ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

¿Y qué pasa si el trabajador lleva varios días cabizbajo, con la tristeza circulando por las mareas de su cuerpo? ¿Y si el jefe enaltece la incomunicación y ya existe como un muro entre ambos? ¿Qué debería hacer quien se siente como atado, a pesar de tantos deseos de ser útil, proponer y aportar?

El muchacho de esta historia, que puede tener varios nombres, quiere recuperar su alegría de antes y la energía para impulsar proyectos, conversar y soñar en un ambiente de entusiasmo y unidad. En estos momentos lo carcome la inmovilidad, y eso le duele, le golpea el alma, por eso cierra los ojos e intenta recobrar el ánimo de casi siempre.

Numerosos jóvenes llegan a los centros laborales repletos de ímpetu y deseos de hacer, demostrar lo aprendido en la academia, sin embargo, no encuentran el escenario más adecuado. A otros de más edad también les puede suceder algo similar.

A veces, del otro lado de la puerta los recibe alguien que pone frenos a la voluntad, candados al deseo de hacer o que, simplemente, les explica: «aquí está todo inventado, lo tuyo es solo esto, eso y aquello».

En ocasiones, hasta se encuentran un jefe que habla siempre más alto que los demás. Hace una reunión en la empresa casi todos los días y su palabra preferida parece ser «yo», porque es la primera de la mayor parte de sus oraciones. Da golpes sobre la mesa, regaña y amenaza con expulsiones. Los subordinados, quienes no suelen expresar sus criterios, le tienen miedo, y él parece orgulloso.

«Respeto, me tienen respeto», piensa el hombre del buró y retoca la corbata inexistente. Camina por el interior de la instalación y no saluda a nadie, entra a la oficina en las alturas, su reino más pequeño, y cierra la puerta.

Otras veces, son recibidos por personas que verdaderamente los tratan bien, pero todas parecen muy conformes con los resultados productivos y las maneras de organización del trabajo, aunque los éxitos pudieran ser mayores.

El recién llegado propone, quiere hacer de una manera diferente, habla de ciencia, de que sería más favorable intentarlo de esta manera…, y eso motiva incomprensiones. Él percibe también poca unidad, deficiente gestión de la comunicación interna y demasiada conformidad.

Cada acción suele indicarse desde las oficinas, sin debate entre todos ni propuestas de ideas.  Luego no se valoran los impactos y existe la sensación de lanzar pelotas sin importar cuántas caen en zona de strikes.

Verdaderamente, la comunicación interna, el ambiente agradable y el afán colectivo de conquistar triunfos son esenciales. Especialistas aseguran que la mala gestión comunicativa suele ser causa de numerosos problemas puertas adentro, incluidos sentimientos negativos entre compañeros, relaciones débiles de jefes y subordinados, un mal clima laboral y disminución de la producción, en cantidad y calidad.

Resulta lamentable que en algunos sitios pululen las malas sensaciones, los chismes, rechazos a las figuras de autoridad cercanas, frustraciones, los resentimientos y la desmotivación.

Para lograr la armonía y éxitos no existen modelos. Alguien o varios podrían tener las mejores intenciones, pero a veces un «rosca izquierda», una persona empeñada en nadar siempre en contra, pudiera lacerar las sonrisas, por eso es esencial también conocer a cada quien y descubrir las maneras de motivarlo.

Afortunadamente, en algunos sitios todo fluye bien, con entusiasmo, propuestas desde la humildad y el anhelo de ayudar, sin pretender aplausos.
Cada centro laboral debe constituir un grupo de amigos, una familia unida por el objetivo común de alcanzar éxitos individuales, pero sobre todo colectivos, aprovechando al máximo las potencialidades de cada uno, siempre con exigencia y la fuerza necesaria para señalar los errores con respeto, y especialmente indicar cómo hacerlo.

También es necesario felicitar a los más destacados, dar unas palmaditas en el hombro, buscar entre todos soluciones a las dificultades y encontrar las maneras más favorables de alcanzar triunfos, con unidad y conciencia de que la fuerza y la inteligencia del grupo siempre serán superiores a las de cada quien.

