ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Hasta la fecha se han capacitado más de 500 especialistas de Ginecología y Obstetricia de todo el país en el Código Rojo. Foto: Cortesía del Minsap 

Si hay alguna paradoja terrible en este siglo XXI, es que todavía alrededor de 289 000 mujeres mueren innecesariamente cada año, lo que representa unas 800 mujeres al día, y ocurre justamente en el parto.

«Ninguna mujer debe morir dando vida», sostiene el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa); y a finales del 2015, en la evaluación del cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, la Organización Mundial de la Salud declaraba que la mortalidad materna mundial se había logrado reducir alrededor del 44% entre los años 1990 y 2015.

«No obstante estos alentadores datos, la mortalidad materna a nivel mundial sigue siendo muy elevada, si tenemos en cuenta que la mayoría de las causas que la producen pueden prevenirse o evitarse», apuntó a Granma la doctora Mercedes Piloto Padrón, especialista en Ginecobstetricia del Departamento Materno Infantil del Ministerio de Salud Pública.

De acuerdo con la entrevistada, la hemorragia obstétrica sigue siendo en el mundo y en los países en vías de desarrollo una de las primeras causas de morbilidad y mortalidad materna. «En Cuba, en los últimos cinco años la hemorragia relacionada con el parto (atonía uterina, acretismo placentario, placenta previa, rotura uterina) aporta entre el 4 y 9 % del total de las muertes maternas», puntualizó la experta.

Pero, insistió la doctora Piloto Padrón, aunque hay factores de riesgo conocidos que se asocian a la hemorragia, como las edades extremas de la vida (adolescentes y edad materna mayor de 40 años), obesidad, anemia, cesárea anterior o en este embarazo, condiciones propias en la gestación como placenta previa, hematoma retroplacentario, sobredistensión de la fibra uterina (líquido amniótico aumentado, embarazos múltiples), las dos terceras partes de las pacientes que sangran no tienen factores de riesgo, por lo que no puede predecirse de antemano.

De ahí la necesidad de que todo el personal que esté en contacto con las pacientes en las instituciones de salud conozca, esté diestro y organizado ante esta emergencia, señaló.

Explicó la especialista que existe una mayor probabilidad de recurrencia de un episodio de este tipo en pacientes con antecedentes de hemorragia en el parto anterior. La principal causa de hemorragia posparto, dijo, es la atonía uterina, que ocurre cuando el útero no se contrae después de la salida de la placenta y se mantiene el sangramiento muy abundante, que llega a comprometer el bienestar y la vida de la paciente.

«Se sabe que hay dos medidas efectivas que pueden reducir la ocurrencia de hemorragia: una es la corrección de la anemia; es ideal hacerlo antes de la gestación, ya que una vez que quedamos embarazadas con anemia es muy difícil curarla.

«Lo mejor es prevenirla, por lo cual es muy importante asistir al consultorio médico una vez que se esté interesada en gestar, y a través de un análisis de sangre saber la hemoglobina. Ya embarazada se hace necesaria la suplementación con hierro durante todo la gestación, y para ello disponemos de las tabletas prenatales», señaló la especialista.

La otra medida está relacionada con el propio parto en el momento del alumbramiento de la placenta; se implementan en el ciento por ciento de los partos, un conjunto de acciones que aceleran el desprendimiento de la placenta y con ello se propicia menor pérdida de sangre. Entre estas, Piloto Padrón citó el uso de oxitocina, medicamento que favorece el desprendimiento placentario y la contracción uterina, y que resulta ser el componente más importante de estas estrategias.

EFECTIVIDAD Y COMPROMISO CON LA VIDA

Incrementar la capacidad de respuesta del sistema de salud ante una de las principales causas de morbilidad y mortalidad materna en el mundo, y en Cuba, es hoy una prioridad en el país.

En ese sentido, la experta refirió que desde el año 2016, con el objetivo de eliminar las muertes maternas por hemorragias, Cuba adopta la estrategia de Código Rojo para el abordaje de esta complicación.

La iniciativa –que comenzó con el entrenamiento en nuestro país de 16 especialistas por el Grupo Nacer de la Universidad de Antioquia, Colombia, quienes idearon este proyecto y lo comparten con otros países– busca formar especialistas cubanos como instructores en la estrategia de la simulación, para el entrenamiento sistemático de personal médico. Un aspecto que es fundamental, subrayó, en tanto permite establecer el trabajo en equipo, practicar destrezas y procedimientos, pues en las situaciones de emergencia es más difícil que el estudiante o aprendiz pueda hacerlos, porque deben realizarse por el profesional de mayor experiencia y con premura.

Además, dijo, fueron donados por el Unfpa cuatro maniquíes para el entrenamiento docente, los cuales están ubicados en las provincias de La Habana, Camagüey y Santiago de Cuba, y próximamente en Cienfuegos,  en aulas que se han convertido en laboratorios de simulación para el tratamiento de la hemorragia.

La estrategia de Código Rojo consiste en el tratamiento del shock hemorrágico bajo los principios de optimización del tiempo, reposición adecuada del volumen sanguíneo, trabajo coordinado y en equipo y utilización de maniobras que reducen la hemorragia, explicó la doctora.

En ese sentido, agregó que para el aprendizaje de este protocolo se ubica a los educandos en un escenario parecido a la realidad, donde sean capaces de resolver una situación de hemorragia, aplicando los nuevos conceptos del Código Rojo. Una vez terminado el ejercicio se hace el análisis en el grupo de todo lo sucedido, principalmente de aquello que podría haber salido mejor para lograr el éxito.

