ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Ricardo López Hevia

¿Por qué Raúl González, Yordan Manduley, Alexander Ayala, Frederich Cepeda, y otros más… han tenido que someterse al terreno, sin dejar de jugar durante casi un año? La pregunta era recurrente tras los topes con Nicaragua y los elencos mexicanos Diablos Rojos y Guerreros de Oaxaca, pero la Serie Especial que comienza el próximo jueves vuelve a poner la interrogante sobre la lomita de lanzar. Una entrevista publicada en el periódico Trabajadores, a Leonardo Goire, jefe técnico de la Dirección Nacional de béisbol, nos hizo encaramarnos en el montículo y, en forma de envíos, opinar.

A nuestro juicio, lo mejor de lo visto hasta ahora y por ver, es decir, la superabundante cantidad de juegos con los peloteros de máximo nivel en calidad de protagonistas, es que la pelota no se ha despedido. De hecho empatará una temporada con otra. ¿Lo peor? Que tantos partidos, como presuponen un estado de preparación para enfrentarlos, acusen en los jugadores el síntoma de sobreentrenamiento o que no consigamos el objetivo, que es rendir más en la competencia principal: los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en julio venidero, en Barranquilla, Colombia.

En un estudio presentado por los investigadores José M. González, Fernando J. Navarro Valdivielso y Pedro Miguel Pereira Gaspar, publicado en la Revista Entrenamiento Deportivo, Volumen 29, Número 1 del año 2015, citando a otro especialista, H. Digel, se lee:

«Uno de los factores sobre el que se están modificando las programaciones del entrenamiento es la excesiva presencia de competiciones. ¿Cómo puede el deportista rendir óptimamente los 365 días al año? El atleta es un ser humano sometido a estímulos, denominados cargas de entrenamiento, y estas tienen como finalidad obtener una o varias puestas en forma, que se han basado fundamentalmente en dobles periodizaciones como el caso del atletismo, o en deportes colectivos mantener una forma constante, y solo en momentos puntuales de la temporada alcanzar puntas de rendimiento, seguidas de bajadas profilácticas. Por lo tanto, competiciones todo el año no aseguran un rendimiento óptimo durante todo ese periodo, al contrario, lo que se logra es disminuir el rendimiento».

Claro está, existen maneras de evitar que se declare ese peligroso estado, que echaría por tierra cualquier esfuerzo previo. Goire explicó «que la dosificación está concebida y que los periodos de entrenamiento tienen diferentes mesociclos y dentro de ellos los microciclos». Por supuesto, él y nuestros avezados técnicos saben que una puesta en forma lleva una certera planificación y que no es una suma aritmética de esas estructuras.

Creo que el reto no es jugar mucho y con ello encontrar la forma deportiva, algo que en la periodización moderna del entrenamiento es normal y común, si no preguntémonos cómo los futbolistas pueden enfrentar temporadas de seis meses y jugar tres certámenes a la vez, o cómo los peloteros de Grandes Ligas o de la justa japonesa se exponen a igual periodo de tiempo compitiendo. Para no ir más lejos, nuestras propias series nacionales son otro ejemplo. El desafío es que el deportista, léase pelotero, tenga siempre la disposición de vencer en ese duelo, que le va a definir después un resultado en la lid competitiva.

Para alcanzar esa cota hay un elemento que atraviesa toda la preparación: la motivación. A los preparadores les toca buscar este resorte en todo el proceso y de cara a ese objetivo, también hay recursos. Directivos y entrenadores tienen que encontrar que sus dirigidos siempre crean en sus habilidades y esto pasa por levantar el componente actitud ante el entrenamiento. Aportaría muchísimo que el diseño de la preparación desglose las metas, porque el sujeto entrenado podría visualizarlas mejor y en consecuencia alcanzarlas, lo cual igualmente motiva.

Es decir, el binomio entrenador-atleta debe ser muy exacto para que no decaiga su deseo de rendir, que debe traducirse en ansias de ganar.

Corresponde al profesor una distribución exacta de las cargas de entrenamiento, las que son selectivas para favorecer una determinada capacidad o las complejas, cuando se pretende potenciar diferentes capacidades y sistemas funcionales. Algunas se distribuyen por mayor cantidad de tiempo y otras se concentran en una semana. Según González, Navarro Valdivielso y Pereira Gaspar, las teorías contemporáneas utilizan preferentemente las cargas concentradas que proporcionan cambios funcionales más profundos en el rendimiento.

Articular ese complejo entramado es la clave del éxito, y si algo han demostrado los resultados del movimiento deportivo cubano, son los saberes de nuestros preparadores. Con muy poco han construido una verdadera potencia. Hoy la ciencia es un gran aliado y está al lado de ellos, expresada en el grupo de expertos que trabajarán con los tres equipos de la Serie Especial, de los cuales ha de salir la selección cubana a Barranquilla.

