Estalló Pueblo Nuevo, en Matanzas, con Yadir Drake y Yadil Mujica; Abreu, en Cienfuegos, con Yoán Moncada; Pina, en Ciego de Ávila, con Luis Robert Jr. Granma, con Roel Santos y Alfredo Despaigne, y Guantánamo, con Miguel Romero. Vibró toda Cuba con su familia en el v Clásico Mundial. No podía perder ante Panamá porque firmaba su sentencia de eliminación en la fase de grupo, y la respuesta, contundente, llenó la tarde de esta ciudad de récords y de esperanzas.
Drake se convirtió en el segundo cubano en la historia de estos certámenes en disparar cuatro jits en un mismo desafío; el primero, coincidentemente, fue otro de Matanzas, pero de Jovellanos, Yoandry Garlobo, en la primera edición, en 2006. La diferencia, aunque mínima, es que el de Pueblo Nuevo, aquí lo hizo sin fallar un turno y su comprovinciano tuvo marca de 5-4. Mujica, en otra disertación de utilidad al colectivo, se fue de 4-3, con dos tubeyes, cuarteto de propulsadas y una registrada.
Todos anhelaban ver desatados a los hombres grandes de la plantilla cubana, Yoán Moncada y Luis Robert Jr., y en la noche de este jueves ellos se mostraron. Moncada hizo feliz a su papá, firmando una excelsa hoja de tres incogibles, incluyendo un doble y cuatro impulsadas. «No vivo con la gente, cada quien piensa lo que quiera, vine a jugar con Cuba, porque era un sueño, mío, y de mi papá. Él me lo pidió siempre», nos dijo el de Abreu, quien milita en Medias Blancas de Chicago, en las Grandes Ligas estadounidenses.
«No se trata de nombres; es un equipo Cuba y cada uno tiene el suyo. Lo importante es que hemos vivido como una gran familia y nos han atendido muy bien, y con los muchachos, los que juegan en Estados Unidos u otras ligas, y los que se desempeñan en la pelota cubana, nos ha ido todo muy bien», expresó Moncada.
Pina, el pequeño terruño avileño de Robert, se llenó de orgullo al verlo resolutivo, con sus dos imparables y par de remolcadas. Él dijo que volver a jugar con Cuba en un futuro «hay que dejarlo para el momento que eso suceda», que respondería entonces. Un periodista anfitrión le preguntó si recordaba que había intercambiado, aquí mismo, una camiseta con un jugador de esta localidad hace unos diez años. Sonrió como un niño, y le respondió que no recordaba nada de eso.

Santos alcanzó tres incogibles en cuatro turnos, con un trío de anotadas y una empujada, y Despaigne firmó dos dobles para seguir impulsando corredores hacia home, empoderándose del cuarto lugar de los remolcadores en clásicos mundiales.
La ofensiva de la Mayor de las Antillas mostró todo lo que es capaz de hacer en un torneo tan exigente como este. Llegó a 21 imparables, con lo cual impuso una marca para equipos cubanos en lides como esta, superando la de 17, alcanzada en México en la segunda versión, el 12 de marzo ante el elenco local. Además, se quedó a uno de igualar el tope absoluto de indiscutibles que tiene Australia desde esa misma edición, que es de 22, también endosándoselo al plantel mexicano, el 9 de marzo de ese año.
Como sucede siempre, el madero copa titulares, pero si Miguel Romero no llega a parar en seco a los panameños, durante tres capítulos, cuatro, cinco y seis, el juego se hubiera complejizado muchísimo. Su slider, el cambio de velocidad y la sinker le permitieron administrarse mejor, tener un certero dominio de sus comandos de pitcheo, y cuando necesitaba de la bola rápida esta era capaz de cruzar las 94 millas y a los oponentes también.
Esta primera victoria (13-4) les permitió seguir a los cubanos con la aspiración de llegar a cuartos de finales, en el Tokyo Dome, porque el triunfo se combinó con el revés italiano a manos de Taipéi de China por 11-7.
En la noche cubana de este viernes, desde las 11, Italia se mide con Panamá. Si los europeos caen, y luego ceden frente a Países Bajos, a las seis de la mañana del domingo, y Cuba les gana ese día a los anfitriones, los antillanos pasan a la siguiente fase. Pero como ya dijimos, hay otras variantes de más de dos equipos empatados, con dos victorias e igual cantidad de reveses. Pudiera ser Italia-Taipéi de China-Cuba, o Países Bajos-Taipéi de China-Cuba. Incluso, cabe la posibilidad de un empate entre los cinco contendientes, con 2-2.
Para que saquen sus cuentas, en el poliabrazo de 2-2 habría que aplicar una nueva fórmula, que no es el TQB, sino el resultado de dividir la menor cantidad de carreras permitidas entre el número de outs. Por el momento, la tropa de Armando Johnson, quien ya anunció a Elián Leyva para abrirles a los locales, y que no cambiaría la alineación ganadora, tomará el día de asueto, antes de emprender el reto final.











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Jose Cuervo dijo:
1
10 de marzo de 2023
16:26:04
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