ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

El viernes 10 de mayo, el periódico Guerrillero de Pinar del Río anunció que, por acuerdo del Consejo de la Administración Provincial (CAP), el precio de un pelado normal quedaba topado a un máximo de diez pesos.

La medida, según el semanario, responde «al incremento desmedido» del costo de este servicio en todos los municipios pinareños, sin una razón que lo justifique.

Tres días después, el barbero al que acudo desde hace años, en una céntrica unidad de la capital pinareña, me recibió con una advertencia: «A partir de ahora, este pelado lo vamos a cobrar a 20 pesos».

No hacía mucho que su tarifa había aumentado de diez a 15 pesos, y ahora volvía a incrementarse. En total, el mismo servicio, en las mismas condiciones, con las mismas obligaciones tributarias, se ha encarecido en un 100 % en el lapso de poco más de un año.

Supongo que la decisión se aproveche de un resquicio que deja la disposición del CAP, en la cual se señala que «seguirá abierto al concepto de oferta y demanda la realización de cortes con estilo». Así, sin más precisiones, la excepción tiene allanado el camino para convertirse en regla: ¿Qué se considera un corte de estilo y qué no?

Y es que no hay dudas de que un pelado de esos que llevan algunos jóvenes hoy día, con el número de su deportista favorito, el emblema de un equipo de béisbol o de una marca de tenis, tiene mayor complejidad, requiere más tiempo y como tal debe ser remunerado.

Sin embargo, el mismo criterio se aplica a los cortes comunes, de esos que consisten en rebajar a máquina un poco más a los lados y atrás, y menos arriba. Coser y cantar, como quien dice, aunque se sabe que todas las profesiones tienen sus secretos.

Lamentablemente, el problema va más allá de las barberías. Si bien la flexibilización del trabajo por cuenta propia y la proliferación de nuevas formas de gestión no estatal han generado empleos y elevado la calidad en algunos servicios, también han traído un incremento de los precios de cara a la población. Sucede con actividades que dependen de insumos que escasean con frecuencia o tienen gastos elevados de otro tipo, pero no solo con ellas.

Hay labores como la albañilería, en las que los recursos corren casi siempre por cuenta del cliente, y aun así, la tarifa por colocar un bloque o repellar un metro cuadrado de pared se ha multiplicado en los últimos tiempos, sin otra razón que la intención personal de obtener mayores dividendos, a partir del mismo trabajo.

Para Edilberto Ramos, profesor de la facultad de Ciencias Económicas en la Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca, se trata de una tendencia que ahora mismo no parece tener fin. «Hoy una persona decide subir el precio del servicio que ofrece, y al otro día, los demás hacen lo mismo».

Según el especialista, ello ya da pie a un proceso inflacionario, que en un plazo no muy lejano pudiera tener un efecto peligroso. «Esto sucede, entre otras cosas, porque existen quienes pueden seguir pagando lo que se les exige. Pero hay una gran parte de la sociedad que no está en condiciones de hacerlo, que va a carecer de todo eso, y a formarse un estado de opinión desfavorable de la política del país, no del albañil o del chofer de alquiler».

Ante esta realidad, considera que la única manera de poner orden es que el Estado revise a fondo el asunto para controlar precios abusivos y utilidades desmedidas. No hay otra forma de frenar una realidad en la que un barbero gane el doble que un cirujano maxilofacial o quizá más, y siga inconforme.

Mientras lo escucho, pienso en la compleja situación económica que atraviesa el país y en la voluntad de mantener a toda costa servicios esenciales como la atención médica y la educación de manera gratuita para todos.

¿Por qué el aumento galopante de los precios de ciertos servicios por cuenta propia lastiman el bienestar colectivo cuando se hace tanto esfuerzo por el Estado para cuidar a todos por igual en conquistas sagradas?

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Omar dijo:

1

25 de mayo de 2019

09:16:06


Amigo Ronald.Muy acertado tu articulo .El aumento indiscriminado de los precios no hace otra cosa

Omar dijo:

2

25 de mayo de 2019

10:15:42


Ronald .Estoy totalmente de acuerdo contigo.EL aumento indiscriminado de los precios es una de las mayores insatisfaciones de la poblacion cuabana hoy...muchos son los ejemplos de productos y servicios con un elevado costo y totalmente inalcanzable para una gran mayoria que dependemos de un modesto salario para satisfacer las necesidades nuestras y las de la familia incluyendo los gastos del hogar .En mi opinion el gobierno debe y puede porque es quien tiene los mecanismos para tomar las riendas en este asunto que tanto irrita a la hora de adquirir un producto o servicio .Ciertamente aparejado a esto es lo que te timan en el peso o la calidad de lo que recibes con el que lo tomas o lo dejas .muchas de las personas que viven con este modo de enriquecerse no piensan en que al que al que tienen en frente , puede ser el maestro de su hijo , el medico de su familia o el militar que le cuida su tranquilidad mientras el duerme placidamente .no podemos permitir que este nivel de relajamiento siga cogiendo fuerza porque mucha sangre cubana se ha derramado para construir una patria justa que sea de todos y para el bien de todos y no solamente de unos pocos o para unos pocos, que solo miran a su bolsillo sin pensar que de este mundo nos vamos como mismo llegamos .

