ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Kit de citología producido por el Centro de Inmunoensayo de Cuba y que se distribuye a la red de consultorios comunitarios Foto: Yaimí Ravelo

En Cuba la salud cérvico-uterina de las mujeres está completamente garantizada, aseguró a Granma Internacional la doctora Ana Margarita Solares Asteasuanizarra, miembro titular de la Sociedad Cubana de Obstetricia y Ginecología y Profesora Auxiliar de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana.
Explicó que existe una estructura nacional articulada desde la atención primaria en instituciones de salud a nivel comunitario, quienes garantizan acciones de prevención, educación y comunicación hacia la mujer y su familia. Se vinculan a este trabajo la Federación de Mujeres Cubanas y otras organizaciones de masas para brindar conocimiento preventivo acerca del cuidado personal para no enfermar.
«El cáncer cérvico-uterino es una enfermedad prevenible», resaltó la especialista en 2do Grado en Ginecología y Obstetricia. Esta patología puede ser detectada a partir de la prueba citológica o test de Papanicolao que debe realizarse la población femenina a partir de los 25 años y hasta los 64, cada tres años como período más corto.
Datos publicados a nivel mundial divulgan que este tipo de carcinoma se diagnostica anualmente en 466 000 mujeres y mueren por esta causa 231 000, de las cuales más del 80 % ocurren en los países en vías de desarrollo. Esta situación resulta más frecuente en América Latina y el Caribe, donde se calcula se presentan alrededor de 68 000 casos nuevos.
La también Jefa provincial de consultas de patologías del cuello uterino y Presidente del Comité de patologías del tracto genital inferior y colposcopia, destacó los esfuerzos mancomunados del estado cubano para garantizar en cada consultorio del médico de la familia y en las instituciones de salud, los equipos y tecnologías necesarios para realizar la pesquisa nacional al ciento por ciento de las mujeres cubanas, comprendidas en el rango de edad antes mencionado.
«Desafortunadamente un 30% de ellas no acuden a realizarse la prueba citológica. Sencillamente la mujer en riesgo a padecer de cáncer está asintomática y transita por una edad que se desarrolla social, intelectual y, profesionalmente. De manera que no asiste al médico por propia decisión», puntualizó la máster en ciencias en Tendencias biotecnológicas contemporáneas.
Para ella, el concepto de visitar al médico para no enfermar todavía es una aspiración en la Isla caribeña y se asiste a las consultas cuando hay alguna sospecha. Aunque existen los registros para la localización de estas mujeres y son citadas al consultorio, se da un gran número de casos de cambios de domicilio sin reportarlo a las autoridades, incluso de una provincia a otra.
«En estas edades se tiene actividad sexual frecuente, no siempre con una misma pareja y sin protección ante las enfermedades venéreas. Cabe la posibilidad de infecciones con virus de riesgo oncogénico como el Papiloma Viral Humano (PVH), por más de una ocasión, que pueden producir transformaciones al nivel de las células del cuello del útero, de la vagina, en la vulva y en la región anal. Además, conocemos que la actividad sexual se inicia temprano y las menarquías y el desarrollo fisiológico en las mujeres ocurren precozmente. Si le agregamos los hábitos tóxicos, el consumo de bebidas alcohólicas, los trastornos nutricionales y la falta de ejercicios físicos, todo ello produce una ventaja para el desarrollo de una neoplasia en los órganos genitales femeninos, por facilitar una baja inmunología», significó la doctora Solares
Inmediatamente después de conocerse los resultados de laboratorio que confirman lesiones citológicas positivas, las pacientes son derivadas a instituciones de segundo o tercer nivel, donde radican las consultas de patologías del cérvix, aunque también son seguidas por su médico de la familia. Según la confirmación diagnóstica permanecen en las consultas dedicadas a esta atención o son remitidas a los institutos de investigación para otros tratamientos. De existir una sospecha en adolescentes se indica la citología y el caso toma un curso total de cobertura médica hasta su cura.

