ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

No es mentira, hay cosas que solo les ocurren a los pineros. Somos una isla dentro de otra isla que tiene muchos pies y estamos bien cargados hacia el sur. Nuestros viajes son los más largos: salir de aquí; y luego entrar allá, a la carretera que nos lleve hasta los extremos. Por eso a veces llegamos tarde a la hora de un turno médico, un evento, una  fiesta, un homenaje, un pasaje del tren, o al durísimo instante de despedir a nuestros muertos.
Viajamos con algún temor. Tomar un avión es algo que siempre nos conmueve; esos «baches» por allá arriba  nos regalan un viento que sube suave desde el estómago; todos subimos las escalerillas aparentemente tranquilos, pero  tratando de que antes de chupar el primer caramelo se oiga la voz de, «en breves minutos  aterrizaremos  en el aeropuerto…».
Si partimos en el Catamarán y de pronto este pierde velocidad, y luego una voz anuncia: «estamos presentando problemas con uno de los motores, los mecánicos trabajan para, etc. etc…». Entonces usted dice:  «¡se me va la guagua de Guantánamo, ay mi madre!».
Y cuando sale el último avión nos quedamos solitos como en una casa que se cierra y de la que no se puede salir hasta el día siguiente si las condiciones del tiempo lo permiten; es entonces cuando queremos hacer de la isla un caracol para salir por encima de las olas o pedir las zapatillas de alas olímpicas para llegar a la orilla de Batabanó.
A los que siempre vivieron aquí se les llama pinero-pinero; los otros somos simplemente pineros, eso significa que tenemos la raíz en Pinar del Río, Santiago, Villa Clara y otros centenares de municipios de la isla grande.
Estamos en el camino de los ciclones, en la mismísima avenida; ellos se apartan si les da la gana; nosotros no podemos, tenemos que esperarlos y reconstruir una  y otra vez los destrozos de cada palmada de viento.
Aquí en los carnavales, las manzanas y tantas cosas son más caras porque hay que traerlas de afuera, como las mismas y escurridizas papas. Estas llegan a ser tan importantes que antes de los saludos efusivos al recién llegado de La  Habana, salta la pregunta: ¿Oye, me trajiste papa?
«¿De dónde tú eres, de la Isla?». Entonces nos dicen de lo lejos que estamos, no importa que Maisí o Cabo San Antonio queden más distantes del punto donde alguien nos saluda; es que para acá hay que cruzar un mar y a veces las mareas caprichosas dejan inmóviles a las patanas que son nuestras flotantes autopistas.
Hay cosas que solo ocurren a los pineros; usted añadiría otra página a la lista. Aquí todavía se buscan tesoros escondidos y los piratas juegan a la pelota, los barcos echan el lomo en las orillas y los nombres se niegan a morir.
A esta isla no arriban náufragos, solo hombres y mujeres que siempre deciden regresar a beber de estas aguas, a  confesar el amor por un paisaje donde las palmas y los pinos viven  abrazados como el canto en la garganta de un sinsonte.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

RAFR dijo:

1

7 de noviembre de 2018

07:40:26


julio excelente su coemntario pero debio decir no a los pineros si no a los que viven en esta isla ,que muchos no son pineros ,y te falto mucho mas ,creo que puedes hacer una segunda parte ,mis saludos respetuosos

CUBANO DE A PIE dijo:

2

7 de noviembre de 2018

11:49:04


ISLA DE LA JUVENTUD- (Una Isla que no quiso ser inglesa, española, ni norteamericana). Llamada en la historia con otros nombres: Los aborígenes la llamaron: Sigüanea, Ahao, Camaraco, Guanaja. San Juan Evangelista, Santiago, Santa María, Isla de los Piratas, Isla del Tesoro, Isla de las Cotorras, Colonia Reina Amalia, La Isla de Los Deportados, Isla de los Presos, La Isla de los 500 asesinatos, Isla de Pinos, y oficialmente en 1978 la Isla de la Juventud,. También la denominan como Isla Joven, Isla de las Toronjas, La Isla de los Mil Nombres, o simplemente La Isla. Nos recordamos de:Mariano Rives Pantoja de gran labor revolucionaria, pinero de cepa. Primer alcalde revolucionario de Nueva Gerona, Administrador del BNC de donde se jubilo, del Comandante Carlos Mir Marrero,Delegado del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, el Teniente Julio Tarrau, miembro del Buro Político del Partido Comunista de Cuba y Delegado del Minint en la Isla y el Primer Capitán Arturo Lince de la Agrupación “Camilo Cienfuegos” (Plan Especial). De las grandes tranformaciones, se desarrollaron las granjas agricolas, las las microbrigadas, que tantas viviendas construyeron, los viveros de café caturra, las 100 obras sociales, las instalaciones en el puerto, La nueva terminal de combustibles, Coppelia, el Cochinito, las 4 cafeterias de carretera y otras tantas) las escuelas en el campo, el retiro del barco “el Pinero” y la llegada de todas las nuevas embarcaciones, las mejoras en la transportacion por Cubana de Aviacion,todas con la participacion de los organismos centrales y municipales, de los trabajadores, la poblacion, los campesinos, dirigentes, los militares, etc.. La Isla se convirtio en escuela de futuros dirigentes revolucionarios.

Paloma dijo:

3

7 de noviembre de 2018

15:47:45


Sabe? hace más de 40 años que vivo aquí: me considero pinera, "amo esta isla" y cuando salgo de ella a las 72 horas quiero regresar. No sabe Ud. la quietud que me embarga cuando, de regreso, veo la desembocadura del Rio Las Casas, el Cayo Los Monos y de Las Pasas... es la vuelta a casa. Soy de un pueblito llamado Cruces y la ultima vez que fui allí hace más de 20 años me embargó cierta nostalgia, pero nunca como la que me causa mi "islita". Aquí llegué con 28, constituí mi familia, completé mis estudios, trabajé y me jubilé... Hoy con 70 cumplidos ya, no me arrepiento de haber venido. Si no existiera incinerador aquí yacerán mis huesos. GRACIAS POR REMOVERNOS LA IDENTIDAD.