Quiero plantear una serie de problemas en el transporte que afectan a las personas discapacitadas y ancianos, y que para su solución no demandan recursos sino exigencia y voluntad de resolverlos.
Los ómnibus de transporte urbano público, en muchos casos, cuando llegan a las paradas no se arriman al contén, quedan distantes 40 o 50 centímetros por lo menos, esto requiere un gran esfuerzo por la altura de la guagua a la calle. A veces vemos al anciano que pide auxilio para poder subir o bajar; cuando descienden quedan muy cerca del ómnibus con el peligro que este arranque y le tire al suelo o se lastime, solución: exigencia de autoridades e inspectores y conciencia de los choferes.
Los ómnibus Yutong traen en cada una de sus puertas dos pasamanos que permiten mayor facilidad para subir y descender del ómnibus, hay una cantidad de ellos que les faltan, mientras que a veces la puerta clausurada mantiene los dos pasamanos, esto hace que la persona tenga que hacer mayor esfuerzo para abordar o abandonar el ómnibus. Solución: exigir la responsabilidad de los talleres de mantener los pasamanos, y que en las terminales no se permita salir carros sin al menos un pasamanos en cada una de las puertas del ómnibus.
Otro problema ya es de conciencia de los pasajeros que bloquean los pasamanos de las puertas de salida impidiendo que la persona baje auxiliándose de los mismos.
Considero que unido a esto debe haber una mayor divulgación por la televisión (spot) y la prensa apelando a que el chofer arrime al contén, a que no bloqueen los pasamanos de las puertas y a ser solidarios con quienes utilizan este medio masivo de transporte.
En espera que esto pueda ayudar a una vejez con una mejor calidad de vida.
Pedro Fernández Rey
Calle 76 No. 4706, entre 47 y 49
Marianao. La Habana



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jp dijo:
1
27 de mayo de 2016
16:25:11
mabel aguero quintero dijo:
2
1 de junio de 2016
12:42:51
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