ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Escuchar es un arte supremo y difícil de manejar. Cuando se trata de dialogar o de establecer una polémica sobre determinado tema, somos por lo general más diestros en decir lo que pensamos que en prestar suficiente atención a los argumentos del otro.

Sin embargo, la escucha más compleja y más retadora es sin duda la que se establece cuando debemos oírnos a nosotros mismos, allí la maestría del diálogo alcanza dimensiones especiales, porque nos convertimos en nuestros propios interlocutores y somos capaces de decirnos cosas que otros nunca podrían.

Los ratos a solas, las noches de luces apagadas, el silencio de una habitación se transforman en los mejores escenarios para esa charla compleja y dura, que nos conduce a veces por caminos ciertos o nos aparta de la cordura y la razón. La plática puede ser sosegada y amena, o puede ser tormentosa e incluso cruel, pero siempre estará ataviada de una sinceridad sin límites y sin las máscaras sutiles (en ocasiones no tanto) que adornan la comunicación con otros.

Las verdades más grandes sobre nuestros errores y conductas, las críticas más certeras y los elogios más atinados solo resultan posibles si aprendemos a percibirnos y no apagamos la voz de la conciencia; si, por el contrario, ignoramos ese reclamo dialogador y asumimos que incluso nuestro propio «yo interior» no merece ser escuchado con respeto, andaremos por la vida con más tropiezos que triunfos.

Al final de cada jornada ha de haber un repaso de todo aquello que en el día dijimos, haciendo una decantación de lo que en verdad resultó útil o de lo que no debió ser pronunciado, o porque causó heridas innecesarias, o porque poco o nada aportó en un debate, una reunión de trabajo o una conversación familiar.

Esa recapitulación de verbos, dichos o no, permite siempre sacar valiosas experiencias y evitar que se repitan situaciones desagradables o silencios que lamentablemente triunfan, donde muchas veces era más necesario el diálogo conciliador o la disculpa oportuna.

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Pedro P. Jimenez dijo:

1

26 de diciembre de 2018

13:02:59


Esto es filosofico, y por lo tanto profundo. // Habla de (La Conciencia) un tema dificil. // Es tambien una (vision personal) de alguien que existe (aqui, y ahora); lo que nos ayuda a anclarnos en (LA REALIDAD), aun cuando la vision misma tenga las limitaciones propias del mortal. LO MEJOR.

Jorge arcila dijo:

2

2 de enero de 2019

14:20:50


Como dije muy interesante !!