ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
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La industria convirtió a la bella rubia Marilyn Monroe en un glamoroso sex symbol, en objeto de deseo colectivo. Foto: MOMA

Rene Greendwald, un veterano oficial de la CIA, afirmaba en un encuentro preparatorio del proyecto Génesis, dirigido a la guerra cultural contra Cuba, que ellos habían tenido más éxito en América Latina con Marilyn Monroe que con la Doctrina Monroe. No dejaba de tener razón el especialista de la CIA, quien también afirmaba que el escenario de una guerra convencional era bien interpretado por los cubanos, a quienes creía capaces de enfrentar y derrotar cualquier intento de ocupación militar,  pero, lanzaba siempre al aire la interrogante: ¿Y cuándo el enemigo está en la sala de tu casa? ¿Cómo identificar en una serie de tu preferencia, en una película, en un programa deportivo, en un raeality show o un talk show, una acción del enemigo?
 El cine estadounidense ha contribuido de manera eficaz, en nuestro continente en particular y en el mundo en general, a «vender» eficientemente el modo de vida norteamericano, a inculcar en la mente de las personas la imagen de superioridad de los estadounidenses, la invencibilidad de su ejército y la inferioridad de los pueblos al sur del planeta. Ha contribuido a tergiversar la historia, a vendernos sus productos, a imponernos sus modas, sus símbolos nacionales.

AMÉRICA PARA LOS AMERICANOS

La Doctrina Monroe,  elaborada por John Quincy Adams (sexto Presidente de EE. UU.), en el año 1823, fue parte del mensaje anual del presidente norteamericano James Monroe al Congreso. Desde sus inicios Estados Unidos buscó la expansión en el continente americano «con extraordinaria fijeza de propósito». La expansión territorial era considerada un asunto exclusivamente interno, y no una cuestión de política exterior, era el estimado «Destino Manifiesto».

La frase «América para los americanos» daba por sentado que americanos eran los americanos del norte, es decir, blancos, sajones y protestantes. Esta mística justificó el exterminio de los indios norteamericanos, la conquista del oeste, la guerra invasora contra México y la intervención en el proceso de independencia de la América española y portuguesa.

Los frutos de la Doctrina no se hicieron esperar..., cientos de veces las tropas estadounidenses han intervenido en América Latina, el imperio ha impuesto dictaduras, ocupado tierras, amenazado Gobiernos, arrebatado territorios.

El método utilizado se repite en la historia una y otra vez desde la conquista del Oeste: denigrar al contrario, calumniarlo, disminuir su autoestima,  crear y financiar opositores, fomentar disturbios internos, crear el caos, y luego ocupar y si es necesario exterminar.

LA GRAN FÁBRICA DE SUEÑOS

El cine de Hollywood se convirtió en una efi ciente herramienta para «americanizar». Foto: DREAMSTIME

El cine norteamericano en pleno proceso de expansión y desarrollo llegaba a Europa  y se extendía por América Latina después de la Primera Guerra Mundial. Eran los felices años 20 que corresponden al periodo de prosperidad económica que tuvo Estados Unidos desde 1922 hasta 1929.

El cine de Hollywood se convierte en una eficiente herramienta para «americanizar», o simplemente transmitir los valores del modo de vida estadounidense, divulgando los estereotipos esbozados por la sicología en sus prestigiosas universidades, hacia las culturas y forma de ser de las personas del resto de los países del mundo.

El cine creó rápidamente su propia leyenda, asociada a los nombres de las grandes estrellas. Toda una legión de estrellas que encandilaron al público. La industria convirtió a la bella rubia Marilyn en un glamoroso sex symbol, en objeto de deseo colectivo.

La gente iba a la gran sala oscura como a una iglesia, se sentaba frente a la pantalla y el cine de Hollywood les decía cómo debían vestirse, cómo comportarse, cómo enamorar los hombres a las mujeres y cómo conquistar las mujeres a los hombres, cómo ser un héroe. Hollywood establecía patrones de belleza, señalaba lo que estaba bien y lo que estaba mal, quiénes eran los buenos y quiénes los malos.

El papel del cine estadounidense en la construcción simbólica del capitalismo ha sido esencial, la promoción y venta del modo de vida norteamericano tuvo en el cine su principal gestor. Ningún otro arte supera a la gran fábrica de sueños en este empeño.

