
CAMAGÜEY.—Hoy Filiberto Azcuy recuerda a su coequipero Néstor Almanza como el rival más enconado que haya enfrentado en los 74 kilogramos: “Almanza era tremendísimo luchador, con una gran técnica. Estoy convencido de que ningún combate entre nosotros terminó con una diferencia mayor de dos puntos”, señala Azcuy.
“Eran tiempos en los que el campeonato nacional se disputaba por el sistema de todos contra todos, en pleitos de cinco minutos. Internacionalmente fue una época en la que se conjugó una generación de gladiadores greco de mucho talento, con excelentes dividendos al máximo nivel. Wilber Sánchez (48 kg), Lázaro Rivas (54), Juan Luis Marén (62), Héctor Milián (100), entre otros, se encargaron de instalar a Cuba entre las primeras naciones en el estilo clásico,” explica.
El retorno a un único periodo de combate se materializó en el recién finalizado certamen de la primera categoría. Al respecto ahondó Azcuy: “Desde mi perspectiva de entrenador, las modificaciones favorecen a las divisiones elevadas, entiéndase 85, 98 y 130 kilogramos. Esas categorías son muy intensivas en el combate de pie. El resto de nuestras principales figuras en los pesos pequeños generalmente son trabajadores y ‘desbalanceadores’ desde los cuatro puntos”, sentenció el doble monarca olímpico de Atlanta 1996 y Sydney 2000 en los 74 y 69 kg, por ese orden.
—¿Qué ejercicios priorizabas en tu época de gladiador activo?
—Corría muchísimo, trabajaba fuerte en la soga y los saltos. Siempre consideré crucial el fortalecimiento de las piernas, si las tenía firme podía soportar los cinco minutos de pelea ante cualquier adversario. Esa será la divisa sobre la cual trabajaremos el colectivo de entrenadores. La metodología la poseemos, solo queda implementarla y repasarla, con adecuaciones a tono con las características de cada uno de nuestros alumnos. Será crucial correr tramos largos y medios, unido a cambios de ritmo y la elevación de los parámetros de resistencia de la fuerza.
—¿Por qué prefieres trabajar con las categorías pesadas?
—Siempre les inculco a mis discípulos el trabajo con elevados volúmenes. Las divisiones superiores asimilan mejor esas cargas y si bien es cierto que no son poseedores de mucho repertorio técnico, en el plano físico cuentan con una envidiable solidez.
—¿Qué le falta al cuatro veces titular nacional Gilberto Piquet en los 85 kilogramos para imponerse en la élite de la lucha greco?
Convencerse de que a la preselección nacional se llega para buscar resultados. Tiene un suppley como casi ninguno en el orbe, y cuenta con otros recursos. Necesita un poco más de enfoque y determinación para ser grande. Recientemente demostró en Irán estar al nivel de los mejores del planeta, con tres combates resueltos por superioridad técnica, y uno bien tenso ganado 3-0 al turco Nazmi Avluca, bronce del orbe en Estambul 201. Ha tenido la posibilidad de desarrollarse junto a un luchador muy completo, experimentado y de recursos como Pablo Shorey. No todos tienen a un doble medallista mundial a diario para realizar sparrings en el colchón.






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Jorge Luis dijo:
1
13 de enero de 2015
06:28:35
Ramon dijo:
2
13 de enero de 2015
08:26:15
Harold Iglesias dijo:
3
13 de enero de 2015
10:54:47
pABg0nZ dijo:
4
13 de enero de 2015
12:29:42
eduardo dijo:
5
13 de enero de 2015
14:19:35
Ramon dijo:
6
13 de enero de 2015
15:56:32
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