ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Rodrigo Malmierca, ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, en su presentación ante la Cámara de Comercio de los Estados Unidos. Fotos: Ismael Francisco

WASHINGTON.—A comienzos de octubre de 1977 cerca de 70 hombres de negocio norteamericanos se reunieron en Washing­ton para exigir el levantamiento del bloqueo a Cuba. La cita contaba con un invitado iné­dito, el entonces ministro de Comercio Ex­terior de la Isla, Marcelo Fernández Font.

El ambiente era propicio. Comenzaba un deshielo en las relaciones de la administración de James Carter con La Habana  y ese mismo año se abrieron las oficinas de intereses en ambas capitales, que se transformaron en embajadas en julio del año pasado. Los viajes a la Isla de ciudadanos estadounidenses llegaron a estar completamente liberados, aunque por un breve periodo.

Jonathan Bingham, un funcionario del De­partamento de Estado norteamericano presente en aquel encuentro, calificó el bloqueo como “algo pasado de moda que debería ser terminado sin condiciones previas”.

El ministro cubano ofreció una conferencia sobre el panorama de la economía cubana, su evolución y perspectivas de desarrollo.

Fernández Font, por su parte, aseguró que Cuba estaba interesada en desarrollar relaciones comerciales y económicas con los Estados Uni­dos, pero en condiciones de igualdad, beneficio mutuo, sin restricciones y sin barreras discriminatorias.

Hoy, otro ministro de Comercio Exterior cu­bano se encuentra en la capital estadounidense, esta vez como invitado oficial,  con las relaciones diplomáticas restablecidas, pero aún con el bloqueo vigente.

Casi cuatro décadas después, el debate transcurre casi en los mismos términos.

La influyente Cámara de Comercio de los Estados Unidos, la institución de su tipo más grande del mundo, propició una nueva cita con un amplio grupo de empresarios favorables al aumento de los nexos con Cuba.

Esa Cámara, que representa a casi tres millones de hombres de negocio, desde pe­queños agricultores hasta trasnacionales, está enclavada justo frente a la Plaza Lafayette, que custodia la parte delantera de la Casa Blanca.

En la capital estadounidense nada se deja al azar. Entre las pocas cosas que se escapan del invisible  control  del poder está el clima, que el lunes paralizó la ciudad con una nevada e impidió que Malmierca visitará el Estado de Virginia, donde lo esperaba el gobernador Terry McAuliffe.

El martes en la mañana la nieve se convirtió en lluvia y ya para el mediodía el sol calentaba la explanada donde están los más importantes monumentos de esta ciudad.

La numerosa prensa acreditada aquí para cubrir eventos políticos, que apenas salía de la pereza del feriado por el Día del Presidente —todos los primeros lunes de febrero—, mostró interés por la presencia de la delegación cu­bana, presidida por Malmierca e integrada por funcionarios de su cartera, la Cancillería, el Ban­co Central de Cuba y la Cámara de Comer­cio de la Isla, así como directivos de empresas cubanas y miembros del cuerpo diplomático cubano.

“Este es un día histórico”, dijo el embajador José Ramón Cabañas durante su intervención en el almuerzo de trabajo que siguió al breve encuentro privado.

La numerosa prensa acreditada aquí para cubrir eventos políticos, mostró interés por la presencia de la delegación cubana, presidida por Malmierca.

“Durante los últimos meses esa palabra se ha usado bastante”, reconoció, pero es difícil no calificar así a un día en que coincide la visita de un ministro cubano en Washington con la presencia en La Habana del secretario de Trans­por­te estadounidense para la firma de un acuerdo de vuelos directos.

Antes, el Vicepresidente Ejecutivo y Jefe de Asuntos Internacionales anfitrión, Myron Bri­llant, había pasado revista a su posición por más de 15 años: levantar el bloqueo y hacer ne­gocios.

Una postura que han sostenido aún con más fuerza después de los anuncios del 17 de diciembre pasado.

