ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

De todas las partes del pollo mis abuelos preferían la pechuga. Las dos niñas de la casa eran las primeras a las que se les servía y como nos gustaba el muslo esa era nuestra posta. Todo estuvo siempre bien repartido, todo en familia alcanza, aunque no sea mucho, cuando cada uno de sus miembros importa.

Las niñas crecieron y si sus novios llegaban a la hora de la comida, se les hacía un espacio. La abuela servía y les ponía la pechuga. Solo después de ser madre pude comprender aquella actitud. Solo después, cuando algún invitado de mis hijos se sumaba, y le ponía en el plato siempre –para que ellos quedaran bien– la mejor parte de lo que había.

El ejemplo es solo uno de los miles que pueden listar la conducta de las madres, movida por esa misión natural que no precisa de más ejercicio que el amor, como espléndida provisión de todo lo que se tiene.

El amor de madre atiza el pecho donde vive el ser que ha traído al mundo. Con tal que el hijo burle el fracaso, retaría a colosos sin más arma que ella misma. Aun sabiéndolo en buenas manos, se aleja abatida cuando debe dejar al pequeño que aún no se adapta a otros cuidados; sentirá llenura cuando el hijo vacíe el plato y, si él no quiso comer, estará famélica aunque haya comido. Podría pasar noches enteras –meses, años– velando una fiebre oportunista o aguantando un bracito que alimenta un suero medicinal para que la aguja no se le vaya de vena. En ella caben todos los miedos del mundo.

Con solo rozarlo sabrá si no es normal su temperatura. Mirarlo bastará para decir cómo andan las cosas con ese que estando afuera sigue palpitando en sus honduras. De la tanta emoción sentirá en la garganta un calor denso, o una presión en los oídos, si lo ve actuar en un dramatizado, y puede que pierda por momentos el rumbo si una llamada telefónica le avisa que algo imprevisto con él ha sucedido.

Volverá a los libros de antaño para apoyarlo en las tareas o pedirá ayuda a los letrados. El dilema del niño será su dilema. Celebrará en su triunfo; en el chasco, será almohada. Cargará desde lejos con un refresco obsequiado pensando en lo mucho que le gusta al hijo.

Se privará de un vestido hermoso para concederle caprichos y, aunque a veces exagere, solo sigue su instinto. Procurará que tenga tino y mesura, que no exceda los límites, que se dé a respetar, que sea aceptado. Andará mal cuando un plan se le frustre, porque estando él en aprietos, para ella no habrá paz.

Suponiendo la discordia tendrá muchas veces que decirle el No que otros afirmarían, porque el Sí esperado carga un peligro que los ojos adolescentes no verían. Ser la mejor amiga del retoño no es dar luz verde a toda cuesta, sino, cuando es preciso, disuadir, aplacar, vedar.

Molesto ante el atisbo, hasta puede indisponerse con la que hoy obstaculiza alguna ilusión incierta. Mas ella, sosteniendo su postura, sufrirá más al saber que destruye –aunque por su bien– el coste de un sueño.

Como dijo el poeta, nunca es más de uno el hijo que cuando hay que sentenciarlo. El castigo materno es amor del bueno si se siente que al imponerlo la mano inflexible llega a doler. No hay ley humana ni divina que avale desconciertos entre dos seres con tal ligadura.

La adultez del hijo no aplacará su amor. La cautela, lejos de paliarse, aumenta. Así son las madres buenas, así es ese ser que no pega un ojo hasta que él llega. Y si ligeramente se ha dormido, solo la rendirá el cansancio cuando al fin sienta ese ruido inconfundible de la llave al pasar la cerradura.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Lázaro dijo:

1

11 de mayo de 2019

04:12:24


Esa bellísima reflexión debiera aparecer no sólo aquí, en este apartado. Muy educativa.

RAULITO dijo:

2

11 de mayo de 2019

09:10:36


Un trabajo periodistico muy bonito y cargado de amor y valoracion a esa persona que es madre,,esa que es entrega total de su vida a sus hijos..todo lo que viene de una madre esta cargado de amor...El castigo materno es amor del bueno..muy bonito...Madre es la persona que los hijos nunca deben lastimar, pues es la unica capaz de luchar por ellos incondicionalmente. FELICIDADES MADELEINE por ser este domingo maravilloso de las madres..

La cubanita dijo:

3

12 de mayo de 2019

10:55:17


Felicidades x esa reflexion muy bonita e instructiva' . Felicidades a todas las madres en este dia.

Dayana Virgen dijo:

4

13 de mayo de 2019

14:06:56


Bonita e interesante reflexión,que demuestra lo importante que son las madres,exhorto a toda aquella persona que no lo ha leido que se detenga y le de un vistazo,para que se den cuenta de todo lo que hace una buena madre por sus hijos desde que nacen.Muchas Feicidades para todas las madres especialmente a la mía.

Leo dijo:

5

21 de mayo de 2019

17:19:48


Saludos, muy bonito el comentario y coincido con lázaro debiera aparecer no sólo aquí , yo en fin joven vehía y criticaba eso sobre los padres y hoy tengo una pequeña de más de dos años y entonces entiendo, lo que hacemos por un hijo y esas madres inmensas, soy del criterio que los hijos hay que quererlo con defecto que sea igual que querer a los padres y como dice el dicho madre es una sola.