ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
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Teatro Andante en La virgen que aprendió a calcular, escrita y dirigida por Søren Valente Ovesen, de Batida Teatro. Foto: Tomada de Cubarte

El pasado 14 de diciembre Teatro Andante cumplió 30 años. No considero casual que la fecha coincida con el Día del Trabajador de la Cultura, porque, precisamente, es la más amplia y tenaz labor por la cultura el aleph del grupo de Bayamo.

Tres décadas de viaje no son pocas para un colectivo teatral, pero aun así representan más para un Andante cuya intensidad y resultados no se pueden resumir en una reseña.

En mi caso, además, no puedo ocultar mi cercanía, aunque parezca que traiciono los sacrosantos mandamientos de la crítica de arte.

Yo he estado con ellos desde que nos conocimos Juan González Fiffe y yo, como alumnos del peruano Alberto Ísola, en el Taller de Machurrucutu, de la Eitalc, en 1990. Todavía no se había conformado oficialmente la agrupación, pero ya existía el núcleo duro en la Escuela de Instructores de Arte de El Yarey, en Granma, donde Fiffe, como profesor, se hizo líder de un círculo de aprendices, varios de los cuales lo acompañan hasta hoy.

Y luego los he acompañado por toda Cuba. Cruzada Guantánamo-Baracoa, Bojeo teatral desde Río Cauto hasta Pilón, Comunitarias de Verano por la Sierra Maestra, ascenso del Pico Turquino para representar Abdala, de Martí, en la cima de Cuba; Teatro Callejero de Matanzas, giras por toda la Isla, y un sinfín de festivales y eventos.

Lo he hecho, en cada caso, con una silenciosa admiración ante un conjunto de personas sin reclamos estériles, de sincera humildad, alto profesionalismo y una entrega inigualable. Los he visto bajarse de un camión bajo un sol de mil demonios y plantar en un dos por tres una delicada función para niños allí donde más necesaria se hace. Los distingue, además de la esencial actitud, una gran capacidad de adaptación habitada de muchísima experiencia. Un conjunto todoterreno, como alguna vez señalé.

Contrario a lo que pueda pensarse, ello no excluye la crítica como un acto natural de diálogo. Pocos grupos conozco que utilicen tanto el pensamiento crítico como vehículo de desarrollo. Podemos atestiguarlo con los recuerdos del encuentro Filtro de campaña, que Fiffe nombró y capitaneó, para propiciar esa reunión entre críticos y la comunidad escénica granmense, hasta que a esta última dejó de interesarle.

En esa misma flecha de crecimiento se inscriben los intercambios con formaciones de distintos países, entre ellas Batida Teatro, de Dinamarca, que han afirmado y fecundado la estética múltiple, de sala y calle, popular, humorística, musical y de hondo contenido humano que los define.

Presentes en toda la vida social de su provincia, impulsores de valiosas iniciativas y proyectos comunitarios, animadores del trabajo con niños, decisivos en la Escuela de Arte Manuel Muñoz Cedeño, empedernidos soñadores, Andante ha sido una apuesta de vida en continua renovación y movimiento, siempre al centro del camino.

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Sara González Fiffe dijo:

1

7 de enero de 2022

13:39:39


Andante cumple el 14 de diciembre; pero nace cada vez con nuevas generaciones de actores que prometen su perpetuo accionar en el mundo del teatro comunitario. Felicidades a Fiffe, su tropa y a usted Omar por tan sinceras palabras.