ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Gladys Bejerano Portela, contralora general de la República de Cuba, ha reiterado con voz clara dos conceptos imposibles de esquivar en tiempos en los que el país continúa la actualización del Modelo Económico: «Sin el control eficiente no hay socialismo» y «la impunidad es nuestro peor enemigo», verdades todavía inentendidas por algunos.

Cuando uno llega a determinadas entidades, nota la existencia de personas indiferentes, ajenas a la responsabilidad y a los deberes de velar por el patrimonio del Estado.

En 1991, las verificaciones fiscales practicadas en distintas entidades del territorio avileño detectaron pérdidas ascendentes a 2 762 153 pesos. Las principales afectaciones originadas 27 años atrás tenían mucho que ver con pagos indebidos de salario, mermas, deterioros y daños casuísticos, descontrol en los medios básicos y de rotación… hasta completar una extensa y dañina lista, casi a imagen y semejanza de las actuales.

Son algunas de las causas por las cuales una parte de los recursos que el Estado destina al bien de todos, va a parar a las manos de unos pocos, debido a un descontrol que abre las puertas al delito, la corrupción y alimenta el mercado negro o subterráneo.

No por gusto la Contralora General ha recalcado que las propias direcciones administrativas y los colectivos de dirección junto a los trabajadores son los encargados de garantizar el orden, la disciplina y el control que necesita el país. No hay otra alternativa.

No imagino hasta dónde llegarían las pérdidas si no existiera la Comprobación Nacional al Control Interno (CNCI). 

No lo digo yo, lo dicen las cifras. Los daños detectados al patrimonio público en Ciego de Ávila en el 2015, durante la X CNCI, superaron los seis  millones de CUP y los 888 000 CUC, y en la XI la cifra ascendió a más de 18 millones, de ellos unos 330 000 CUC, en apenas siete entidades inspeccionadas. ¿A cuánto ascenderán los millones si se sumaran las pérdidas en todas las provincias del país?

Las causas de las deficiencias detectadas tenían que ver con inobservancia en el cumplimiento de disposiciones jurídicas vigentes, superficialidad en los controles realizados con anterioridad a la comprobación, deficiente funcionamiento del Comité de Prevención y Control, incumplimiento de la política contractual, falta de objetividad de los contratos firmados, incumplimiento de deberes funcionales; falta de asesoramiento, supervisión y monitoreo a las operaciones por parte de los niveles superiores; aplicación de un sistema contable financiero no certificado que pone en riesgo la integridad y disponibilidad de la información; descuido y negligencia en el cumplimiento de las funciones y deberes, deficiente control de las tecnologías de la información y las comunicaciones…

En materia de control, se evidencia que no siempre se transmite lo aprendido ni se trasladan a la base los planes de capacitación.

La guía de autocontrol tiene 140 aspectos y hay que adecuarla a cada puesto de trabajo. Muchos la ven como un problema, aunque la tengan al alcance de la mano, en el buró, la gaveta, o a la espera de la visita.

Esa guía es más que un modelo y hay que multiplicarla. Si bien el director es el máximo responsable de lo que sucede en su organización, cada trabajador debe conocer el aspecto que le concierne.

Me alarma cuánto pierde el Estado cada año; el descontrol socava la integridad de la nación.

Los oportunistas aprovechan la falta de chequeo y las negligencias. «A río revuelto, ganancia del pescador». Por eso a quienes reciben esas «ganancias» dentro de las aguas turbias poco les importa el orden, la disciplina y la exigencia, mucho menos la capacitación, establecer prioridades, organizar el trabajo y cohesionar las fuerzas.

Y como el control lo ejercen personas, la honestidad debe prevalecer por sobre otras carencias: bajos salarios, sistemas de precios caducos, escasez, contabilidad no confiable y burocracia, porque ninguna actitud justifica el robo, el desvío y, mucho menos, la apropiación de lo ajeno.

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OrlandoB dijo:

1

31 de enero de 2018

06:51:10


Todo parece indicar en su articulo, Ortelio Gonzalez. Que se conocen las causas de las indiciplinas laborales y los enriquecimientos ilicitos. Mi pregunta es: ¿Quien le pone el cascabel al gato? Mientras no aparezcan los nombres de los violadores del orden socialista publicamente o sus condenas. Seguiremos en picada al fondo del oceano. En mi opinion, este asunto tiene que empezar por los escalones de direccion mas alto de la economia del pais. A nivel de pueblo, se puede alertar de como esta funcionando la base, pero, sin medidas concretas en los niveles ministeriales, seguira lloviendo sobre lo mojado. Cuesta mucho dinero y tiempo construir un estado Socialista, y su mantenimiento, pero destruirlo, es solo cuestion de dias. Ya lo vimos en los estados socialistas europeos, incluyendo la URSS.

Panchito dijo:

2

31 de enero de 2018

08:31:50


¿cuántos presos hay, cuántas sanciones? sí deben haber varias amonestaciones privadas... mijito no lo hagas más, mira que si lo vuelves a hacer y la auditoría te coge vamos a tener que elevarte la sanción a amonestación pública bla, bla, bla

Roberto dijo:

3

31 de enero de 2018

13:13:08


Si esas empresas fueran de alguien esas perdidas de seguro no ocurrirían....? esta expresión sera verdad o no ? ?quien afirma que ocurriría lo mismo? no creo nadie deniegue semejante y dolorosa por demás afirmación? Esto nos hace reflexionar, cuando algo sigue saliendo mal, lo primero que se debe hacer es cambiar la forma en que se hace.....privatizar no es la palabra, mas participación en los resultados reales y palpables es que no se lo roben, pero van a manos de alguien, osea el numero es, o te roban o lo distribuyes, tampoco es la solución...aunque es mejor que la primera...hay mas tela por donde cortar, si fuera mio te digo como controlo que no se me pierda, lo primero es como dice el proverbio del gallinero, pocas gallinas, multioficio, con salarios buenos, pago por hora, hora extra pagas vez y media y resultados de tu puesto y area....y es colectivo...sub/ contrato la contabilidad, almuerzo lo traes de tu casa o lo compras, una hora de almuerzo, marcas tarjeta para salir a almorzar y cuando entras...eficiencia, control y protección....alarma y cámaras y elimino custodios, y la carga de gente que tenemos en todos los logares y al final de la etapa distribuir parte de las utilidades.en ambas moneda....

Antonio Vera Blanco dijo:

4

1 de febrero de 2018

05:15:34


"NINGUNA META justifica la exposición a riesgos no suficientemente controlados". Lo capté, allí donde la vida del hombre está rodeada de enormes riesgos. En la profundidad de la Mina "El Teniente", Chile. EL DERROCHE COMO EFECTO DEL FACILISMO, es la pérdida y riesgo más frecuente en todas nuestras actividades diarias. Es menester arreciar el control sobre ello.

Musy dijo:

5

1 de febrero de 2018

11:25:48


Concuerdo con Roberto y mas, el Estado no puede con tantas cosas, será duro pero es así, mientras: "Yo hago que trabajo y usted hace que me paga", tambien eso se dice, es robo a las 4 manos, descontrol, de todo lo malo hay aquí, este lindo socialismo que construimos para todos y para el bien de todos debe quedar atrás, o cambiamos o seguimos en picada.