En todos los consultorios del médico y la enfermera de la familia del país se realiza la prueba citológica Foto: Nuria Barbosa León


ATENCIÓN OPORTUNA

Cuba cuenta con 46 consultas de patologías cervicales a lo largo y ancho del país con cobertura suficiente para atender a las mujeres de los 168 municipios. En todas ellas trabajan profesionales altamente calificados y entrenados para solucionar cualquier tipo de afección. Ahí se han situado equipos de alta tecnología para realizar diagnósticos certeros para una toma de decisiones rápidas.
Cuando el resultado de la prueba citológica es positivo, se le informa a la paciente una cita con el ginecólogo en el menor tiempo posible (menos de 30 días). Ahí se elabora una historia clínica, se le entrega su consentimiento informado de los exámenes y tratamientos que pudieran llevar sus patologías, se le evalúa con un examen clínico ginecológico completo más una colposcopia, para realizar la confirmación diagnóstica. Además conocerá quién será su médico y las posibilidades de consultarse con otros especialistas.
A continuación se elabora un programa con la conducta a seguir para brindar una atención especializada con la seguridad para la paciente y sus familiares, de que será evaluada institucionalmente con los profesionales que tienen la máxima capacitación para ello, destacó la doctora Solares, evidenciando que el país eroga cuantiosos recursos en la cura de las personas aunque los servicios se ofertan gratis a la población.
Explicó que algunas naciones desarrolladas desecharon la citología, como en  Australia e Italia, entre otros, y practican directamente los test de PVH, pero aún resulta altamente costoso para nuestro país introducir esta prueba para el ciento por ciento de su población femenina.

«Hoy se realizan esfuerzos por validar especificidad y sensibilidad de los resultados de las pruebas citológicas a través de los test de PVH. Aspiramos a que este tipo de prueba más especializada se haga al menos una vez a partir de los 30 años, como cotejo asociado a la prueba citológica, pues estuviéramos evaluando factibilidad y valores predictivos de diagnóstico, pero aun no contamos con todos los recursos», agregó.
«Pienso que tenemos un buen programa de acuerdo con lo que se practica en el mundo. Sólo falta que se cumpla cabalmente. Hoy esta enfermedad aparece en Cuba en las mujeres de edades comprendidas entre los 30 a 40 años, mientras que hace una década atrás aparecía después de los 45. La mortalidad por cáncer cervicouterino superan las cifras de 450 mujeres cubanas por año, lo cual nos coloca en una tasa de mortalidad por cien mil entre 8 y 8,5, en forma ascendente», indicó la ginecóloga, a quien le resulta insólito estos datos por las garantías estatales disponibles al alcance de todos.
VISITA A UN CONSULTORIO
La licenciada en Enfermería Ana Teresa Díaz Piñeiro realiza la prueba citológica a las mujeres que pertenecen al consultorio 3-4, del policlínico Marcio Manduley en el municipio de Centro Habana. Ella contabiliza las mujeres de su área que deben acudir en el año y las cita personalmente, a través de un familiar o a través de las organizaciones barriales.
Comentó que para realizar la prueba se indica asistir los siete días posteriores a la menstruación, abstinencia sexual tres días antes, concluir tratamientos medicamentosos con óvulos o ungüentos, y la mujer debe venir aseada en la superficialidad de los genitales.
Ninguna paciente necesita prescripción médica, se practica en breves minutos, nunca manifiestan dolor, sólo leves molestias al poner el espéculo, y al concluir se retorna a la cotidianeidad. La muestra se toma de la secreción vaginal situada alrededor de la cérvix y se envía al hospital materno más cercano para su procesamiento. El resultado llega en unos 15 días y de ser positivo se acompaña de un turno con un especialista, indicando fecha, hora, lugar y nombre del médico que la recibirá.
Hubo consenso en los entrevistados de recalcar la necesidad de una concientización en la población femenina para advertir que la principal responsable en el cuidado de su salud es la propia persona y para ello debe cumplir disciplinadamente con las orientaciones establecidas para no enfermar.

ALGUNAS NOTAS

El cáncer cervical, carcinoma de cérvix o cáncer de cuello de útero, incluye las neoplasias malignas que se desarrollan en la porción fibromuscular inferior del útero que se proyecta dentro de la vagina.
Los factores de riesgo de cáncer cervical están relacionados con características tanto del virus como del huésped e incluyen:

1.    Promiscuidad en las relaciones sexuales
2.    Convivir con una pareja masculina que presenta un actuar promiscuo con varias compañeras sexuales presentes o pasadas
3.    Edad temprana en la primera relación sexual
4.    Elevado número de partos
5.    Infección persistente con un Virus del Papiloma Humano (VPH) u otros
6.    Inmunosupresión
7.    Abuso de los anticonceptivos orales
8.    Hábitos tóxicos (tabaquismo, drogas y alcohol)

Tipos
NIC (neoplasia cervical intraepitelial)

NIC I: Solo se observa displasia en el tercio inferior del epitelio. La mayoría regresan espontáneamente a los dos años, pero el 10 % progresa a NIC de mayor grado.
NIC II: Hay displasia en los dos tercios inferiores del epitelio.
NIC III: El epitelio es displásico en su totalidad. También recibe el nombre de «carcinoma in situ». La mayoría no regresan espontáneamente, y a los dos años el 10 % se ha transformado en un carcinoma invasor.

