Si miramos el almanaque desde la geografía cubana, mañana estaríamos justo a una semana de que comience el V Clásico Mundial para la escuadra de la Mayor de las Antillas. Está claro que la proximidad de ese primer partido con Holanda, y lo que estamos viendo en los topes, desaten un sinfín de comentarios, aun cuando el de Alfredo Despaigne en la inicial, en la apertura de los desafíos preparatorios en Taipéi de China, se haya llevado el foco de los reflectores.
El colega Boris Luis Cabrera, de Tribuna de La Habana, quien enfoca su juicio desde la perspectiva de un profesional de la prensa, tiene también el don de verlo a través del prisma del entrenador de pelota que es. Coincido con él en mirar ese movimiento como parte del proceso de alistamiento de un equipo, que aún no está completo.
No creo que la dirección del conjunto esté pensando en usar al Caballo de los caballos en la primera base. Pero ante cualquier circunstancia en la lid –ahora mismo anda lesionado Ariel Martínez y Yoenis Céspedes, por incorporarse, viene también de una dolencia– que mantenga al jonronero en la alineación, si esa fuera una variante, es preciso tomar este tipo de precaución.
Toda decisión en busca de una solución tiene sus riesgos, aunque esa sea la última alternativa. Aquí hay dos cosas claras: la primera, no creo que a nadie le pase por la cabeza beisbolera que el 54 no esté jugando, y la segunda, que el defensor del primer cojín realiza la mayoría de los outs de un juego de pelota. Cualquier duda es lógica, pero si de algo no tengo ninguna es de que por el granmense siguen pasando las claves de éxito de esta familia pelotera.
Por eso preocupa más, aun cuando no se cuente en estos momentos con toda la plantilla, la pálida cantidad de carreras anotadas. Con el jonrón del propio Despaigne, en la madrugada del domingo, se pisó home por tercera vez en 31 innings. Es cierto que el ingreso, a finales de esta semana, del resto del grupo le daría a la ofensiva versatilidad, potencia y velocidad en las almohadillas, pero hoy no deja de ser un punto rojo la baja productividad.
Todo lo contrario ocurre con el pitcheo, con buenas aperturas, en sentido general, y mejores relevos. Lo principal ha sido el incremento de la velocidad y el control de los pitchers, con un Raidel Martínez impresionante, por lo supersónico de sus envíos, que han llegado a las 98 millas por hora, y también porque pone la bola donde quiere.
Queda muy poco, y a una afición tan exigente y conocedora como la cubana, no escapan las claves para avanzar en el V Clásico Mundial, a nuestro juicio tres: buen trabajo del abridor, entendido como una faena de cuatro a cinco innings; lo importante no es la cantidad de jits, sino producir, es decir, optimizar la ofensiva, y un bullpen de calidad, como hasta ahora. Pero ojo, no puede fallar ninguna. El beisbol lo juegan nueve y es una maquinaria a la que no le puede fallar una pieza, porque se pierde el juego.








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Felipe dijo:
1
27 de febrero de 2023
04:33:59
Yoigo dijo:
2
27 de febrero de 2023
08:26:28
Raudel Tamayo dijo:
3
27 de febrero de 2023
09:57:09
Guillermo MazaSoto dijo:
4
27 de febrero de 2023
10:17:53
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