ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

¿Cómo es un buen receptor? ¿Quién debe llevar los hilos de la relación pitcher-catcher? ¿Sabía que si el receptor se va más atrás en su posición de recibir al lanzador hay seis aspectos del juego que se deterioran? El profesor José Manuel Cortina vuelve a lanzar las respuestas.

Similares a los de Cortina, tenemos muchos saberes acumulados en nuestro béisbol; compartirlo desde una plataforma, entiéndase en una academia, en una red aprovechando el alcance de las tecnologías de la información y la comunicación o en eventos científicos cual vitrina de ellos, tributaría a la calidad que exige nuestra afición, esa que cada día espera por la voz de a jugar.

En este extrainnig, Cortina guardó el que creo es su mejor pitcheo: una sugerente lección que él ha llamado la fórmula del 7.

RELACIÓN PITCHER- RECEPTOR, AL DECIR DE CORTINA   

Conrado Marrero me definió ese binomio como nadie: «El lanzador y el receptor son la tropa élite del equipo, pero el primero es el jefe, si se invierte el mando, se pierde la batalla». El béisbol es un juego muy difícil en el que la observación constante brinda la oportunidad de adquirir grandes habilidades.

Hoy casi todos los receptores reciben demasiado lejos del bateador, para evitar golpes y con esta lejanía se convierten en el enemigo número uno del lanzador.

La medida correcta para situarse un receptor es extendiendo su mano enguantada y colocarla a diez centímetros del codo del bateador. Si se pone más atrás, vean cuántas cosas atentan contra el lanzador y el equipo: 1-Está más lejos para tirar a segunda, que está a 127 pies del home, y donde los outs son todos por un pie; 2-Se encuentra más distante para fildear los toques de bola; 3- Los lanzamientos de rompimiento pasan más altos por el bateador y por tanto son más fáciles de conectar; 4-Los chuchos pican más lejos del receptor y son más difíciles de fildear; 5-En los foultip el ángulo se abre más y escapa del diámetro de la mascota del receptor, y 6-El lanzador ve a su compañero mucho más lejos.

Hoy vemos también a los receptores moverse a la izquierda o a la derecha del cajón de recibir. Eso verdaderamente no hace falta, primero porque descubre hacia dónde vamos a tirar, segundo porque reduce la zona de strike y confunde al árbitro dejándolo solo a merced de los envíos porque este no se puede mover. Y tercero, si usted tiene la curiosidad de medir la distancia que hay entre las rodillas del receptor descubrirá que duplica las 17 pulgadas del home play. Los colores de los atuendos del receptor están hechos para que sirvan de puntos de visualización del lanzador.

Un receptor experimentado puede ayudar mucho a un lanzador joven, pero este debe aprender a ser independiente. El receptor bueno es aquel que es capaz de dar la confianza suficiente a su lanzador para que tire lanzamientos, sin el temor de que estos se puedan escapar hacia atrás.

Los receptores deben trabajar arduamente por mejorar la coordinación de los movimientos para tirar a segunda y así llegar al tiempo ideal, el cual debe ser 2,05 a 2,10 segundos. Si es capaz de reducirlo, es mejor. Un lanzador necesita tener familiaridad con lo que hace, una buena mecánica, y una gran intelectualidad. Si cubre esos tres atributos puede lograr una buena carrera. Hoy la mayoría de nuestros lanzadores no saben batear y lanzan sin pensar en sus compañeros que están detrás. Kenley Jansen se convirtió en el mejor cerrador de los Dodgers de los Ángeles, porque sabe batear, él fue el receptor de Holanda en el 2009, durante el segundo Clásico Mundial.

El pitcher debe interiorizar esto que denominé fórmula del 7, la cual lo ayudará en toda su carrera. Detrás del lanzador hay siete compañeros dispuestos a protegerlo, un buen bateador falla siete veces en diez turnos; encima del home caben siete pelotas de béisbol y dentro de la zona de strike están 77 pelotas, ¿cuál es la razón para alejarlas del home? Repito, lanzar no es más que familiaridad, mecánica e intelectualidad.

Quiero dejarles una bella frase de un receptor de las grandes ligas sobre la complejidad de este maravilloso juego que es el béisbol. Dave Duncan, receptor de los Athleticos de Oakland, a una pregunta sobre su retiro respondió: «Cuando un receptor finalmente llega a conocer algo de este juego no hay la fuerza física para meter en práctica aquello que sabe».

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Jorge Alfonso dijo:

1

8 de noviembre de 2017

08:03:09


Mucho aprendí en estas estas publicaciones de las lecciones del señor Cortina, aunque en ocasiones ose expresar alguna discrepancia con el, pero todo lo leído y analizado me hizo concluir dos cosas, que para lanzadores y receptores en primer lugar debemos buscar personas muy inteligentes con mentalidad de ajedrecistas por encima de avilidades y condiciones fisicas y que jugadores de estas posiciones son los más indicados para después de su retiro como jugador, desempeñarse como directores de equipos.