ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

¿Cómo prepararse para la llegada de un bebé cuando ambos padres laboran para algún centro estatal en Cuba?... Si eres mamá o papá, y formas parte del sector que describo, seguro te hiciste la pregunta desde el mismo momento en que supiste los resultados del test de embarazo, o conociste del primer ultrasonido.

No tengo una respuesta absoluta a esa pregunta, pero puedo decirles que me pasó lo mismo. Los dos primeros meses de embarazo me rompía la cabeza pensando en cómo reunir dinero, ahorrar… mientras los abuelos del bebé en camino se derretían en deseos de que se empezara a comprar lo que necesitaría Ariel Alejandro.

La imposibilidad de hacerlo debido a la difícil correlación entre los altos costos de la vida y el salario (que espero se eleve, como mismo pasó con médicos, juristas, maestros, algunos funcionarios y empresarios), nos impedían a mi esposo y a mí avanzar mucho en esa misión.

Y entonces, comenzaron a caer los consejos:

«Un niño viene al mundo con un pan bajo el brazo», fue la frase de consuelo de una señora mayor durante la espera en una de las frecuentes consultas médicas.  

Que conste: no es que yo pregunte de consulta en consulta cómo obtienen sus ingresos quienes van a traer al mundo a otra persona, sino que, en las colas médicas, durante nueve meses, una escucha muchas cosas y el dinero es un tema recurrente.

En otros momentos, chicas más jóvenes contaron sus experiencias: a algunas las ayudaban económicamente sus padres; a otras sus familias en el exterior o sus esposos, muchos de ellos trabajadores del sector privado; y unas pocas que conocí –casi todas por encima de los 35 años– tenían la suficiente independencia económica como para mantener a sus futuros bebés, los cuales, además, eran sus primeros hijos.

Como supondrán, de estas últimas embarazadas eran mis historias favoritas.

Se trataba de mujeres que habían decidido ampliar sus familias cuando tenían una estabilidad profesional y económica que se los facilitaba... Ninguna se quejaba de estar «muy vieja», «cansada» o temerosa por la «prueba de la aguja en el vientre» que deben vivir después de los 35 años para garantizar el buen estado de su bebé.

Yo tengo 30 años, no gano mucho y, aun así, decidí que mi familia crecería.

Pero, en mi experiencia, sin una red de apoyo familiar comprensiva, sería muy duro para una pareja con salarios que giren sobre los 400 o 500 pesos al mes, enfrentar los gastos que implica un hijo. Imagínense dos… o tres. Tampoco es posible si los padres no exploran opciones laborales diversas, aunque impliquen cambios en sus intereses profesionales.

Hace muy poco un capítulo de la serie televisiva Conciencia, que se transmite los sábados, puso ante las pantallas este conflicto vivido por muchas parejas jóvenes actuales. La solución audiovisual fue que el padre del bebé abandonara su trabajo como científico en un centro estatal para trabajar como cuentapropista y ganar más. Una historia que suele repetirse en la vida real.

Sin embargo, hay otras opciones, entre ellas la que hasta ahora me ha funcionado a mí: el pluriempleo. Nuestra generación no es igual a la de nuestros padres, cuando una persona solía concentrarse en un solo trabajo y con eso le bastaba para mantener de alguna forma a su familia.

Con los años, las cosas han cambiado. La ampliación del trabajo particular ha traído consigo un amplio abanico de nuevas y viejas opciones laborales en las que no es necesario renunciar al empleo principal en el sector estatal que no queremos abandonar. Algunos de esos trabajos pueden hacerse desde casa. Aunque estoy de acuerdo con que lo ideal sería enderezar la pirámide invertida que trastoca los incentivos, y eliminar el subdesarrollo económico y el bloqueo financiero que frenan el avance del país y, con ello, nuestros ingresos.  

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Lisbet dijo:

1

14 de diciembre de 2018

08:51:54


Muy buen comentario, estoy en la misma situacion que usted mi esposo y yo somos trabajadores del sector estatal y hemos buscado otras alternativas como el pruriempleo, tenemos una niña y no me he atrevido a buscar el otro, lo que debe darnos pena es que un profesional gane mas en el sector particular que con el estado cuando fuimos formados por esta Revolucion y si estudiamos es porque nos gusta la profesion y duele tener que cambiar de empleo por el salario

Yuri dijo:

2

14 de diciembre de 2018

12:36:42


...y si tengo dos trabajos que tiempo le dedico a mi familia... la solución no es esa y tampoco depende de nosotros, toda la solución está en la relación salario-precios, piénsenlo.

pili dijo:

3

14 de diciembre de 2018

13:15:34


Guauuuuu, guapa la periodista que da sus experiencias, sus vivencias y sus ideas de esta manera en blanco y negro

Ramon E Fernandez Navarro dijo:

4

16 de diciembre de 2018

10:37:28


Hola Yisell, tu historia me ha hecho diana en el corazón! Primero espero que sea real y te deseo lo mejor del mundo! . La copié para enseñársela a la menor de mis hijas. Te explico está embarazada como tú y como todas esas muchachas que te encuentras en las filas médicas. Esta mañana hace apenas unos minutos conversaba con mi esposa sobre los preparativos para esperar a mi segunda nieta. Las condiciones son totalmente distintas y ahí radica lo educativo de tu experiencia. Yo aprovecho cada experiencia positiva para educar y que todos nos solidaricemos con nuestros semejantes, Aunque no tengo quejas del comportamiento de mis hijas pero siempre se puede ser mejor ser humano, Mucha salud para Ariel Alejando!

Yenei dijo:

5

19 de diciembre de 2018

17:58:11


Hay q estar preparado para la llegada de un bebe en nuestras vidas porq ellos nos marcan por toda la vida