ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

CULIACÁN, Sinaloa.—El día cero de la Serie del Caribe ha llegado. Hoy no valen las rachas ni las maldiciones rotas. Hoy todos juegan como la primera jornada, con los marcadores en blanco y la bolsa llena de sueños, porque el título está a la vuelta de la esquina.

Cuba, por tercer año consecutivo, se ha colado hasta la cocina, ofreciendo durante la etapa clasificatoria la imagen más sólida de nuestras cuatro presentaciones en el regreso a estas lides. Ahora, en el cruce de vida o muerte, la gran interrogante es si cuenta con las herramientas para avanzar a su segunda final desde el 2014.

Independientemente del rival, estos choques demandan una intensidad superior, una marcha más, y para alcanzarla se debe optimizar el rendimiento. En primer orden, los Alazanes de Granma necesitan una alineación más dinámica, en la cual Alexander Ayala batee por detrás de Roel Santos, o en su defecto, Yordan Manduley entre en el segundo turno.

Esto no elimina ni al camagüeyano ni al holguinero, ellos pueden confluir en la tanda, con el agramontino defendiendo la antesala. Manduley tiene las características ideales para el segundo puesto por sus facilidades en el toque de bola y el bateo hacia la banda opuesta, y Ayala ha demostrado ser uno de los toleteros más ajustados del conjunto.

La revolución del line-up dejaría siempre como tercer madero al mejor cubano en Culiacán: Carlos Benítez. El intermedista ha mostrado mucha consistencia en el plato, incluso en los turnos fallidos, por lo que sería provechoso colocarlo en una posición en la que encuentre más hombres en circulación.

Se demanda también que Alfredo Despaigne dé un paso al frente en materia de producción, porque es un pelotero ya curtido en batallas de este nivel. Su rol de líder es indiscutible, y lo ha cumplido con su mera presencia en el dogout. Sin embargo, aquí los lanzadores lo han retado (solo ha recibido dos boletos) y no ha podido conectar, a excepción del jonrón de este domingo.

¿Y no hablaremos del pitcheo? Pues sí, los serpentineros también cargarán con una gran responsabilidad, pero contaremos con los mejores brazos del plantel (Blanco, Moinelo, Lahera, José Ángel) descansados y listos para limitar a las ofensivas rivales.

Si ellos mantienen su rendimiento superlativo, las opciones de ganar aumentan, pero es imprescindible optimizar la ofensiva porque, como nos ha dicho Carlos Martí, «el béisbol se gana por carreras y si no conectas con oportunidad tus posibilidades de victoria se reducen dramáticamente».

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

jose dijo:

11

6 de febrero de 2017

16:30:25


Que bueno es ver,leer que todos estamos convencidos de que el optimismo,es la clave para lograr cualquier empeno.Ahora que cubano no suena con la real posibilidad de alcanzar un cetro que necesitamos por muchas razones.Primero,elevar la pasion por nuestro deporte nacional y prepararnos mejor,tanto psicologica y tacticamente para eventos venideros(digase Clasico Mundial).Nuestros rivales ya han demostrado su nivel,que es bueno,pero sin chovinismo,tenemos potencial para mostrar que el nuestro no es segundo de nadie.Ademas,sin rodeos,para nosotros es cuestion de honor y orgullo nacional.Somos cubanos!