Desde los albores se antojaba un domingo especial. El sol decidió pactar una alianza con los corredores y no fustigarlos con su presencia. Sabía que esta edición 29 del Marabana tenía matices únicos, connotación insospechada. Y ciertamente no defraudó, pues hasta una propuesta de matrimonio al cruzar la línea de sentencia tuvo.
Récords sin precedentes se materializaron frente al Capitolio, el mismísimo kilómetro cero. Largaron, bajo el amparo de la enorme valla más de 4 700 andarines, de ellos 1 500 en representación de 62 naciones, incluidos cerca de 580 estadounidenses, hasta la cuarta corona de Jorge Luis Suárez (2:29:30 horas) en la maratón, emulado por la noruega Tonje Granne (3:28:23), en un estreno oficial sin precedentes, ya que resultó la primera ocasión en que un visitante se impone en la maratón.
Baste señalar que en la versión precedente resultaron 644 los visitantes foráneos, muestra de que Marabana, además de convertirse en el tercer evento más aglutinador del movimiento deportivo cubano después de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1982 y los Panamericanos de La Habana 1991, constituye un puente de hermandad entre nuestro pueblo y los visitantes de disímiles latitudes.
Antes de Suárez, el as continental de Toronto, Richer Pérez (1:11:19) realizó sus deberes nuevamente en la media maratón, relegando a Yuleidys La O (1:11:30) y Leonardo Charon (1:12:40), mientras entre damas, aunque sin más oposición que el cronómetro, la santiaguera Yudileyvis Castillo (1:18:49) saboreó las mieles del triunfo por vez primera. A sus espaldas cruzaron la meta Yailén García (1:23:39), no se sintió bien durante la carrera, y Misleidys Vargas (1:23:53).
PASOS PROTAGÓNICOS
Desde las 6:30 de la mañana se respiraba un aire especial. El punto cubano interpretado por David Blanco y la ceremonia a Oloffi en esta ocasión atrajeron como nunca. Glorias y atletas en activo se conjugaron para prestigiar la edición 29 del Marabana: el cuatrocentista Roberto Hernández, el tritón Rodolfo Falcón, el kayacista Jorge García, (cubrió 10 km)…
“Es una gran oportunidad participar en Marabana. Casi hice marcha en lugar de trote, pero este intercambio con otros deportistas y el pueblo, Lulú (su esposa y entrenadora María Luisa Mojarrieta), alentándome se convierten en momentos perdurables”, expresó Falcón.
Para Victoria Balfour una británica radicada en Los Ángeles fue una experiencia única: “Es impresionante ver la libertad que reina en este país. Imaginaba un ambiente rígido, pero definitivamente la realidad ha sido en extremo agradable. Los cubanos son de las personas más amistosas que he conocido. Definitivamente tengo que regresar el año próximo”.
En el caso de Richer, significó que su crono está a tono con el inicio de la preparación: “Cada mañana me propongo aumentar mi nivel. A pesar de que ya me validaron mis 2:17:04 horas para Río de Janeiro, quiero llegar en óptima forma a esa competencia, frisar los 2:13 minutos. Antes me probaré en abril, en la maratón de Boston. Cuando corro siempre pienso en mi fe, soy cristiano, y tener una espiritualidad fortalecida te ayuda a vencer, ponerle amor a lo que haces”, sentenció. A propósito de Richer, solo ha cubierto los 42 kilómetros en cuatro maratones oficiales, el último de ellos en la cita universal de Beijing, donde se vio forzado a abandonar en el kilómetro 34.
Julio Travieso, representante del grupo estadounidense “Hot Tamales”, catalogó esta edición como la de la esperanza: “Hace ocho años fuimos el primer grupo autorizado por el Departamento del Tesoro para participar en Marabana. Entonces fueron nueve meses de espera a nuestra solicitud. Hoy vinimos 14 y ha reinado el optimismo y la alegría en cada uno de nosotros”.
Pero si de alegrías se trata la mayor fue la experimentada por Shaun Baker y Hildy Fong, quienes sellaron su unión matrimonial con anillo incluido al cruzar la línea de sentencia: “La Habana es una de las ciudades más románticas del mundo. La vida es un largo viaje, y hoy decidí continuar mi travesía a su lado. Mi propuesta de matrimonio es mi regalo de cumpleaños para ella”, sentenció Baker, deslumbrado por la hospitalidad y ambiente reinante durante su primera estancia en Cuba.
“Estoy en shock, me propuse aproximarme a las cuatro horas. Estoy convencida de que mi camiseta favorita me dio suerte. Cuba es un pueblo maravilloso y de seguro regresaré, tan rápido como esta carrera sin precedentes de hoy, sentenció la noruega Granne, quien escogió a nuestro país para iniciar sus vacaciones, luego de terminar el tercer año de medicina.






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yam dijo:
1
16 de noviembre de 2015
09:18:39
Rd dijo:
2
16 de noviembre de 2015
12:17:00
santiago dijo:
3
17 de noviembre de 2015
08:45:54
santiago dijo:
4
17 de noviembre de 2015
08:55:28
El maratonista dijo:
5
23 de noviembre de 2015
10:22:29
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