El presente y el futuro serán mejores si todos caminamos juntos como un gran equipo, a favor del bien.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Azulita Sky dijo:

1

7 de marzo de 2018

08:06:38


Fabuloso y oportuno tu artículo... La escena laboral actual de Cuba precisa de este pequeño, pero perceptible, halón de orejas... Sin menospreciar la validez de la experiencia acumulada por años de ponerle el pecho y las ideas a determinada actividad, es urgente agudizar, al menos, el sentido del oído, para escuchar las nuevas propuestas, que pudiendo llegar de cualquier parte, no necesariamente debe aportarlas un joven, podrían, por su frescura, traer soluciones nada despreciables en aras de continuar avanzando. Los rosca izquierda, como les llamas, deben aprender que no son infalibles ni dueños del universo, que el mundo está en constante cambio y desarrollo, que lo que hoy es una directriz apropiada y brillante, mañana pudiera, por ser otras las circunstancias, resultar obsoleta o menos factible y práctica. No cuesta nada, al menos escuchar... y hacerlo con atención no con desdén ni exhibiendo predisposición. Los atemorizados, debemos aprender a hablar y hacerlo con valentía, a no retroceder ante la negativa a escucharnos. Aprender a defender nuestras ideas con audacia pero con respeto, así denotaremos lo bien preparados que estamos para validar nuestro criterio y quizás hasta consigamos avergonzar a quienes debiendo mostrarse más educados y receptivos, por su nivel de jerarquía, solo envían mensajes de intransigencia, desmedida autoridad y falta de humildad. Debemos, incluso, estudiar bien los derechos que nos asisten como trabajadores, porque el desconocimiento de ellos les facilita a los prepotentes herramientas para amedrentar y amenazar. Saber que no se está siendo irrespetuoso si se defiende un proyecto con elementos convincentes desde el diálogo cortés y deferente. Como diría Calviño: creo que vale la pena...

suriamni dijo:

2

7 de marzo de 2018

08:36:04


muy bueno tu comentario y aclaratorio, realmente hoy en dia en casi todos los centros laborales se trabaja asi, no hay union, no hay sentido de pertenencia, se trabaja por decir que la necesidad porque nos encontramos siempre con algun superior que se creo mejor que los demas, eso pasa actualmente en mi trabajo, el director general no da los buenos dias, pero cuando uno se equivoca en algo o el piensa que esta mal lo dice por atras no directamente, en mi unidad el jefe de base es igual un muchacho mas joven que yo que asumio la responsabilidad pero tiene dias que es asi como explicas en tu comentario, muchas reuniones, no escucha lo que los demas le exponen solo es su criterio para despues que se relaje se de cuenta que lo que dijo e hiso estubo mal, creo que este articulo es bueno para reflexionar que todos aprendan que el trabajo es nuestra casa y que debemos estar unidos para que el trabajo fluya mejor y con calidad para que se vea la union porque en la union esta la fuerza

Luna llena dijo:

3

7 de marzo de 2018

13:48:17


Será una utopía soñar con un centro laboral así?

pablos Respondió:


8 de marzo de 2018

07:37:39

Trabaje una vez asi por alla por los 90 todo era exito eramos un grupo de jovenes con cerebros llenos de ideas que regalabamos a la empresa,despues de eso nunca mas y voy por la empresa 12 en mi curriculum y esta es la peor de todas pues la escasez de ideas la falta de atrevimiento y la desidia priman desde la produccion hasta en la cocina. luego de cumplir 61 creo que si que es una utopia como muchas otras cosas que deseamos.

yenly dijo:

4

10 de marzo de 2018

20:08:01


Creo que es un exelente comentario ,y llega al dedillo en estos tiempos actuales que vivimos.Es real que la comunicación interna, el ambiente agradable y el afán de conquistar triunfos son esenciales para un desarrollo tanto individual como colectivo y por supuesto , mejora la calidad del trabajo aprovechando al máximo lo mejor de cada trabajador.Para esto se necesita el respeto mutuo,no importa el cargo que ocupes.

RZF dijo:

5

10 de marzo de 2018

20:39:25


Hola amigo, me parecen muy intersantes tus comentarios, estudiamos juntos en la universidad, espero estés muy bien en estos días, sigue ilustrando gente con tus valiosas ideas, me sorprendiste... Luego escribo con más calma

Richar Respondió:


22 de marzo de 2018

10:01:06

Q!ue pena siento con este muchacho, yo senti esto mismo hace mas de 50 años,le aconsejo, que se estudie bien la historia de estos ultimos años de Cuba, en ella esta la respuesta a todo esto,ya vera las verdaderas causas del problema,y le puedo asegurar que no es un problemita de comunicacion, sin restarle impòrtancia a la misma,el asunto va mas lejos, pero cada cual tiene que descubrirlo por si solo,como lo hice yo,por eso no me refiero al verdadero p`roblema, ya que puedo ser tildado de mil cosas, y no quiero.