Y claro que están frente a un reto, porque el entrenamiento deportivo hay que verlo como un proceso pedagógico, esa es su esencia, y entendido así no puede apartarse de las condiciones sociales, económicas, organizativas y profesionales en las cuales se desarrolla. Lo proyectado con esa Serie es sugerente porque es una idea que cuenta con los recursos humanos y materiales del país. Pero también es riesgoso, pues hay que medir milimétricamente cada paso y sobre todo que el 3 de junio, cuando culmine, no nos quedemos sin juegos. A partir de ahí son mucho más útiles, dado que se sitúan en la antesala de la fase más importante de una forma deportiva, el periodo competitivo.

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Ramón dijo:

1

16 de marzo de 2018

04:11:18


Buenos días pueden hacer maravillas pero éso no va a funcionar el año enteró jugando béisbol entré ellos mismos no eleva el nivel pueden llegar bien cansado a los juegos centroamericanos y del Caribe, la mlb juegan 6 meses y con muchas condiciones de logísticas ver para creer

Lazaro dijo:

2

16 de marzo de 2018

06:01:59


Buen analisis. Puede usted prepararse como futuro entrenador cuando se jubile como periodista si lo hace algun dia. Falta que hace que se piense asi en grande.

rafael dijo:

3

16 de marzo de 2018

06:47:30


Otra arista del asunto es que muchos peloteros, en su intención de estar en el equipo grande, varien las cargas para lucir mejor en este evento y luego en los centroaméricanos no estén en su mejor forma. O que temporada tan larga afecte la próxima serie nacional. De todas fomas confío en lo que dicen los técnicos y que todo esto lo hayan tenido en cuenta.

enrique15 dijo:

4

16 de marzo de 2018

11:10:55


Pues yo prefiero 300 veces jugar pelota seis o neve meses al año, entrenar pelota (que no es Futbol ni Basquet ni Volley ni ninguno de esos deportes tan dinámicos y desgastantes) seis o nueve meses al año que dar pico y pala todo el año ytoda la vida, que enfrentar un surco y el sol todo el año toda la vida, que cargar sacos de 100 libras en el puerto todo el año y toda la vida, que subirme a una torre de alta tensión todos los días, que fajarme con hierros en una soldadura en un astillero todo el año, que trabajar en una fundición todo el año, etc., etc., etc. ¡Ñoj! ¡cuantas pinchas envenenadas que hay por ahí que las realizan tipos de hasta 60 y pico de años todos los días de su vida! con menos condiciones y menos atención que las de un atleta de alto rendimiento que juega uno de los deportes colectivos más sedentarios que existen. Yo creo que como dicen los entendidos, el tema oganizar los entrenamientos y las competencias y trabajar sobre la motivación. Antes muchísimos jugadores de la MLB terminaban la temporada y seguían jugando pelota en otros lugares pues el dinero no alcanzaba. Hoy mismo todavía jugadores que no son regulares o estrellas lo hacen. No les queda más remedio que jugar pelota todo el año. Jugar pelota no mata, y todos ellos tienen, al igual que el resto de los trabajadores, vacaciones. Y muchos de ellos las disfrutan mejor que nosotros.

Osquel dijo:

5

16 de marzo de 2018

14:04:50


Buenas tardes, mi comentario lo adelantó Enrique 15, creo que me lo leyó en la mente, soy medico y que alguien me diga que jugar pelota que lo he hecho toda mi vida cuando tengo tiempo los domingos y al sol y sin condiciones agota más que hacer guardias medicas nocturnas 3 veces a la semana por toda tu vida y al otro dia salir a hacer visitas y consultas sin mas de 15 dias de vacaciones cada 6 meses, para mí jugar pelota siempre ha sido desconectar de lo demas y nada, que mi barrio exige que ganemos, tendría que preguntar a mi papá que tien6 76 anhos y aún chapea, siembra, cosecha, guataquea dia a dia, sol a sol si está agotado, y carga sacos hasta la boca de papayas , boniatos, yucas y platanos, y no tiene entrenador ni masajista ni dieta especial, nos pasamos la vida diciendo que hay que jugar, que en Cuba se juega muy poco, cuando los demas tienen ligas de invierno y verano las ligas de futbol tienen torneos de apertura y clausura, por qué ahora que solo juegan 1 o 2 veces a la semana van a estar agotados para 7 jueguitos, como si les fueran a bajar el salario como en la cooperativa cuando no tienen resultados, aunque pensandolo bien debia ser así, para que entonces haya lo que ahora todos cantan: Motivación. Senhores, el que juega pelota por amor, la disfruta, no se cansa ni la sufre. Gracias.