Leí con satisfacción el artículo sobre la mecanización en la caña de azúcar y afloró un tema sobre el cuál había decidido escribirles y luego había desechado: implementos para tiro animal, una mecanización a medias.
A finales de octubre sembramos alrededor de 0,3 hectárea de frijol entre un grupo de personas.
Conocía el método convencional, a un pie de distancia varios granos. Pero esta vez fue grano a grano a una distancia de 10 cm más o menos entre ellos. Entre sentimientos encontrados, opté por una actitud divertida. Al mal tiempo, buena cara. Está bien para una máquina, no para gentes. Brotó de inmediato la idea de humanizar el trabajo y pensamos en muchas cosas y variantes para la próxima siembra.
Opté por Internet para buscar opciones más allá de Jethro Tull, adonde había llegado en una búsqueda anterior. Y fue una gran sorpresa: encontré desde una matraca, completamente manual, hasta toda una generación de implementos industriales para tiro animal: trilladoras, subsoladores, sembradoras, cultivadoras, todos dentro de una exquisita filosofía de conservación de los suelos. No pude entender cómo era posible no escuchar sobre ellas, en el entorno inmediato, en el país, en los medios de comunicación, en ninguna parte.
Vi en el periódico una sembradora en Las Tunas, años atrás, como si fuera una novedad; en nuestra búsqueda escuchamos sobre otras presentadas en un forum por una cooperativa local pero no pudimos ubicarla. Pero existen en el mundo, la industria mecánica las produce. ¿Por qué no están en nuestro país que se pinta solo para esas herramientas?
La mano de obra es un escollo en la agricultura nacional como en otros países. Nosotros, que consideramos como un estigma consumir chícharos, también estigmatizamos el cultivo de la tierra, tenemos otras preferencias. Conseguir mano de obra es cada vez más difícil en el trabajo agrícola. Somos partidarios convencidos de la ecología y la conservación del suelo, es una necesidad imperativa y dentro de ello, el laboreo mínimo se está extendiendo.
El combustible se cuenta dentro de las limitantes principales del despegue de la producción agropecuaria. Todo apoya la introducción de los implementos de tiro animal y solo puede ir en detrimento de ella la carestía de materiales mencionada en el artículo. No obstante, no se observa una proyección en tal sentido, voluntad o disposición directiva para incursionar en el tema. No digo que es una materia relegada o ignorada porque han salido a la palestra los multiarados, gradas, nuevas cultivadoras de tiro animal. Pero no estamos a tono con la actualidad y en una actividad determinante y compleja como la siembra, estamos casi en cero.
Espero que en cumplimiento de los Lineamientos y como parte de la renovación y proyección hacia el futuro, pueda nuestra industria mecánica producir tales aperos en breve y ponerlos a disposición del campesinado, sobre todo, las sembradoras.
Juan Carlos Moreno,
Nistal Saco 2,
Bayamo, Granma



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nko dijo:
1
30 de enero de 2015
07:56:24
HÉBERT GARCÍA TAMAYO dijo:
2
30 de enero de 2015
10:51:52
fernando lopez dijo:
3
30 de enero de 2015
11:49:37
Ramón dijo:
4
19 de julio de 2024
22:19:35
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