ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Tras la transmisión de su último capítulo, este domingo, Juego de tronos se acaba de convertir en la serie más popular de todos los tiempos, lo que no quita que cerca de un millón de personas clamen por que se le filme otro final  a  esta octava temporada, realizada bajo extremas medidas de seguridad.

Diálogos conocidos por los actores y luego destruidos, solo 24 horas antes de enfrentar las cámaras, drones para detectar la presencia de ocultos paparazzis, escenas falsas destinadas a  despistar a los aguafiestas que copian y luego propagan a los cuatro vientos, miles  de extras que debieron  firmar documentos comprometiéndolos a sellarse la boca, so pena de ir a parar a la cárcel.

Apretó clavijas la  cadena HBO para no tener fisuras en esta última temporada realizada a un precio de 90 millones de dólares, lo que viene a confirmar que el poder mercantil de las series dentro de la industria  cultural cinematográfica no es asunto de juego y se convierten, cada vez más, en fuertes competidoras para las salas de cine.

Foto: Tomada de Internet

Iniciada en el año 2011 a partir de los libros de George R. Martin, Juego de tronos alcanzó celebridad mundial gracias a una hábil combinación de factores dramáticos que nunca fracasan, en primer lugar, la venganza. Y aunque  construyó personajes muy malos, tuvo el tino de dotarlos de matices y hasta de transformarlos. Ello, unido a buenas actuaciones y  a una trama de intrigas y violencias bien calculadas, que contaron con un sinnúmero de degüellos y ríos de sangre. Ambiciones, hijos bastardos, atrevidas escenas eróticas (más tarde suavizadas), la lucha por el Trono de Hierro y el dominio  de Los Siete Reinos  fueron  configurando héroes con pies de barro y traiciones que mantuvieron a la audiencia a la expectativa durante ¡ocho años!

Y quizá lo más difícil: que espectadores de diversas edades se engancharan y fueran cómplices  de las fantasías que inundan la trama: dragones voladores,  lujuriosas brujas, misterios alargados, ejércitos de muertos vivientes contra quienes acérrimos enemigos se unen en una batalla final signada por la imaginación y los milagrosos efectos  especiales.

El hecho de no haber terminado aún  R. Martin de escribir sus libros sobre esta saga hizo que los guionistas de la  HBO inventaran ellos mismos el final. De ahí que muchos protesten ahora  por los giros sufridos por  algunos hechos y  personajes y demanden otra filmación que, a juzgar por los costos, será impo­sible.

Gracias a las redes sociales, Juego de tronos es también la serie más comentada de todos los tiempos y hay frases y simbologías convertidas en verdaderos emblemas populares.

El presidente Donald Trump, ávido cazador de publicidades, no ha perdido la oportunidad de apoderarse del «Juego» y se apoyó en la iconografía de la serie para emitir varios mensajes, entre ellos uno con la conocida frase de los señores de Invernalia: «Winter is coming» (el invierno se acerca). En una foto suya, que recrea tanto la atmósfera como la tipografía de Juego de tronos, escribió en su cuenta oficial: «Sanctions are Coming».

Aunque no es la primera vez que el presidente de Estados Unidos se apoya en el universo del entretenimiento para impulsar campañas, tanto la HBO como el elenco de actores (y el mismo escritor George R. Martin) se mostraron perplejos y protestaron, mientras la legión de seguidores de Juego de tronos dejaba claro en las redes  su desacuerdo con la indebida apropiación del presi­dente.

Buscando que no se repitiera la brava propagandística, la dirigencia de la HBO emitió un comunicado oficial tan elegante como rotundo: «Podemos entender el entusiasmo por Juego de tronos ahora que ha llegado la última temporada de la serie, pero preferiríamos que nuestra propiedad intelectual no se usara con propósitos políticos».

Por el momento, no han recibido respuesta del implicado.

Foto: Tomada de Internet
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pequeño príncipe dijo:

1

20 de mayo de 2019

12:53:38


Un comentario con mucho tino a una serie sobre la que existen criterios ambivalentes, especialmente por los niveles de violencia que despliega. Este factor, la violencia, es algo que consumimos diariamente (muchas veces sin estar plenamente conscientes) y después, la reflejamos en nuestra vida diaria. Sería interesante un comentario de RPB sobre series como The following (Persecución) donde la estrella de la trama es la violencia, exacerbada de la mano de asesinos en serie, descuartizadores y hasta agentes policiales, que no difieren mucho de los criminales en su comportamiento. Hace años la TV cubana puso un documental del realizador norteamericano Michael Moore, donde se analizaba la violencia en los programas de televisión en los Estados Unidos como un factor que coadyuva al desarrollo de la criminalidad en la sociedad y especialmente, en ese país. ¿Estaremos acaso absorbiendo por esta vía lacras y comportamientos que no tienen que ver nada con nuestra sociedad y con nuestro país? Conste que no es puritanismo in extremo, porque hay otras series (Chicago Fire, Body of Proof, entre otras) que reducen el factor violencia y dan espacio al tratamiento de problemas humanos con soluciones que reflejan valores sociales positivos.

yadira Respondió:


22 de mayo de 2019

10:06:41

Coincido con Ud respecto a la trasmisión de Persecución, que por demás se retrasmite las tarde del sábado.

jesus dijo:

2

20 de mayo de 2019

15:03:20


Nunca vi una serie tan bien hecha... Mis respetos para el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

luismg92 dijo:

3

20 de mayo de 2019

15:55:33


Una gran serie sin dudas. Sus fieles seguidores merecen una novena temporada.

Anders dijo:

4

20 de mayo de 2019

19:59:55


Nunca la he visto pero quisiera verla ,por la TV es complicado

Aram Joao Mestre León dijo:

5

21 de mayo de 2019

08:35:15


No sentí nada especial con el último episodio, no me emocionó, fue intrascendente. Juego de tronos es una buena serie, pero no creo que sea la mejor serie del mundo, no se puede ser tan absoluto. Actualmente vi las dos temporadas de The Handmaid’s tale y me parece una serie magnífica.