Estados Unidos exporta 250 000 horas de programación al año, más del 75 % del total mundial. Los productos culturales norteamericanos son los únicos que tienen un nivel de difusión que alcanza todos los continentes, todos los países y casi todas las lenguas.

¿Cómo nos libramos de la norteamericanización de nuestros hábitos, gustos, costumbres y pensamiento? Es realmente difícil. ¿Cómo desproveemos a la gente de sus gustos y prácticas de toda la vida, sincretizadas, amalgamadas, sustitutas muchas veces de las autóctonas? El deporte, la moda, los juegos, los entretenimientos, el lenguaje, la música, los espectáculos, forman parte de nuestra forma de ser, de vivir. ¿Cómo renunciar a  la manera de vestirnos, a las series de televisión que nos gustan, a la música que escuchamos, al deporte que vemos? ¿A todo eso que nos causa placer, que deseamos cuando apoltronados en la sala de nuestra casa frente al televisor esperamos «distraernos» un rato, descansar, «desconectar»?

El producto cultural estadounidense o sus sucedáneos, científicamente elaborados, causan placer, entretienen, y al propio tiempo facilitan el no pensar, descomplejizan los procesos de pensamiento, de análisis de la realidad; ellos piensan por nosotros. Nos hacen vivir en una realidad fabricada según nuestros deseos, o mejor, según los deseos sembrados durante años en nuestro inconsciente.

La batalla comienza en la sala de la casa: lo divertido, el glamur, la sensiblería, la acción, el sexo, el brillo, el drama, lo morboso, el ridículo, lo simple.

Son incontables los ejemplos. El Documento de Santa Fe I, redactado en mayo de 1980  orienta sobre la necesidad de captar a la élite intelectual latinoamericana, mediante la radio, la televisión, los libros, artículos y folletos, bolsas de trabajo, becas, premios y donaciones.

Si estudiamos los documentos de Santa Fe I y II y la Iniciativa para las Américas, notaremos que el éxito de esta estrategia depende, según ambos libelos plantean, en primer lugar, de lograr un cambio de cultura en América Latina, o sea, el éxito de la Doctrina Monroe depende del éxito de Marilyn Monroe (con perdón de la bella actriz víctima de ese sistema).

Hoy tratan de sacar a la luz el garrote, mientras se intensifica la calumnia, la difamación del contrario, la penetración de los símbolos del poder estadounidense, garrote, zanahoria y quizá menos miel para lograr sus propósitos, los mismos de siempre: América para los americanos.

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Asniel Rodríguez dijo:

6

5 de abril de 2018

10:05:24


Que buen artículo, estos temas se deben tocar mas a menudo en la prensa cubana.

arq. Guillermo Morán Loyola Respondió:


6 de abril de 2018

12:59:47

Pienso que ha tocado temas muy interesante, ya se ha hablado de guerra, pero hay cosas de la cual él, como escritor no ha tocado, y es que Hollywwoos ha llevado al cine a las personas que no son ídolos blancos y rubios como Marilyn, sino ha llevado no solo a filmes, sino series, a muchos negros....

Jack Avich dijo:

7

5 de abril de 2018

10:07:20


Tremendo artículo, siempre sigo los trabajos de Capote. Felicidades por el nuevo proyecto diario90.com

Gualterio Nunez Estrada dijo:

8

5 de abril de 2018

10:48:49


Segun el ultimo analisis de taquilla, la poblacion que mas consume las peliculas de Hollywood es la de 12 a 17 anos, fundamentalmente la clase media de asiaticos e hispanos, los mayores consumidores, de manera que la nueva estrategia de los estudios esta dirigida a esas edades y esos grupos etnicos.

gaspar dijo:

9

5 de abril de 2018

18:52:15


Muy interesante artículo. A traves de Hollywood supe toda la vida que los yanquis liberaron Europa del nazismo. Y los soviéticos no se mencionaban. Y así todo el mundo lo creyó. Tergiversación de la historia. Una victoria solamente desde Hollywood.

arq. Guillermo Morán Loyola Respondió:


6 de abril de 2018

13:04:33

No pienso de igual forma, Hollywood ha asumido con valentía los propios escandalos de Estados Unidos, incluyendo a SNOWEN, no se si vio Pelotón y Salvador,. en esos casos no se coloca a un héroe 100 % positivo como soldado. Con respecto a la II Guerra Mundial, quizás le falte hacer una película sobre Hiroshima y Nagasaki....

Alberto dijo:

10

5 de abril de 2018

19:50:28


Muy buen artículo, espero más