Un platillo de lujo será el postre de la VI Serie Nacional Sub-23, pues estamos ya en la última semana de su calendario y en estos momentos Ciego de Ávila y Sancti Spíritus ponen sobre la mesa lo más sugerente al paladar beisbolero. Pero desde el jueves próximo Pinar del Río y la Isla de la Juventud y Cienfuegos y Matanzas invitan a la última cena cuyo desenlace agradará a solo dos de ellos.
En el grupo A, pineros y vueltabajeros se miden hasta mañana con artemiseños y habaneros, respectivamente, ambos sin posibilidades de avanzar a semifinales, por lo cual es muy probable que lleguen a los cuatro duelos finales que se inician el 30 con la misma diferencia de solo dos juegos a favor de los del municipio especial, actuales campeones de la justa. Lo interesante en la porfía entre los punteros de esta zona es que a los dos les quedan un par de desafíos pendientes y es entre ellos mismos. Es decir, si Pinar ganara tres de los cuatro choques a los monarcas, finalizarían los dos con 23 y 11 y necesitarían de esos dos desafíos por celebrar. Por lo tanto, aún ninguno de esos dos comensales puede darse por satisfecho.
En el apartado C es todavía más difícil predecir quién tendrá una buena digestión. Ahora mismo están cara a cara en el terreno los líderes Ciego de Ávila y Sancti Spíritus, empatados en la cima de esa montaña, a la que ya no llegarán ni camagüeyanos ni tuneros. En el primero de los cuatro choques, los Gallos del Yayabo picaron a los Tigres avileños para forzar el abrazo en la cumbre. Jugaban ayer y lo harán hoy y mañana. El que mejor salga en esas tres degustaciones ha de estar en la fiesta semifinal.
Para Cienfuegos, el más galante en lo que va de campeonato y el único hoy con 20 victorias, el convite en tierras yumurinas a partir del 30 es menos exigente, pues presentaba ayer ventaja de cuatro sobre los matanceros. Por lo que ha ocurrido de la mitad de la contienda hacia acá, la diferencia parece insalvable, aunque matemáticamente aún Matanzas tenga esperanzas en la llave B.
Aunque la D es la zona de más partidos pendiente, lo cierto es que Santiago de Cuba, líder y con cuatro de esas deudas por saldar, va viento en popa y a toda vela. Su ventaja de cuatro sobre Guantánamo y cinco por encima de Granma es cómoda, y si sale con saldo favorable ante los del Guaso, pues sería decisiva.
Nos precisa la afición a dar un vaticinio, y aunque en pelota eso es como jugarse la vida en una ruleta rusa, aceptemos el reto. Empecemos por el menos complejo, Cienfuegos es el clasificado del B. El pitcheo de la Isla de la Juventud, el de mejor efectividad en la lid, con 2,78 limpias por juego de nueve entradas, es la clave que nos lleva a darla como la ganadora del A. La combinación de su montículo (2,84, junto a los pineros los únicos por debajo de tres en la temporada) y la mejor defensa del certamen (968), más la ventaja sobre sus más cercanos perseguidores, han de llevar a los santiagueros al cuarteto que dispute el banderín. ¿El C? ¿Creen que se puede dar un favorito entre avileños y espirituanos cuando ambos están empatados en victorias y derrotas y sus parámetros de juego presentan esta paridad: ofensiva (320 por 312 a favor de los Tigres), pitcheo (3,64 por 3,79 por los Gallos) y defensa (963 los felinos por 962 los del Yayabo? Cualquier pronóstico sería un suicidio.














COMENTAR
guillermo maza soto dijo:
1
30 de mayo de 2019
11:28:30
Responder comentario