Matanzas.–Para familiarizarse con los efectos del bloqueo y su cerco arreciado basta con visitar un hospital. Y no es nada raro. La criminal política abre fuego, sobre todo, contra las cosas más sensibles para los cubanos.
Quizás en ningún otro lugar se aprecian mejor las vueltas de tuerca del bloqueo. Lo padecen especialmente pacientes y familiares. Las dificultades derivadas de esta situación, incluido el cerco energético, afectan también al personal médico y al resto de los trabajadores.
Es, al mismo tiempo, donde vemos con mayor claridad eso que hemos dado en llamar cultura de resistencia.
«Una institución médica tiene muchas aristas, está compuesta por infinidad de elementos, y en todos nos vemos afectados debido al bloqueo», asegura Taymí Martínez Naranjo, directora del hospital provincial Faustino Pérez.
Ilustra con un ejemplo: «Contamos con un equipo de gasometría de vital importancia en la atención al paciente grave para el seguimiento y la vigilancia intensiva, y aunque es prácticamente nuevo, no podemos usarlo porque no tenemos cómo acceder a los reactivos necesarios, debido a las presiones sobre los proveedores».
Comenta que algo similar ocurre con otros equipos: «hay una obsolescencia de nuestro equipamiento que, pese al cuidado que se le da, ya lleva mucho tiempo de explotación.
Por otra parte, los problemas con la falta de medicamentos se revelan luego en la atención secundaria, a donde los pacientes llegan con su enfermedad de base descompensada y con complicaciones, dice.
Con franca modestia, sostiene que, sin embargo, «todo es menos doloroso gracias a la energía que le imprime al trabajo el personal de salud y el resto del colectivo, el brazo solidario de mucha gente, el respaldo del país, la capacidad de organización de todos los procesos y la conocida efectividad de nuestro Sistema de Salud.
«Aquí se realizaban unas 60 cirugías cada día, y hoy se completa esa cifra en el curso de una semana», señala, y explica que en ello determina el estado del equipamiento, las máquinas de anestesia y de los insumos en general.
El hospital dispone de una unidad quirúrgica central de diez salones, incluidos los seis de Oftalmología, con un rendimiento muy por debajo del indicador estándar. Admite que la lista de pacientes oftalmológicos pendientes de cirugía es grande.
UNAS 3 000 PERSONAS PENDIENTES DE OPERACIÓN
Precisa que el kit de cirugía de cataratas comprende insumos específicos muy difíciles de adquirir ahora mismo, como consecuencia del recrudecimiento del bloqueo. Hay unos 3 000 pacientes esperando, notifica.
Una muestra de la dureza de la política genocida promovida por la Casa Blanca es el impacto en los pacientes oncológicos, quienes necesitan medicamentos importados y de alto costo.
Según Martínez Naranjo, en muchas ocasiones son fármacos deficitarios, lo cual los obliga a concebir una buena organización y optimización de estos.
En el hospital existe una consulta multidisciplinaria que evalúa al paciente con cáncer en todas las dimensiones para determinar la prioridad de la cirugía.
En realidad, aquí la lista de espera es pequeña, pero hay otros pacientes pendientes de operaciones que son necesarias, como las mujeres con fibromas uterinos, la hernia inguinal y otras complicaciones, significó.
Otro de los desafíos está vinculado al tratamiento de las personas con insuficiencia renal crónica. Por fortuna, la llegada de algunos vehículos eléctricos facilita la transportación de los 48 pacientes que requieren actualmente el servicio de hemodiálisis en la institución, y ello evita tener que hospitalizarlos.
CULTURA DE SOLIDARIDAD
Ante la política de máxima presión de la administración Trump, ha sido fundamental el sostenido respaldo de la Revolución para atenuar su impacto en el sector de la salud. De ello está convencida la doctora Taymí, quien también cree que la solidaridad resulta esencial y los motiva a continuar el trabajo y sobrellevar la difícil situación.
Trabajadores y directivos del mayor centro hospitalario de la provincia agradecen a todos aquellos que hacen posible garantizar la tan necesaria transportación, mejorar el mobiliario clínico, contar con un poco más de medicamentos, insumos, equipos médicos y otros dispositivos para la atención a pacientes.
La sumatoria de esos esfuerzos y el gesto solidario de amigos, dentro y fuera del país, ha evitado que se agraven los efectos de la presión extravagante del mandatario republicano y de su cerco cada vez más brutal.



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