido su vida— y recibió la ovación del respetable. Ese reconocimiento lo inspiró para vencer por nocao en el tercer asalto al pinareño Yasmani Rodríguez. Logrado el triunfo, su próximo rival será Julio César la Cruz, tres veces campeón del mundo. Difícil despedida, nada menos que ante el mejor boxeador de la AIBA en este año.
Por su parte, Yampier ha concurrido a este evento muy motivado y también ha salido en busca de la victoria, después de casi un año de preparación para el retorno. Confesó luego de su primer pleito, que le regresó el deseo de pelear, y comprobó que sigue siendo el mismo, con sueños por cumplir, uno de ellos volver al equipo Cuba. El primer paso del retorno ha sido dado.






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Alexis dijo:
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17 de diciembre de 2015
18:41:44
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