«Hasta la fecha se han capacitado más de 500 especialistas de Ginecología y Obstetricia de todo el país. Este entrenamiento se efectúa aplicando las guías para la atención del shock hemorrágico actualizadas según la evidencia científica», mencionó.

Asimismo, esta nueva modalidad se incorpora como rutina al abordar las complicaciones hemorrágicas, principalmente en el posparto. «Se han reducido desde el pasado año los ingresos en las unidades de atención al grave por causas de hemorragias en puérperas. A ello también ha contribuido de una manera decisiva la reducción del indicador de cesárea primitiva a un 17,4 %, lo cual ha sido posible mediante la actualización y estandarización de los protocolos de actuación y el apego a los mismos por nuestros profesionales», destacó la entrevistada.

La meta en los Objetivos de Desarrollo Sostenible para el 2030 plantea reducir en las dos terceras partes la tasa de muerte materna. En América Latina este indicador es de alrededor de 67 por cada 100 000 nacidos vivos, 13 países se encuentran sobre el promedio regional, y el resto por debajo de esta tasa, entre ellos Cuba, pero las diferencias entre las naciones son profundas: por territorio, grupo étnico, edad, por lugar de residencia...

Correspondería a nuestro país una tasa de 19 por 100 000 nacidos vivos, según la referida meta. Un propósito ambicioso pero necesario. Basta buscar en el origen de la palabra obstetricia, un nombre que viene del latín obstare y significa «estar a la espera». Ello implica, entonces, que debemos prepararnos, incluso, para identificar la situación cuando está rumbo a la crisis. El Código Rojo es una de las pruebas de que en ese camino andamos.

INDICADORES DE CUBA

2017
- Disminuye la tasa de mortalidad materna total de 41,9 a 38,3 por 100 000 nacidos vivos, lo cual representa cinco muertes menos que en el año anterior.

- Se reduce la mortalidad materna directa de 27,4 a 21,7 por cada 100 000 nacidos vivos.

 2018
 - Hasta esta fecha se reduce la tasa de mortalidad materna total a 22, 3 por 100 000 nacidos vivos, lo cual representa siete fallecidas menos que en igual periodo del año anterior.

 - Hasta la fecha, se reduce la mortalidad materna directa a 19, 5 por cada 100 000 nacidos vivos.

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Jorge Peláez dijo:

1

7 de mayo de 2018

08:38:56


Muy buen artículo Lisandra, me alegró mucho verte de regreso, saludos

Dr. José Luis Aparicio Suárez dijo:

2

7 de mayo de 2018

12:06:36


El manejo multidisciplinario resulta esencial para reducir la Hemorragia obstétrica y sus nefastas consecuencias. La “hemotransfusión” debe ser prudente, bien sustentada y nunca irracional. Existen estrategias farmacológicas, con fármacos hemostáticos (concentrados y antifibrinolíticos, por ejemplo), que reducen la necesidad de componentes sanguíneos y, consecuentemente, las reacciones adversas de la Hemoterapia. Vamos a consensuar la “Reanimación hemostática” para reducir la morbilidad y la mortalidad en quienes alumbran vida y no merecen el oscuro devenir de una hemorragia grave.

Amaury dijo:

3

7 de mayo de 2018

12:12:43


EXCELENTE ARTICULO, PARA REFLEXIONAR Y ESTUDIAR EL TEMA. LA HEMORRAGIA POST PARTO SIGUE SIENDO EN EL MUNDO UNA DE LAS PRINCIPALES DE MORTALIDAD MATERNA.

Miguel Angel dijo:

4

8 de mayo de 2018

08:35:28


Magnífico artículo, como es habitual. Un tema de mucha actualidad. La mortalidad materna es muy elevada entre las naciones de ingresos bajos, en la mayoría de las naciones de ingresos altos esta indicador se encuentra por debajo de 10 X 100 000, los eeuu no son un modelo como país muy rico, presentan un indicador de 13. Finlandia, Grecia, Islandia y Polonia tienen el mejor indicador mundial: 3 X 100 000. En los países del África subsahariana es escalofriante. Por ejemplo: Sierra Leona, 1,360; República Centroafricana, 882; RDC, 693; Angola, 477; etc. La mayoría son jóvenes mujeres que pierden la vida en el trabajo de parto. En nuestro país a pesar de tener un indicador "menos malo" que el resto de los países de la región, continúa elevado, existe una paradoja con otros indicadores de mortalidad. A mi juicio, por no ser capaces de detectar los factores de riesgo pre parto, pero por encima de todo por deficiencias en el enfrentamiento a las emergencias obstétricas relacionadas con el parto, deben cumplirse estrictamente los protocolos establecidos para tales eventos. Es justo reconocer que la tendencia decenas de años ofrecida por los datos estadísticos es a la disminución, pero «Ninguna mujer debe morir dando vida». Debemos continuar trabajando intensamente para disminuir ostensiblemente las dolorosas muertes maternas.

yuniel dijo:

5

8 de mayo de 2018

15:41:25


se me alumbra una lagrima en los ojos al asunto porque mi esposa en su tercer parto tuvo un sangramiento que nos puso a todos a temblar, solo de pensarlo nos lastima, esta bien y resuelto en el acto del parto, gracias a la pericia del equipo de medicos del Hospital Provincial Abel Santa Maria en Pinar del Rio, a los q a jamas pude agradecer personalmente, y supe de su seguimiento, empeño, sacrificio y complicaciones durante toda su guardia. gracia a ellos, gracias a la revolucion q los puso alli.nunca lo olvidare.