
Las tres victorias de Industriales, tras los cinco primeros partidos en cuartos de final, compartieron una clave desde la lomita: los relevos de Rafael Orlando Perdomo, dueño del dorsal 22, así como de un temple que le ha permitido meter el brazo en situaciones bien difíciles.
«Somos humanos, tenemos derecho a fallar, pero me preparo antes de cada encuentro, sobre todo mentalmente, consciente de que las cosas pueden salir mal, y de la importancia de estar más calmado todavía en un momento de tensión».
Acerca del quinto desafío, escenificado en el Latino, con triunfo de sus Leones, lo calificó de «caliente. A la hora de entrar quise evitar las potenciales carreras que dejó en base mi compañero Raymond Figueredo y, aunque me pegaron un sencillo que impulsó una más, bastó para que el equipo no se viniera abajo y siguiéramos batallando».
En total, el diestro avanzó dos entradas y un tercio, sin anotaciones en su cuenta, y las circunstancias del choque permitieron que se llevara la victoria. «También tengo a mi favor que no trabajé en toda la Serie Nacional porque estuve lesionado, así que vengo un poco más fresquito para ayudar al conjunto».
Su forma me recuerda la exhibida en su campaña de debut, la 62, sobre todo en esta misma fase de cuartos, cuando apagó los bates espirituanos: «Me siento muy bien, la verdad. No puedo asegurar que este sea el mejor momento de mi carrera, porque todavía me faltan muchos años de beisbol, pero mientras la dirección me dé la oportunidad intentaré hacerlo bien.
«Me hallo listo para el sexto partido en el Nelson Fernández, por lanzamientos. La mentalidad siempre es ir lo más fuerte posible, y si vuelve a salir el Industriales de hoy al terreno, no hay quien nos gane».







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Angel Alberto dijo:
1
26 de enero de 2026
17:57:21
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