ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Si es usted de los que en casa guarda siempre antibióticos «por si acaso» y suele echar mano de estos ante la primera «gripe» sin consultar a un profesional de la salud, sepa que con ese comportamiento está contribuyendo a una de las mayores amenazas que enfrenta la salud pública mundial.

«Estamos ante una grave falta de nuevos antibióticos en fase de desarrollo para combatir la creciente amenaza de la resistencia a los antimicrobianos», sostiene el informe recientemente publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), Antibacterial agents in clinical development – an analysis of the antibacterial clinical development pipeline, including tuberculosis.

De acuerdo con el documento, «la mayoría de los fármacos que se están desarrollando son modificaciones de clases de antibióticos ya existentes que ofrecen soluciones solamente a corto plazo».

Hay muy pocas opciones terapéuticas posibles para las infecciones resistentes a los antibióticos, señaladas por la OMS como las mayores amenazas para la salud, y que incluyen por ejemplo, la tuberculosis farmacorresistente, la cual  causa alrededor de 250 000 fallecimientos cada año, indica el informe.

El director general de la OMS, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus afirmó que «la resistencia a los antimicrobianos es una emergencia para la salud mundial que comprometerá gravemente el avance de la medicina moderna. Hay una necesidad urgente de aumentar la inversión en investigación y desarrollo para luchar con las infecciones resistentes a los antibióticos, entre ellas la tuberculosis. De otro modo, volveremos a los tiempos en que la gente temía contraer infecciones habituales y ponía en riesgo su vida si se sometía a intervenciones quirúrgicas sencillas», dijo.

Varios expertos han asegurado a Granma en ocasiones anteriores, que son justamente la prescripción innecesaria de antibióticos para infecciones virales, contra las que no tienen ningún efecto, así como la prescripción demasiado frecuente de antibióticos de amplio espectro en lugar de otros específicos seleccionados mediante un diagnóstico más preciso, algunas de las causas del origen de la resistencia. Del mismo modo, el uso inadecuado por parte de las personas de estos fármacos, al no respetar las dosis o duración de los tratamientos, permitiendo así que algunas bacterias sobrevivan y se vuelvan resistentes.

Lo cierto es que, además de las bacterias causantes de la tuberculosis multirresistente, la OMS ha identificado 12 clases de patógenos prioritarios –algunos de ellos causantes de infecciones frecuentes como la neumonía o las infecciones en las vías urinarias– que son cada vez más resistentes a los antibióticos existentes y requieren con urgencia nuevos tratamientos, señala el texto del citado informe.

Asimismo, en el documento se mencionan «51 nuevos antibióticos y biofármacos en desarrollo clínico que se podrían utilizar para tratar infecciones causadas por los patógenos resistentes a los antibióticos más prioritarios, además de la tuberculosis y las enfermedades diarreicas ocasionadas por Clostridium difficile, que pueden ser mortales».
Pero, sin embargo, insiste la OMS, «solo ocho de estas moléculas con potencial terapéutico han sido clasificadas por la OMS como tratamientos innovadores que ofrecerán alternativas válidas al actual arsenal de antibióticos».

En esta propia sección, en columnas anteriores, la doctora Marcia Hart Casares, especialista de II Grado en Microbiología del hospital clínico quirúrgico Hermanos Ameijeiras, al explicar cómo es que las bacterias adquieren dicha resistencia, señalaba que existen bacterias naturalmente resistentes a determinados antibióticos, pero otras se vuelven resistentes mediante mutaciones en algunos de sus genes luego de haber sido expuestas a este tipo de fármacos. «Es importante saber que esta resistencia, ya sea natural o adquirida, puede propagarse a otras especies de bacterias, ya que estos organismos intercambian entre ellos material genético con facilidad, incluso entre especies diferentes», decía la especialista.

El hecho es que muchos de los tratamientos disponibles para las infecciones bacterianas comunes están perdiendo eficacia y en consecuencia hay casos en los que se imposibilita tratar adecuadamente a los pacientes infectados con ninguno de los antibióticos de los que hoy se dispone; lo cual trae complicaciones o incluso la muerte.

Según el informe, «hay una grave falta de opciones terapéuticas para Mycobacterium tuberculosis multirresistente y ultrarresistente y contra bacterias gramnegativas, entre ellas enterobacterias (como Klebsiella y E. coli) y Acinetobacter, que pueden causar infecciones de gravedad –con frecuencia mortales– y son especialmente peligrosas en los hospitales y las residencias de ancianos», señala.

«Además, hay muy pocos antibióticos en fase de desarrollo que se podrán administrar por vía oral, a pesar de que estas formulaciones son muy necesarias para tratar las infecciones fuera de los hospitales y en lugares de escasos recursos».

