Frente a nuestra calle se encuentra un pequeño barranco que termina en la línea férrea. Está lleno de escombros y material combustible que, periódicamente, se incendia por causas naturales y por malas conductas humanas, lo cual afecta a los vecinos.
Hace apenas unos días ardió, llamé a los bomberos, y estos me dijeron que a ellos no les corresponde apagar basureros, que es tarea de Comunales. Fui al Gobierno Municipal, y solo me tomaron los datos, y la vicepresidenta hizo una que otra gestión, pero no se resolvió.
Al final, una vecina, su sobrina y yo, con agua de nuestras casas, sofocamos el fuego. Unas noches después, volvió a encenderse. Necesitamos una solución, porque es insoportable vivir en un ambiente tóxico y peligroso.
Yasmany Rodríguez Reyes, calle Lugareño No. 57, e/. Máximo Gómez y Augusto Arango, Nuevitas, Camagüey.



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