MISSISSAUGA, Toronto.—Paula Pareto irrumpió en la rústica sala de prensa del Centro Deportivo de Mississauga y la sonrisa nunca se borró de su rostro, a pesar de caer solo unos minutos antes en la final de los 48 kilogramos en el judo panamericano.
“He perdido contra una gran atleta”, sentenció la argentina, rodeada por decenas de medios de todo el continente, interesados la mayoría en su gesto al terminar el combate decisivo, cuando alzó con sus propios brazos a la monarca cubana Dayaris Mestre.
“Siento mucho cariño por ella, hemos entrenado juntas y son muchos años de competencias. Yo le he ganado, ahora fue su oportunidad, y me da mucha alegría porque se esfuerza y se entrega igual que yo”, confesó la pequeña albiceleste.
En ese ambiente de respeto, también primó la competitividad extrema, y la caribeña sacó la mejor parte con rápidos movimientos sobre el tatami, mucha concentración y disciplina, valores con los que suplió sus dificultades para lograr agarres consistentes o sacar provecho en el newaza, frecuente punto débil de nuestros judocas.
Este era el único camino posible de Dayaris, espirituana de 29 años, para desquitarse de su revés sufrido ante la Pareto en Guadalajara 2011, y lo logró a golpe de intensidad, un ritmo demoledor que si bien no capitalizó en acciones decisivas durante el tiempo reglamentario le permitió desgastar a su rival.
“Nos hemos enfrentado varias veces con resultados divididos, pero hoy era importante obtener la victoria y abrir el camino de oro de Cuba”, confesó Mestre en la zona mixta tras remontar una desventaja inicial contra la argentina, muy pasiva en algunos trances del duelo.
Y precisamente, ¿cuál es el valor real de una primera presea dorada? ¿Marca en alguna medida los destinos de una delegación en citas múltiples? Pues en este caso podemos decir que constituye un impulso fundamental, que despeja dudas, disipa el nerviosismo de ver el casillero de oro sin activarse y motiva al resto de la comitiva a contribuir, ya sea en el judo u otras disciplinas.
“He tenido la oportunidad de ser la primera campeona de la delegación, y espero que todos se esfuercen mucho por seguir este camino en Toronto, donde tenemos un gran reto frente a rivales de mucho nivel, pero creo que nos llevaremos el segundo lugar”, sostuvo Mestre, quien desde el sábado es la inspiración de todo un país.



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José Luis dijo:
1
13 de julio de 2015
08:44:55
E.Navarro dijo:
2
13 de julio de 2015
23:13:41
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