ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Cada visita del doctor Eusebio Leal Spengler al Camagüey es acogida siempre con especial beneplácito y sinceras muestras de afecto por las autoridades locales, los especialistas de las más diversas profesiones y todos los principeños patriotas.

La simpatía viene no solo de su sapiencia proverbial y verbo preciso, sino de su genuina humildad para tratar al otro de igual a igual o para abordar de manera llana, sin muchos artificios, problemas históricos y contemporáneos controversiales.

Así se le vio andar las calles adoquinadas de la vieja villa, en ocasión de su cumpleaños 505, o conversar con Luis Álvarez Álvarez, premio nacional de Literatura 2017, sentados ambos en los escalones de acceso a una de las viviendas patrimoniales.

Así, cercano, familiar, despojado de toda pose, lo sintieron también quienes asistieron a lo que fue, más que una conferencia magistral, una auténtica clase de historia patria con el telón de fondo del ya cercano aniversario 150 de la Asamblea de Guáimaro.

«Fue aquella, aseveró Leal, una reunión trascendente que marcó la utopía democrática del pueblo cubano, la aspiración a constituir una nación de derecho, el ensayo de poner ley para crear una república, un sueño republicano».

Con el respeto incólume hacia Céspedes y Agramonte, el historiador recordó que en la cita guaimarense se puso de manifiesto entre ellos un duelo generacional, pertrechado cada uno de visiones divergentes sobre asuntos claves de la revolución.

«Eso fue lo que pasó en Guáimaro. Había una discrepancia, pero faltaba algo muy importante en la vida política: la experiencia», explicó Leal, no sin antes precisar que ambos, al calor del debate, supieron ceder posiciones a favor de la unidad imprescindible.

«No me asusta para nada, aclaró, que existan discrepancias entre los hombres, porque ya está probado que las unanimidades esconden grandes disentimientos, cobardías y pequeñeces. Lo importante es debatir las cosas en tiempo, forma y lugar».

Al respecto, puso el ejemplo del proceso genuinamente democrático que condujo a la aprobación de la Constitución, cuando en cabildo abierto el pueblo discutió los detalles de la Carta Magna y entró de lleno en los asuntos que más le preocupaban.

«La prueba mayor, aseguró Leal, es que algunos temas de carácter álgido, poco comprendidos u otros que suponen aristas que tocan algún tipo de sentimiento, no solo fueron tenidos en cuenta sino que contribuyeron a modificar y a perfeccionar el texto».

Eusebio Leal expresó que desde Guáimaro, y aun antes de Guáimaro, antes del levantamiento y hasta hoy, la unidad ha sido, y es, lo más importante para la Patria.

«La unidad de pensamiento, comentó, a partir de que la unidad se forja en la diversidad y no ignora la singularidad. He ahí el gran desafío. En ese camino estamos todavía, porque somos pueblo joven y pueblo de integración».

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Eric dijo:

1

8 de marzo de 2019

07:17:13


Gracias Febles por este trabajo, las intervenciones del Dr Eusebio Leal son todas lecciones por la cubanía y en defensa de nuestra integridad como nación. Sencillamente, GRACIAS