Doce juegos para cada equipo es lo que le queda a la primera fase de la 59 Serie Nacional de Béisbol para cubrir su calendario, con seis planteles en el borde superior de la tabla y otros tantos luchando aún con posibilidades de encontrar un puesto del cinco al ocho, en pos de seguir con opciones de entrar en el sexteto que continuará en la lid por el trofeo de campeón. En este segmento de definiciones, más reñido no podía estar el campeonato más seguido del deporte cubano.
Camagüey, guiado por la sabia batuta de Miguel Borroto, un regreso esperado y bienvenido a los puestos de mando de la pelota cubana, encara la recta final no solo en la posición más ventajosa en su condición de líder, sino que llega a esta instancia con su mejor desempeño en la lid, pues lleva ocho victorias consecutivas y nueve triunfos en los últimos diez encuentros.
Terminó el primer tercio en la tercera posición y se encaramó en la cima al concluir el segundo, para ser noticia tras su ausencia en los cintillos de prensa. Estará animando la segunda ronda con serias aspiraciones al podio, algo que no consigue hace 18 años, cuando finalizó tercero en la 40 Serie Nacional, en 2001.
Agramontinos, santiagueros, espirituanos matanceros, cienfuegueros y tuneros le han dado vida a la contienda. Los camagüeyanos son terceros en ofensiva (311), detrás de Cienfuegos (333) y Ciego de Ávila (324, pero peligrosamente en el puesto 12 de la tabla); los discípulos de Borroto están entre los cinco primeros en obp, sluging y ops, los indicadores más importantes con el madero, y en ese rango también aparecen los de la Perla del Sur, yumurinos y los de la ciudad indómita.
A Santiago de Cuba (8,84) y a Camagüey (9,15) son a los que menos jits les dan por juego, y sus cuerpos de lanzadores aparecen entre los tres a los que menos les batean los contrarios. A los orientales les promedian 261 y a los agramontinos 265; el tercero es Las Tunas (267). El pitcheo de las Avispas (2,98, único por debajo de tres) es el de mejor promedio de carreras limpias, y el de Camagüey (4,05) es tercero, porque segundo es el de Las Tunas (3,84), que es el de mejor whip, con 1,35, pero santiagueros (1,37) y camagüeyanos (1,43) son los que le siguen. Estos indicadores en una Serie en que la ofensiva es de 292, el whip de 1,61 y los jits por juegos llegan a 10,23, hacen la diferencia.
En lo que andan rezagados camagüeyanos y santiagueros es en la defensa. Los Toros fildean para 971, un punto menos que el promedio de la Serie Nacional, y ocupan el onceno puesto, y los de Santiago (969) van en el lugar 13. En este importante aspecto de juego Matanzas lidera, con 983, y los tuneros (982), e Isla de la Juventud (978), son sus escoltas.
Si Camagüey es una nota sobresaliente para la pelota nacional, es muy reconfortante el retorno de Santiago a la cumbre de una tabla de posiciones. Había quedado sexto en el tercio inicial, pero ya es segundo, con ocho éxitos en sus últimas diez salidas. Bienvenida la tropa de Heriberto Rosales, director que ya tiene dos títulos con el Sub-23 y que busca devolver a esa icónica bandera del béisbol cubano a un podio, del cual está ausente desde 2008. Matanzas, estrenando a Armando Ferrer de mentor, es otro feliz acontecimiento; cayó al sótano en la pasada edición, y ayer apareció en el cuarto escaño. Las Tunas se mantiene en defensa de su meritoria corona y Cienfuegos y Sancti Spíritus han sido hasta hoy noticia obligada en cada crónica de la 59 Serie Nacional.
La otra cara de la temporada son Ciego de Ávila y Villa Clara, hasta ayer en los escaños 12 y 13, respectivamente, y la inestabilidad de Industriales, aunque más cerca, en el noveno.


















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Kevin dijo:
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24 de septiembre de 2019
01:41:13
Gaspar-1 dijo:
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24 de septiembre de 2019
08:28:06
RAULITO dijo:
8
24 de septiembre de 2019
09:41:46
FRANK TEJAS dijo:
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24 de septiembre de 2019
09:51:16
lionis dijo:
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24 de septiembre de 2019
09:52:15
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