ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
No obstante el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre la Isla y los EE.UU. el bloqueo y su carácter extraterritorial siguen obstaculizando la economía cubana. Foto: AP

Muchos son los ejemplos del carácter extraterritorial del bloqueo económico, co­mercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba durante más de medio siglo. Los casos van de multas multimillonarias contra bancos o empresas que hacen negocios con Cuba, a la negación de prestar servicios a personas o entidades que tengan algún vínculo con la Isla.

Un claro ejemplo de esta política ha sido el cierre de las cuentas bancarias de la Campaña de Solidaridad con Cuba (CSC) en Gran Bre­taña, luego de la adquisición del banco Co-op Bank por parte de fondos especulativos (hedge funds) radicados en los Estados Unidos.

Otras organizaciones con vínculos que se podrían considerar contrarios a la política ex­terior de los Estados Unidos, como por ejemplo la Campaña de Solidaridad con Palestina, también han sufrido el cierre de sus cuentas desde que el Co-op Bank fue “rescatado” por los fondos estadounidenses.

La ironía es que muchas de estas organizaciones tenían cuentas con el Co-op Bank precisamente debido a sus supuestos principios éticos y cooperativistas.

En una declaración publicada después    del cierre, Rob Miller, director de la CSC —la principal organización de solidaridad con la isla antillana en el Reino Unido—, enfatizó que “no es una casualidad” que los cierres ocurrieron después del rescate. “Se hizo de manera unilateral. La campaña nacional ha tenido todas sus cuentas cerradas. Creemos que es poco ético e inaceptable”, dijo Miller y afirmó que “he­mos consultado a abogados y no han descartado emprender una acción legal”.

La CSC escribió al banco en varias ocasiones pidiendo una explicación, pero la respuesta por parte del Co-op Bank se limitaba a responder que estaba “cambiando su apreciación de riesgo”. De esa manera, se indica que la institución ahora considera a Cuba como un país de “alto riesgo”.

Recientemente, el diario británico Daily Mirror, se refirió a la “lista negra internacional secreta” que puede dejar a usuarios bloqueados de acceder a sus cuentas bancarias. Uno de los ejemplos expuestos por el diario fue el caso de la CSC, y citó a su director: “El Banco Co-op ha admitido finalmente que el cierre de las cuentas bancarias de la Campaña de Solidaridad con Cuba es un resultado directo de las políticas de bloqueo de Estados Unidos contra Cuba”.

Miller agregó que “el hecho de que una institución británica tan histórica y orgullosamente independiente, reconocida por su éti­ca, se ha visto obligada a adoptar políticas im­puestas por los Estados Unidos es una afrenta para todos nosotros”.

A pesar del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre la Isla y los EE.UU., además del proceso en curso de normalización de las relaciones bilaterales, el bloqueo y su carácter extraterritorial siguen obstaculizando la economía cubana y las entidades que buscan acercarse a la isla.

Esta aplicación extraterritorial también ig­no­ra el hecho de que el gobierno británico tenga relaciones diplomáticas con Cuba, promueve el comercio con la Isla y ha firmado una serie de acuerdos de cooperación bilateral.

La persecución de organizaciones cuyo único interés es trabajar en solidaridad con Cuba, en beneficio del pueblo cubano, pone en evidencia, una vez más, el alcance del bloqueo y la necesidad de acabar con esta política genocida de una vez por todas.