La resistencia a los antimicrobianos es una realidad, ante la cual obtener  nuevos tratamientos no bastará para combatir la amenaza de la resistencia a los que supone para la salud. Poco podrá servir si no se logra la prevención y el tratamiento de las infecciones y promover el uso correcto de los antibióticos disponibles actualmente y en el futuro; tanto en el sector de la salud humana, como  en el sector animal; y en la agricultura y la ganadería.

Desde la década del 80 apenas se han descubierto y desarrollado antibióticos para sustituir los que están perdiendo su efecto. Volvemos al inicio de este texto, piénselo un poco más antes de automedicarse. Use los antibióticos  cuando sea estrictamente necesario y como sean prescritos, pues son un recurso vital para la salud de la población; que ahora mismo se agota.

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Dr. José Luis Aparicio Suárez dijo:

1

2 de octubre de 2017

02:56:24


La resistencia a los antibióticos, una de las mayores amenazas para la salud mundial, puede afectar a cualquier persona, sea cual sea su edad o lugar en que viva. Es un fenómeno natural, aunque el uso indebido de estos fármacos en el ser humano y los animales está acelerando el proceso; prolonga las estancias hospitalarias, incrementa los costos de la asistencia sanitaria e incrementa la mortalidad. Son las bacterias las que se vuelven resistentes a los antibióticos y, por tanto, es necesario que se cambie urgentemente la forma de prescribir y utilizar los antimicrobianos. Aunque se desarrollen nuevos medicamentos, si no se modifican los comportamientos actuales, la resistencia seguirá representando una grave amenaza. Los cambios también deben incluir medidas destinadas a reducir la propagación de las infecciones, a través de la vacunación, el lavado de las manos, la seguridad de las relaciones sexuales y una buena higiene alimentaria. Se debe priorizar, en contextos médicos, investigativos y sociales, el tema de los “patógenos resistentes a los antibióticos”, específicamente las familias de bacterias más peligrosas para la salud humana, entre ellas las bacterias gramnegativas resistentes a múltiples antibióticos, las bacterias multirresistentes (Acinetobacter, Pseudomonas y varias enterobacteriáceas como Klebsiella, E. coli, Serratia, y Proteus), que son especialmente peligrosas en hospitales, en ancianos y entre los pacientes que necesitan ser atendidos con dispositivos como ventiladores y catéteres intravenosos. ¡Estamos a tiempo de evitar dramáticas consecuencias!

L.K. Respondió:


20 de octubre de 2017

11:32:13

Esto me puede ser de mucha utilidad en mi carrera. Muchas gracias

ir dijo:

2

2 de octubre de 2017

09:50:12


esto tiene gran relacion con la falta de profesionales que hay ,ya los medicos de la nueva generacion no hacen ciencia,no tocan al paciente para un examen y estan muy carentes de conocimientos.creo que hay que ser mas exigentes en las universidades de medicina ,porque a ese ritmo todos los antibioticos del mundo,aun los que estan en estudio van a hacer lo mismo,si por cualquier cosa te dan un ciclo antibacteriano.

Sergio D. Hdez Lima. dijo:

3

2 de octubre de 2017

09:53:45


Muchas gracias por este articulo al periodista asi como al Dr Aparicio por su comentario. Saludos, a reflexionar y a cuidarnos. No se automedique.

Carlos M dijo:

4

2 de octubre de 2017

14:47:44


Interesante!!! Una buena práctica es el uso de la medicina verde. Pero, dónde está la oferta en los últimos tiempo?. Las farmacias no están ofreciendo nada, además de los mencionados en el reporte

fernando dijo:

5

2 de octubre de 2017

16:57:26


Desde hace mucho tiempo se está advirtiendo el peligro del uso y mal uso de los antibióticos. Esto es del conocimiento de órganos de salud y hasta del pueblo. Sin embargo, algunos planteamientos no parecen ir a otra parte que a "descubrir" o encontrar el antibiótico adecuado. La impaciencia se aferra en querer resolver un problema real con los mismos medios mentales que han demostrado su fracaso. Ya Pasteur, en su lecho de muerte, reconoció el error al advertir del verdadero camino, cuando dijo que no eran los virus el problema sino el "terreno". Este no es un espacio para extendernos mucho por ello resumo la idea o "descubrimiento" de este benefactor de la humanidad con una pregunta: ¿ por qué continuar aferrados a buscar el "anti" virus o bacterias" y no la higiene y fortalecimiento del "terreno", o sea del medio donde Virus y Bacterias cumplen la ley de Natura de devorar lo patógeno, en el medio o terreno en el cual se alimentan, crecen, se reproducen e invaden el organismo u otros medios? Perdón si ofendo o no coincido mientras trato de cumplir con una opinión sin otro interés que el de servir como todos a nuestro pueblo.