ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Dayaris Mestre celebró el primer título de Cuba en los Juegos. Foto: Ricardo López Hevia

MISSISSAUGA, Toronto.—Paula Pareto irrumpió en la rústica sala de prensa del Centro Deportivo de Mis­sissauga y la sonrisa nunca se borró de su rostro, a pesar de caer solo unos minutos antes en la final de los 48 kilogramos en el judo panamericano.

“He perdido contra una gran atleta”, sentenció la argentina, rodeada por decenas de medios de todo el continente, interesados la mayoría en su gesto al terminar el combate decisivo, cuando alzó con sus propios brazos a la monarca cubana Dayaris Mestre.

“Siento mucho cariño por ella, hemos entrenado juntas y son mu­chos años de competencias. Yo le he ganado, ahora fue su oportunidad, y me da mucha alegría porque se es­fuerza y se entrega igual que yo”, confesó la pequeña albiceleste.

En ese ambiente de respeto, también primó la competitividad extrema, y la caribeña sacó la mejor parte con rápidos movimientos sobre el tatami, mucha concentración y disciplina, valores con los que suplió sus dificultades para lograr agarres consistentes o sacar provecho en el newaza, frecuente punto débil de nuestros judocas.

Este era el único camino posible de Dayaris, espirituana de 29 años, para desquitarse de su revés sufrido ante la Pareto en Guadalajara 2011, y lo logró a golpe de intensidad, un ritmo demoledor que si bien no capitalizó en acciones decisivas durante el tiempo reglamentario le permitió desgastar a su rival.

“Nos hemos enfrentado varias veces con resultados divididos, pero hoy era importante obtener la victoria y abrir el camino de oro de Cuba”, confesó Mestre en la zona mixta tras remontar una desventaja inicial contra la argentina, muy pasiva en algunos trances del duelo.

Y precisamente, ¿cuál es el valor real de una primera presea dorada? ¿Marca en alguna medida los destinos de una delegación en citas múltiples? Pues en este caso podemos decir que constituye un impulso fundamental, que despeja dudas, disipa el nerviosismo de ver el casillero de oro sin activarse y motiva al resto de la comitiva a contribuir, ya sea en el judo u otras disciplinas.

“He tenido la oportunidad de ser la primera campeona de la delegación, y espero que todos se esfuercen mu­cho por seguir este camino en Toron­to, donde tenemos un gran reto frente a rivales de mucho nivel, pero creo que nos llevaremos el segundo lu­gar”, sostuvo Mestre, quien desde el sábado es la inspiración de todo un país.

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José Luis dijo:

1

13 de julio de 2015

08:44:55


Los yayaberos,donde quiera que estemos,estamos orgullosos de ti,digna representante de la tradición judoca y la belleza de la mujer espirituales.Felicidades y ojalá en Santile te reciban como mereces

E.Navarro dijo:

2

13 de julio de 2015

23:13:41


Felicidades a la ganadora del 1er ORO de la Delegacion Cubana,me alegra mucho q lo conquistara una Judoca,vi el combate anterior de la Mestre contra la representante de Mexico q fue muy renido y les juro q no la veia superior a la Argentina,pero saco el extra de los Grandes y termino donde lo esperabamos y merecia.Muy emocionante el abrazo entre el Profesor Veitia y la entrenadora del Equipo Mexicano Daima Beltran despues del combate por el pase a la final,Daima es una de las Glorias del JUDO cubano.....Saludos ....E.Navarro