Carlos Gutiérrez, el exsecretario de Co­mercio que asumió la presidencia del Consejo de Nego­cios Estados Unidos-Cuba,  bajo la sombrilla de la Cámara, llamó a los empresarios a actuar.

“Estamos pidiéndole a las empresas que, si quieren estar en Cuba, que se metan en la cuestión política a exigir que vayan quitando las sanciones”, le dijo a la prensa tras concluir su discurso oficial.

“Mientras más se hagan inversiones y más transacciones se aprueban, más difícil será re­ver­tir este proceso. Será muy difícil que alguien llegue y diga: esto se acabó”.

Quizá nada ilustra mejor las transformaciones ocurridas en los últimos años que la historia de este empresario de origen cubano, que dirigió la trasnacional de alimentos Kellogg´s y terminó siendo parte de la administración de George W. Bush y la Comisión de Asistencia a una Cuba Libre, el injerencista organismo encargado de dirigir una supuesta transición política en la Isla.

Gutiérrez  es ahora uno de los más influyentes defensores dentro de su partido del cambio de política de la administración Obama y un convencido de la inevitabilidad del fin del bloqueo. “De que va  a pasar, va a pasar”, dijo.

Pero aún faltan otros muros, mentales y reales.

Ante una pregunta de Granma en la conferencia de prensa, la vicepresidenta para las Amé­­ricas de la Cámara, Jodi Bond, recordó algunos de los escollos que quedan en el camino para llegar a ese día.

“Reconozco cuan poco conocen los legisladores estadounidenses sobre la cambiante realidad de Cuba”, dijo.

El trabajo consiste, añadió, en “instruirlos” sobre la opinión predominante del pueblo y las compañías estadounidenses  que quieren el fin de las sanciones.

Durante toda la jornada, muchos periodistas debatían sobre hasta dónde escalar su información del día: “el primer ministro cubano oficialmente invitado en medio siglo”, “en décadas” o “la delegación más importante vinculada a la economía”.

El ministro cubano se encargó de demostrar que sus objetivos trascendían lo anecdótico. Durante más de 40 minutos ofreció una conferencia sobre el panorama de la economía cubana, su evolución y perspectivas de desarrollo.

“Son bienvenidos en Cuba para hacer negocios”, le dijo a los empresarios reunidos allí.

Cuba tratará a las compañías estadounidenses de la misma manera que a las del resto del mundo, añadió en conferencia de prensa. “No las discriminaremos ni haremos el proceso más complicado”.

Malmierca explicó que la inversión extranjera es clave en los planes de desarrollo del país, que aspira recibir anualmente 2 000 millones dólares por esta vía.

“¿Cuánto de ese dinero podría provenir de Estados Unidos?”, preguntó uno de los periodistas norteamericanos.

Depende: puede ser todo o puede ser nada, respondió el ministro cubano. “El bloqueo es el principal obstáculo”.

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Miguel Angel dijo:

