ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

SANTO DOMINGO, República Dominicana.—Al margen de los resultados de la arrancada y lo complejo que resulta un torneo corto con un alto nivel competitivo, la Serie del Caribe tiene al conjunto cubano de Ciego de Ávila entre las notas más llamativa de su calendario. Por ejemplo, un tabloide de los organizadores que tiene el mismo nombre de esta lid, dedicó una de sus páginas centrales a la Mayor de las Antillas.

Alfredo Despaigne Foto: Ricardo López Hevia

Reseña Serie del Caribe-2016, que desde 1959 los equipos cubanos jamás han perdido un torneo en República Dominicana. Y cita entonces las lides jugadas aquí: Campeonato Mundial de 1969; los XII y XV Juegos Centroamericanos y del Caribe, el primero en la capital en 1974 y el segundo en Santiago de los Caballeros en 1986; y el último los Juegos Panamericanos del 2003.

Pero al indagar en esas páginas de glorias del béisbol cubano, rememoramos importantes hitos. En estos días hemos escrito mucho de Gaspar el “Curro” Pérez, lanzador y jugador más valioso de la cita mundialista en la misma sede que hoy acoge a la Serie del Caribe. El pitcher matancero, además de impulsar y anotar las dos carreras de su equipo en la final de entonces, terminó con saldo de cuatro victorias sin fracaso y excelente efectividad de carreras limpias por juegos de nueve entradas de 0,35.

Otro lanzador del que no hablamos, tal vez porque de Camagüey todas las noticias sobre pelota no son las mejores, es de Juan Pérez Pérez, elegido con justeza como el mejor pitcher de la reunión centrocaribeña de 1974.

Pero hay más que trofeos de campeones en las participaciones de la pelota cubana en eventos organizados en República Dominicana, fue aquí donde se estrenaron con el equipo Cuba de mayores dos de los grandes jugadores de la pelota revolucionaria. En mi criterio, aclaro que es estrictamente personal, Omar Linares, el mejor pelotero de Cuba que he visto jugar, incluye cualquier béisbol, se puso aquí por primera vez la camiseta de las cuatro letras, en 1986. Lo mismo hizo Yulieski Gurriel, en el 2003, de quien ya he dicho considero el mejor pelotero cubano de este momento y tampoco excluyó para esa opinión a los que juegan actualmente en otras lides, profesionales, semiprofesionales o del nivel que sea.

Ya sé que habrá muchísimos que no coincidan conmigo, sobre todo con mi apreciación sobre Yulieski, pero la mención no persigue la polémica, sino recordar además de las victorias, lo que aquí en tierras quisqueyanas, ha acontecido referente a las escuadras de Cuba.

Claro que una cosa es lo ya vivido y otra que ese peso histórico convierta de un plumazo a Ciego de Ávila en ganador de esta confrontación entre los campeones caribeños. Téngase en cuenta, que al esquema competitivo, que es parejo para todo el mundo y que a Cuba lo favoreció el pasado año, al darle la oportunidad de mostrarse grande en los juegos que no se pueden perder, que aquí hoy hay varias aristas que complican y le dan calidad a este torneo dominicano. No será un Clásico Mundial o la acaudalada MLB, pero asomarse a algunas de sus ventanas, deja ver lo complejo de la presente Serie del Caribe.

Por ejemplo, en las nóminas de los cuatro adversarios que enfrentamos, hay 21 jugadores que no nacieron en el país de la Liga que aquí representan. México tiene nueve, Puerto Rico (6), Venezuela (5) y República Dominicana (1). De esos extranjeros, hay un alemán, un italiano, cuatro cubanos, cinco dominicanos y 10 estadounidenses.

Cuarenta y seis jugadores de los 140 inscritos están organizados en ligas profesionales y 40 son agentes libres, si suma ambas cifras el resultado de 86, representa el 63 % del total. Aquí lógicamente hay que contar, y de hecho lo están, a Alfredo Despaigne, que se desempeña en Japón, y a Miguel Lahera, miembro de la Liga Colombiana.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.