ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Ella, una estudiante universitaria de 19 años de edad, se siente enamorada por primera vez, pero no se atreve a llevar el novio a la casa, porque sabe que su madre será demasiado exigente. La posible suegra ya ha escuchado sobre él, y, aunque ni siquiera lo ha visto, manifiesta su desaprobación.
Otra joven presenta a su compañero. En la sala, los padres lo miran de pies a cabeza, y le hacen numerosas preguntas sobre temas diversos, como en una especie de examen sobre su vida, en el que la nota es muy baja.

Según los peculiares integrantes del «tribunal», quienes le quitaron los primeros puntos por usar pinchos en el pelo y un piercing en el labio, él no es suficiente para la princesita de la familia.

Un muchacho presenta su novia a los padres, y ellos la atienden bien, pero cuando se va manifiestan la preocupación y hasta el deseo de que termine la relación porque es muy mayor para él.

Cada quien tiene vivencias personales o conoce las de amigos en esos momentos frente a los suegros, cuando hasta pueden temblar las piernas, pues algunos intimidan con su seriedad y voz de «tú no eres lo que merece».

Es normal la preocupación de los padres porque cada uno tenga cerca una persona especial en  todos los aspectos, y verdaderamente enamorada, pero la decisión definitiva será siempre de los integrantes de la pareja, más allá de los consejos de otros.

Por ahí andan expresiones como: «estarán juntos hasta que los suegros los separen», «la peor pesadilla de un hombre es acostarse con su novia y amanecer al lado de la suegra», «¡Viva la suegra, pero bien lejos!» y otras similares, varias excesivas porque  tampoco debemos ubicarlos a todos en el mismo grupo.

Algunas (suegras) se convierten en madres, siempre agradables, aunque una amiga, al lado mío en este momento, no esté muy de acuerdo con esa idea.

Ella menciona ejemplos de batallas verbales y hasta de amenazas con sartenes, por lo cual prefirió terminar una relación hace algún tiempo.

Según una investigación en Italia, las probabilidades del triunfo de un matrimonio aumentan por cada cien metros entre sus integrantes y las respectivas familias. Otra en Japón resalta que las mujeres residentes en casas de familiares de su esposo son tres veces más propensas a sufrir problemas del corazón, un resultado interesante que ojalá no sea verdad en otros países.

Los especialistas reafirman que la relación con padres, hermanos, abuelos… de la otra persona incide de forma positiva o negativa en la relación. Los estudios aseguran que cuando el hombre tiene un vínculo favorable con los progenitores de su esposa, el riesgo de divorcio disminuye en un 20 %.

Según uno, que incluyó el seguimiento durante 26 años a 373 parejas de recién casados, los lazos estrechos son reafirmantes, especialmente para las mujeres, a quienes alegra sentir que sus padres también son importantes para su compañero.

La propia investigación alerta sobre las consecuencias de que los padres de alguno de los miembros de la pareja se entrometan en cuestiones personales, como la forma de cocinar, realizar los quehaceres del hogar y criar a los pequeños, todo lo cual puede ser estresante y dar la sensación de un cuestionamiento constante.

Entre los consejos para lograr buen ambiente, incluye conocerse lo mejor posible, respetar los límites, ser cordiales y comprender que cada quien debe adaptarse a la nueva circunstancia, aceptar hábitos y otros elementos, lo cual no siempre es fácil.

Llevar una novia (o novio) a la casa jamás deberá ser cosa de juego ni impulso. Lo ideal es hacerlo cuando existe un vínculo verdaderamente fuerte y pensamos que será duradero. Jamás existirá una fórmula salvadora ni una guía para garantizar el éxito. Cada situación tiene sus peculiaridades, en dependencia de las características de las personas implicadas.

La empatía, ponerse en lugar del otro, resulta fundamental, conscientes de que nuestras acciones inciden en los demás y pueden ser determinantes para la felicidad de quienes también son amados por nosotros.

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SURIAMNI dijo:

1

15 de marzo de 2018

10:25:27


realmente hoy en la actualidad se vive asi, cada quien trata de mantener su familia y escoger lo mejor para ellos,nunca se estara de acuerdo c.on el novio o la novia pero debemos saber que el mundo esta en constante cambio y desarrollo que cada ser humano es libre de escoger con quien quiere pasar sus dias, por nuestra parte seria darle consejos y apoyarlos en su decision a tomar, no hacer juicio de una persona que se acaba de conocer, creo que primero es ver la evolucion de la pareja y si son felices eso es lo mas importante, no la edad, o si es de buena posicion social creo que este tema se puede profundisar mas

Nuri dijo:

2

15 de marzo de 2018

11:20:51


La familia debe buscar esencia y no apariencia , cada generación tiene sus peculiaridades y los jóvenes se parecen más a su tiempo que a sus padres

Ulises De la Cruz Menchero dijo:

3

27 de marzo de 2018

14:48:12


Me alegra mucho este tipo de comentarios, porque los jóvenes todo el tiempo estamos bajo cuestionamiento familiar, y es muy saludable el tener quien nos apoye antes de darnos una nalgada. Los padres quisieran lo mejor para sus hijos, pero aveces no piensan que en sus gustos y preferencias esta la verdadera felicidad. Yo hace poco mas de 2 años que tengo una relacion con una muchacha de 33 y yo tengo 23, solo te puedo decir que me decian: Esa relacion no tiene futuro y asta hoy me va de maravilla, y espero que asi sea siempre. Y doy muchas gracias a mis padres porque me han ayudado muchisimo en todos los aspectos. La que si no puede faltar es my suegrita, como la amo como la quiero, pero de lejos....... Gracias por tan buen comentario, que tengas el mejor de los dias.