1

17 de febrero de 2016

07:26:17


La administración del presidente Carter fue sin duda la menos agresiva hacia Cuba, fue efímera, apenas 4 años, en q se respiraron aires de alguna tranquilidad y algunos pininos de normalización. No me recordaba de la reunión en Washington de los 70 preclaros hombres de negocio, q exigian el levantamiento del bloqueo a Cuba, teniendo como invitado al comp Marcelo Fernández Font. Resulta q 4 décadas despúes se repite una reunión parecida, pero en condiciones mas favorables, con mas envergadura, ya no se trata de 70 valientes y decididas personas, sino de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, q integra a casi 3 millones de empresarios, es un paso importante para el cumplimiento de los objetivos cardinales. Los intercambios se multiplican y se alcanzan algunos acuerdos significativos, paso a paso, paciencia asiática. El influyente Sr carlos Gutié rrez q estaba en contra, pasó a las filas de los q exigen el cese del bloqueo. Expresó palabras muy sabias: “Mientras más se hagan inversiones y más transacciones se aprueban, más difícil será re­ver­tir este proceso. Será muy difícil que alguien llegue y diga: esto se acabó”. La propia vicepresidenta para las Amé­­ricas de la Cámara, Jodi Bond reconoció q uno de los principales escollos es la desinformación q sobre la realidad cubana tienen los legisladores, el veneno lo llevan impregnado en la médula osea. Con informaciones como ésta voy comprendiendo cuan difícil es la tarea para el presidente Obama, el cual tiene prerrogativas para imponer decisiones, pero no quiere hacerlo por un plumazo, sino por persuación y convencimiento, cada cual tiene sus métodos, su personalidad, sus características, sobre todo cuando el tema es el bloqueo a Cuba, con una enredadera de leyes q lo convierte en un maléfico y controvertido laberinto. Quien sufre es nuestro heroico pueblo, q está sometido a este cruel engendro hace mas de 50 años, medio siglo, los niños q nacieron cuando se impuso esta salvajada, hoy cuentan con mas de 50 abriles, pero con pensamiento positivo, podemos observar q cada vez mayor cantidad de personas influyentes dentro de los EEUU, aprueban el levantamiento del bloqueo, condición indispensable para el mejoramiento de las relaciones entre los dos países. Felicito al Lic Sergio Alejandro Gómez por su interesante trabajo.

Temis Respondió:


17 de febrero de 2016

09:11:42

Elocuente artículo; y oportuno comentario, por los datos interesantes que aporta. Sin dudas el bloqueo, a la par de genocida es hace rato un engendro mefistofélico y decrépito.

sonia dijo:

2

17 de febrero de 2016

14:11:14


Cuba habre sus puertas para los comerciantes norteamericanos pueedan commercial , ahora les toca a los Estados Unidos habrir sus puertas tambien, eliminando el absurdo Bloqueo que obstaculiza todo esos proyectos porque ya cada dia se suman mas de los interesados en los E>UNIdos el Levantamiento del Bloqueo porque les permite hacr el trabajop como debe ser, sin limitaciones...Espero que estos pasos se hagan con mayor prevedad, porque el tiempo lo require...

Jaime dijo:

3

17 de febrero de 2016

15:50:35


Seria muy bueno que como parte de estas negociaciones se lograse eliminar las trabas aduaneras y los exorbitantes aranceles que tenemos que pagar aquellos que promovemos nuevos negocios dentro de Cuba. Resulta inconcebible que una mercancia que demora 3 dias de trayectoria desde Panama a la Habana, sea retenida en las bodegas del Puerto para ser entregada hasta 3 meses. Con esos tiempos estamos garantizando la escaces de ciertos productos, costos mas elevados, afectaciones de servicios, etc

Luis Bueno Daniel dijo:

4

18 de febrero de 2016

10:41:30


Esto es para responderle a Miguel Angel, pero traté de hacerlo por la opción de responder y no supo, si alguien sabe que me enseñe por favor. Miguel Angel, su comentario está buenísimo, me doy cuenta que Ud. es una persona bien instruida en asuntos de política, yo tampoco me acordaba de ese encuentro en el 1977 donde participó ministro de Comercio Ex­terior, Marcelo Fernández Font. Ahora quiero preguntarle algo para aprender, usted dice en su comentario"....Con informaciones como ésta voy comprendiendo cuan difícil es la tarea para el presidente Obama, el cual tiene prerrogativas para imponer decisiones, pero no quiere hacerlo por un plumazo, sino por persuación y convencimiento......" Mi pregunta es: ¿Esta estrategía de Obama, Ud. la ha escuchado o leído en algún lugar o es su imaginación o apreciación?, porque yo no dejo de preguntame el porqué Obama no deja vacío el bloqueo teniendo prerrogativas para hacerlo, sería muy triste que se acabara su mandato y todo siguiera igual, ¿Será correcto lo que hace? Si Ud. Miguel Angel lo sabe, favor de responder u otro lector o periodista que lo sepa le agradecería también. Gracias