Leandro dijo:

3

25 de mayo de 2019

14:22:18


"...sangre cubana se ha derramado para construir una patria justa que sea de todos y para el bien de todos y no solamente de unos pocos o para unos pocos...", Muy bien expresado, Omar. No podemos construir un capitalismo salvaje donde la inmensa mayoría de los cubanos, trabajadores estatales, no tengamos acceso a los trabajadores por cuenta propia. Al comienzo del período especial yo los bautice con otro nombre a cuenta del Estado. Y, después de casi 20 años, mi tesis se ha hecho realidad. Sí, ya se va creando en la población "un estado de opinión desfavorable en la política del pais...", y eso puede tener consecuencias muy negativas. Se considera que el Estado con la oferta y demanda está dejando desválidos a los trabajadores que viven de un salario, que en ocasiones no da para comer dignamente una semana. Ya no hablo de pasear o vestir. El imperialismo conoce esto y trata de explotarlo y debemos luchar, con el Estado al frente, para que perdure la REVOLUCION CUBANA. Se habla de precios módicos y absequibles. No entiendo como un periodista, que gane 600 pesos, pueda estar de acuerdo cuando una libra de carne de cerdo por el Estado está a 40 pesos, como se mencionó hace dos días en El Tema. Antes estaba a 21. Da la idea que el Estado pone precios siguiendo a los cuentapropistas. El Estado tiene que implementar la politica de precios topados, como hace Expósito en Santiago, y tener una política impositiva en dependencia de los precios y los costos. Lo que no puede permitirse es que unos pocos se hagan ricos y la inmensa mayoría cada día seamos más pobres. Ya no podemos tomarnos un refresco o una cerveza porque todo es "comprado" por los "cuentapropistas" y eso ya parece normal, pero es abusivo. Una compra en el centro comercial "La Puntilla" dio lugar a un hecho que parecía aislado, cuando eso ocurre en todas partes. Cuando se permitieron los "trabajadores por cuenta propia", Fidel dijo que la norma sería que ganaran casi lo mismo que un trabajador estatal. La prensa puede y está llamada a mantener la REVOLUCIÓN CUBANA.

Fernando dijo:

4

25 de mayo de 2019

14:48:16


¿Dónde está la opinión del barbero que subió el precio a 20 pesos? ¿Cuánto le cuestan a ese barbero los insumos y herramientas necesarias para hacer su trabajo, si acaso existen en Cuba? ¿Cuánto aumentó el precio de los alimentos que compra para su familia en los propios mercados estatales? La cadena causa-efecto aquí es bastante larga... Basta ya de generalizar y de estigmatizar al trabajador por cuenta propia, que no sólo genera empleos y brinda servicios al pueblo, sino que también tributa con sus impuestos para el bienestar de todos. Si cualquier barbero (supuestamente) gana más que un cirujano, entonces, ¿la solución es "botar el sofá por la ventana" y limitar los ingresos del barbero? ¿En serio? ¿Ese es el gran análisis de un destacado economista? No, la única solución no es controlar "precios abusivos y utilidades desmedidas". ¿Qué investigación soporta esa afirmación, dónde están las cifras de esas utilidades? ¿Por qué no se habla de apoyar a los cuentapropistas para que sus costos y gastos sean menores? ¿Por qué no se habla de medidas para que proliferen las barberías y, por tanto, baje el precio, en lugar de atacar a los pocos barberos que quedan? Por favor, hagan análisis serios, integrales, en lugar de poner a pelear al pueblo contra los cuentapropistas, que también son parte integral de nuestro pueblo trabajador.

capitalinadeapie dijo:

5

28 de mayo de 2019

16:02:18


Ojalá fuera 20, 00 CUP, acabó de salir de la Peluqeria de 54 y 41 en el Municipio Playa donde siempre cobrabán el pelado a 25,00 CUP, cuando le pregunto a la peluquera, me dice que había aumentado a 50,00 CUP, me pregunto, que sociedad o que economía se puede sostener si los actores principales somos nosotros: el pueblo y se nos sanciona impunemente con medidas arbitrarias e impopulares como está, adonde vamos a parar