Síntomas

Las mujeres con cánceres de cuello uterino en etapa temprana y precánceres usualmente no presentan síntomas. Los síntomas a menudo no comienzan hasta que un precáncer se torna en un cáncer invasivo verdadero y crece hacia el tejido adyacente.
Sangrado vaginal anormal, tal como sangrado después de sostener relaciones sexuales (coito vaginal), sangrado después de la menopausia, sangrado y manchado entre periodos y periodos menstruales que duran más tiempo o con sangrado más profuso de lo usual. El sangrado después del examen pélvico es un síntoma común del cáncer de cuello uterino, pero no de precáncer.
Una secreción vaginal inusual (la secreción puede contener algo de sangre y se puede presentar entre sus periodos o después de la menopausia).
Dolor durante las relaciones sexuales (coito vaginal).

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Dr. José Luis Aparicio Suárez dijo:

1

14 de mayo de 2018

16:10:04


Sin duda, se debe promover la necesaria actualización en la prevención, el diagnóstico temprano y el manejo de la enfermedad. La epidemiología y las estadísticas apuntan hacia la prioridad de la temática. El Programa Nacional, desde un presente perfectible, debe proyectarse hacia un futuro de mejores resultados integrales. ¡Sintamos el regocijo de ver sanas a nuestras féminas! Es necesario enaltecer el paradigma preventivo.

Aramando Respondió:


16 de mayo de 2018

11:34:06

Claro que la prevención es lo primero, lo que no se explica es porque en Cuba no se pone la vacuna contra el papiloma virus, esa sería la prevención ideal

Adria dijo:

2

14 de mayo de 2018

16:28:38


Es muy bueno que se haya publicado esto acerca del cáncer cérvico uterino, pues ya que es muy importante sobre todo para las adolescentes las cuales no tienen muchas las precauciones para evitar esto, a los 25 años a mi me fue diagnosticado después de mi primera citología un NIC II y creanme que fue una amarga experiencia, pero gracias a Dios, a los médicos y sobre todo a mi asistencia a la consulta de Patología de Cuello ,que hoy con 31 años ya tengo un bebé de 1 año y estoy de alta, también tuve la amarga experiencia de que mi mamá falleciera de Cáncer en el Interior hace 5 años, pero yo tengo una pregunta y quisiera que se me diera una respuesta ¿Por qué la primera prueba citológia no se hace en cuanto la persona empieza sus relaciones sexuales? Todos sabemos que hoy en día las adolescentes comienzan su vida sexual desde muy temprana edad y mucho antes de los 25 años, sin protección y promiscuidad en las relaciones, pienso yo, que así se detectaría el problema mas temprano.

Aramando Respondió:


16 de mayo de 2018

11:32:43

Comparto su preocupación, otra pregunta importante sería ¿Porque no se les pone la vacuna contra el papiloma virus a las niñas cuando esta demostrada mundialmente su eficacia?

Gualterio Nunez Estrada dijo:

3

14 de mayo de 2018

21:22:36


El articulo de periodismo cientifico tiene un nivel excelente, es muy etico porque ha cuidado el balance informativo propio del pensamiento de los medicos cubanos, y ademas, tiene la virtud de cuidar el vocabulario de la especialidad sin afectar su comprension al nivel de cualquier lector. Yo le doy 5 estrellas.

Armando dijo:

4

16 de mayo de 2018

11:30:38


OK comparto el criterio de la Doctora, solo quisiera que me explicara las razones por las que Cuba, con tantos logros en salud se resiste a introducir la vacuna tetravalente para prevenir infecciones por el papiloma virus, que como hoy se sabe es la causa del cáncer de cuello uterino, esta vacuna esta probada y se usa ampliamente en el mundo, incluidos varios países latinoamericanos, esto es realmente incomprensible.

Jose dijo:

5

16 de mayo de 2018

11:53:13


Alguien me pudiera explicar las razones por las cuales en Cuba no se ha introducido la vacunación contra el PVH?, en latinoamerica somos varios los paises que la estamos implementando con resultados promisorios