ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

La sexualidad va mucho más allá del sexo, y es una dimensión fundamental en la vida de todos los seres humanos, explicábamos en la columna anterior, de lo cual se desprende que sin salud sexual se rompe nuestro equilibrio y desarrollo pleno.

¿Cuáles son los principales problemas que impactan hoy la salud sexual de la población cubana? Entonces mencionábamos algunas de las insuficiencias que persisten en este sentido, y que el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) ha identificado en sus investigaciones.

Las mismas van desde la iniciación temprana de las relaciones sexuales desprotegidas y el uso inadecuado de métodos anticonceptivos, hasta la insuficiente preparación de hombres y mujeres para la maternidad y paternidad responsable, entre otras.

Pero el doctor Ramón Rivero Pino, profesor e investigador titular del Cenesex, conversaba con Granma sobre la desorientación en valores en torno a la sexualidad como una de las preocupaciones de la sociedad cubana actual.

“Esta desorientación tiene que ver con el conjunto de informaciones que constantemente se reciben por diferentes vías y que son muchas veces contradictorias. Están relacionadas, por supuesto, con el legado cultural tradicional y hegemónico de cómo asumir la sexualidad en general, la vida de pareja, o en las diferentes etapas de la vida de la persona, y que tienen un sentido muchas veces opresor, que no permite la emancipación de los seres humanos. Este grado de desorientación es un problema que afecta la salud de la población”, explicó.

“Hoy es una lucha, por ejemplo, lograr una mayor participación de los hombres en la vida del hogar, en los procesos de crianza de los hijos, y las tareas domésticas. El hombre —que se ve presionado por esa información, más la presión y agotamiento que advierte en su pareja en la casa— siente la necesidad de incorporarse, pero a veces cuando lo vemos barriendo, limpiando y cocinando, pues encontramos el fe­nómeno de que algunos de ellos cierran la ventana, la puerta de la casa, para que no los vean, porque sienten temor de un cuestionamiento que existe en la realidad, y que a veces el propio individuo no sabe si, eso que él siente o entiende como ayudar a su compañero o compañera, está bien o está mal. ¿Dónde está la respuesta, la orientación? Hoy enfrentamos vacíos de información y comunicación, de divulgación y socialización en los diferentes niveles de enseñanza”.

Justamente, explicó el entrevistado, es en función de estas problemáticas que el Cenesex ha identificado desafíos necesarios, entre los que destaca el de considerar la educación integral de la sexualidad como una inversión para el desarrollo, lo cual conlleva la preparación de profesionales en los diversos sectores sociales.

De ahí que el perfeccionamiento del Pro­grama Nacional de Educación y Salud Sexual de Cuba (Proness) —sustentado en la conciencia crítica, la participación solidaria y el desarrollo de proyectos de vida para el ejercicio de la libertad fundamental de la persona— busque potenciar el acceso de toda la población cubana a una educación de la sexualidad de calidad a lo largo del curso de la vida, basada en derechos humanos, con enfoque de género y diversidad; y fo­mentar el reconocimiento, ga­rantía, ejercicio y respeto pleno de los derechos sexuales y reproductivos en Cuba.

Por su parte para la doctora Natividad Guerrero Borrego, jefa del departamento de investigaciones del Cenesex, “educar la sexualidad implica que todo ser humano entienda que es sexuado durante toda la vida. Por ejemplo, a veces las personas de la tercera edad tienen problemas y la educación se centra en niños, niñas y adolescentes, como si fuesen los únicos grupos donde se focaliza la sexualidad. Las mujeres son las que buscan generalmente ayuda y no hay una cultura sobre acudir a un servicio. Son latentes los conflictos generados porque un abuelo o abuela se quiere casar, co­mo si no tuviesen derecho; es esa la invisibilidad del erotismo y la sexualidad de las personas según el momento de la vida”.

Las personas con algunos tipos de discapacidad es como si fuesen asexuados, en ellos, pa­ra la familia, muchas veces “no existe la se­xu­a­­­lidad. También tienen derecho a esta condición y es una brecha en la que hay que trabajar”, puntualizó la experta.

“Otra arista de la salud sexual y reproductiva sobre la que el Cenesex tiene su mirada —di­jo— tiene que ver con el cuidado del cuerpo, con conocerlo y protegerlo. Necesitamos educar a la población en función de que los niños y niñas vayan reconociéndose como personas sexuadas. La familia debe saber cómo dosificar lo que niños, adolescentes y jóvenes deben aprender en cada etapa de la vida de una ma­nera clara, sincera. A veces los padres no en­cuentran qué respuesta darles a los hijos y ello va desorientando. De cómo se comporten los padres dependerá muchas veces que los hijos puedan reproducir o no por imitación determinados patrones. Habrá, por ejemplo, menos violencia en la medida en que haya más respeto entre los padres.

“El cuidado, la armonía, las relaciones entre unos y otros, el respeto, están relacionados con que haya luego menos malestares, y por su­puesto la confianza y la ética con que el profesional de la salud y el maestro aborden la sexualidad son muy importantes para los jóvenes, y la población en general”, concluyó.

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tf dijo:

1

29 de julio de 2015

17:12:49


Seguimos en la misma tónica. Hablando de sexualidad sin hablar del sexo en sí, sino de tareas domésticas, convivencia y anticonceptivos. De esta forma no se prepara a nadie para la vida. Y la preparación para la vida, no es para los niños y jóvenes, es para todos, la vida es interesante y tiene sexualidad en cada momento. Deberían estudiar mejor qué tipo de artículo quieren presentar y hacer algo más acabado.

Lisandra dijo:

2

29 de julio de 2015

22:33:03


Estimado tf: primero gracias por su comentario, el solo hecho de generar polémica ya es útil. Como bien dice, la vida es interesante y tiene sexualidad en cada momento, empezamos el artículo aclarando eso justamente. Pero el punto está en que las tareas domésticas, la convivencia y los anticonceptivos forman parte de esa vida, y son expresiones también de la sexualidad; que como dimensión humana no se limita al sexo. De este último, mucho puede hablarse, pero no pierda de vista que salud sexual es mucho más que relaciones sexuales. Saludos

Heriberto dijo:

3

3 de agosto de 2015

04:51:16


En mi opinion consider que el tema es abordado adecuadamente ,sexualidad no solo es sexo es la vida cotidiana y por supuesto abarca todo lo concerniente a las relaciones humanas ,ni los animals llegan al sexo sin tener una vinculacion emocional,social y de acercamiento,es necesario entender eso para que el sexo no sea ni tabu ni violacion