ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
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Foto: Ariel Cecilio Lemus

El desarrollo de la ciencia cubana fue el gran reto que tuvo que asumir la Revolución luego del triunfo del 1ro de enero de 1959, y esta labor habría sido imposible sin la participación activa de los jóvenes, coincidieron especialistas durante el foro juvenil Pensando Américas celebrado este viernes en la Universidad de La Habana.

A pesar de las condiciones económicas de nuestro país, agudizadas por el recrudecimiento del bloqueo económico impuesto por los Estados Unidos desde hace más de medio siglo, la Revolución triunfante, bajo el liderazgo del entonces joven Fidel Castro Ruz, apostó al desarrollo de este sector, comentó  la MsC. María Luisa Zamora Rodríguez, especialista del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA).

En el panel Papel de los jóvenes en el desarrollo de la ciencia y técnica del país, la especialista explicó que «la campaña de alfabetización del año 1961 fue el primer paso –más de un millón de cubanos eran analfabetos en ese entonces-».

Posteriormente, añadió, «en el país se comenzaron a crear diversos centros de investigación, como fueron la Academia de Ciencias de Cuba, el Instituto de Geografía, el CITMA, demostrando el interés político en el impulso de esta rama en el país, y el reconocimiento del papel de la ciencia como una necesidad para alcanzar un desarrollo sostenible»

Actualmente, según Ricmar Rodríguez, presidente nacional de las Brigadas Técnicas Juveniles, y moderador de este panel, el Potencial científico cubano cuenta hoy con más de 86 mil miembros y se han destinado al desarrollo del sector más de 600 millones de pesos, lo que representa el 0,91 por ciento del Producto Interno Bruto del país. «Esto demuestra el interés de nuestro estado en continuar incrementando cada año el desarrollo de esta área», aseguró.

Entre las principales actividades que potencia el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medioambiente destacan la adaptación de Cuba al cambio climático, el uso sostenible de los recursos naturales, con prioridad en el agua, las producciones médico-farmacéuticas, las investigaciones en la nanotecnología, entre otras, explicó la especialista del CITMA.

«También promovemos, aunque en menor medida, el empleo de las tecnologías en el uso y potabilización del agua de mar y el desarrollo de la industria azucarera», expresó.

Sin embargo, aún queda mucho por hacer, coincidieron los especialistas y jóvenes presentes.

Para el presente año y los que vendrán, el sector de la ciencia, tecnología e innovación «necesita fortaleces su impacto en el desarrollo de la economía del país, reservar y desarrollar nuestro potencial humano y  trabajar desde las instituciones para salvaguardar a nuestros profesionales», dijo Zamora.

Es por eso que, «la Academia de Ciencias de Cuba también promueve y divulga actividades, como festivales, conferencias, talleres… con el fin de atraer más jóvenes al sector, y asegurar su motivación y permanencia. Actualmente contamos con 63 jóvenes y de ellos, más de la mitad son mujeres», dijo Evelixe Linares Rodríguez, investigadora de esa institución.

Liset Martín, investigadora del Centro de Inmunología Molecular, comentó a los presentes que «los jóvenes del sector de la ciencias en Cuba nos sentimos muy motivados con nuestro trabajo, por el aporte que damos cada a día a nuestro país».

Aún así, agregó que «es una prioridad que eliminen de una vez el injusto bloqueo económico que impide no solo el desarrollo tecnológico de la Isla, sino también nuestro desarrollo profesional, al limitar nuestro acceso al conocimiento que se tiene ya en la ciencia del mundo y al que los cubanos no tenemos derecho».

De todos modos, «nada detiene la incorporación de los jóvenes al estudio y ejercicio de la ciencia en Cuba. Crece, por día, y así seguirá siendo», concluyó Evelixe Linares.

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