Que sean tres, no es trascendente. Ni de qué escuelas vienen. Ni siquiera las tres edades que puedan tener.
Tampoco los motivos por los que no son otros, sino ellos.
Lo trascendente es que son tres pioneros; que están sentados a la mesa frente a Alí Rodríguez Araque, embajador venezolano en Cuba; y frente a la prensa; y también junto a Aymara Guzmán Carrazana, presidenta nacional de la organización que los representa.
Eso. Y que la OPJM esgrime en su nombre el de José Martí.
Lo trascendente, entonces, es que son ellos tres en la embajada venezolana en Cuba.
Y hay otros tres en la de Nicaragua. Y en la de Chile, y en la de Bolivia…
Que son pioneros visitando aquellas misiones diplomáticas que apoyaron a Cuba, en la ONU, en su resolución contra el bloqueo.
Y que en cada embajada a la que acuden dejan una bandera y una flor.
***
Dice el embajador venezolano que, como corresponde a una posición justa de dignidad, Cuba ha tenido siempre victorias importantes. Victorias en la lucha por hacer cumplir los derechos de los pueblos «conquistados, a lo largo de siglos, a precio de sangre y sacrificio». Y que eso se refleja en la votación de ayer contra el bloqueo: batalla en la que —dice— han estado juntas Cuba y Venezuela, porque la lucha de uno es la del otro.
Acompañamos y acompañaremos a Cuba en su reclamo por la suspensión absoluta e incondicional de esta política; política que, estoy seguro, rechaza el propio pueblo norteamericano, argumenta.
Luego habla extensamente sobre la situación de su país.
Antes y después de la elección del presidente Chávez, se desató una campaña que intenta deformar la realidad de Venezuela, para, con ello, conquistar a una parte del pueblo, sumarla a la oposición, manifiesta.
«Han intentado golpes de Estado, un paro petrolero (el único ocurrido en el país)… pero todos sus planes han fracasado. Seguirán fracasando».
Nosotros defendemos la paz, porque solo mediante ella es posible realizar el proyecto de nuestros pueblos, expresa. Y que cree que América Latina ha tenido un crecimiento de conciencia. Y que es muy difícil que vuelva atrás.
En nombre del pueblo cubano agradecemos infinitamente al pueblo bolivariano por apoyar su lucha. Y le decimos que, de la misma manera, nosotros apoyamos la suya, porque son pueblos amigos, hermanos, dice uno de los niños.
Los tres entregan la flor, la bandera. Nerviosos. Dicen que aman a Chávez y a Maduro como aman a Martí, Fidel, Camilo…
Rodríguez Araque regala libros.
Salimos, y en la puerta en la que nos despiden, los tres niños conceden entrevistas con una madurez que me sorprende.
Dar flores, recibir libros. Está bien.










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Miguel Angel dijo:
1
27 de octubre de 2016
02:53:45
Daniel Salgado dijo:
2
27 de octubre de 2016
08:12:17
El Guajiro de Mayajigua dijo:
3
27 de octubre de 2016
08:21:07
Dulce María Anglin Duncan dijo:
4
27 de octubre de 2016
09:01:51
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