ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Los gobernantes de Estados Unidos cuentan con una larga experiencia en este tema.

Desde 1917, durante la Primera Guerra Mundial, promulgó su principal documento de guerra económica conocido como la «Ley de comercio con el enemigo», que le permitió una renovada doctrina que incluía tretas financieras, creación de dificultades a sus adversarios para el acceso a instituciones bancarias y crediticias, congelamiento de fondos, prohibición de compras y ventas al país bloqueado, así como compras de productos a terceros países elaborados con materias primas norteamericanas, limitación de las ventas para evitar la reexportación a países objeto de sus sanciones, elaboración de listas negras de embarcaciones y de tripulantes y otras acciones semejantes.

Aquella política incorporó el sabotaje y otras acciones de terror con medios y métodos clandestinos contra industrias, componentes fabriles y otras 28 instalaciones sensibles en la economía del país agredido. La muerte de civiles añadió nuevos rasgos de brutalidad a esta guerra económica.

En la historia contemporánea mundial, Cuba es el país más sometido desde el siglo xx a una guerra económica tan larga y brutal. Todas estas medidas, constitutivas de un amplio carácter genocida, han sido aplicadas gradualmente desde los albores de 1959.

Léase negativa de devolución de los activos robados por la primera oleada de esbirros y malversadores que escaparon a la Florida, las declaraciones de suspensión de la cuota azucarera cubana ante el ajusticiamiento de los criminales de guerra y la denegación del otorgamiento de un empréstito para estabilizar las finanzas internas en 1959, en medio de una compleja situación económica heredada de la tiranía.

Las acciones económicas agresivas de mayor alcance comenzaron a adoptarse tras la aprobación de la Ley de Reforma Agraria en mayo de 1959, acompañadas de otras acciones políticas, como piezas importantes de este esquema subversivo, que ha aspirado siempre al derrocamiento de la Revolución. Esto constituye una regularidad de la subversión política y la guerra económica, que llega a nuestros días.

Se han divulgado mucho las frases extraídas de un documento desclasificado del Departamento de Estado del 6 de abril de 1960: «lo que queda es hacer todo lo posible, de la forma más rápida, para debilitar la vida económica de Cuba». En aquel documento, desclasificado en 1991 al cabo de 30 años, se plasmaban también con crudeza las palabras del entonces subsecretario de estado norteamericano Lester D. Mallory: «El único medio previsible para enajenar el apoyo interno es a través del desencanto y el desaliento basados en la insatisfacción y las dificultades económicas... Debe utilizarse prontamente cualquier medio concebible para debilitar la vida económica de Cuba... Una línea de acción que tuviera el mayor impacto es negarle dinero y suministros a Cuba, para disminuir los salarios reales y monetarios a fin de causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno».

No es contradictorio que al valorarse la posible aplicación del denominado «Programa de acciones encubiertas contra el régimen de Castro», los aspectos más discutidos fueron las medidas de presión económica que debían acompañarle. Esto último dio vida a un denominado «Programa de presiones económicas contra el régimen de Castro», aprobado en junio de ese año 1960.

Aquellos programas intervencionistas propugnaron el cierre del suministro de petróleo a Cuba, el fin del comercio bilateral, la retirada de grandes inversiones, la prohibición del turismo norteamericano hacia Cuba, el despojo de la cuota azucarera y la prohibición de exportaciones estadounidenses a Cuba (octubre de 1960), considerado un paso decisivo hacia el bloqueo, así como las maniobras de aislamiento internacional mediante la Organización de Estados Americanos (OEA).

El mencionado programa económico de Eisenhower complementaba un gigantesco esquema de subversión política ideológica que instauró en Cuba una oposición contrarrevolucionaria interna, promovió nuevos mecanismos de propaganda sicológica desde el extranjero, organizó y entrenó un poderoso ejército mercenario y estableció el terror interno en el país.

La CIA introdujo clandestinamente por mar y aire 75 toneladas de explosivos y armamentos entre septiembre de 1960 y abril de 1961, los que produjeron 110 actos dinamiteros y la detonación de artefactos explosivos en objetivos económicos y sociales, para sembrar la incertidumbre y el caos interno.

Aquellos datos fueron desclasificados muchos años después, y formaban
parte del programa paramilitar de la CIA previo a la invasión mercenaria. Habían transcurrido unos pocos días de la victoria cubana en Playa Girón, cuando el 27 de abril de 1961 el recién creado Centro de Operaciones del Departamento de Estado propuso al presidente John F. Kennedy «desarrollar la más completa y precisa actividad de inteligencia sobre las actitudes del pueblo cubano hacia Castro. Tal inteligencia es esencial antes de decidir los cursos de acción». Aquel nuevo Plan contra Cuba expresaba que si los resultados indicaban que la mayoría del pueblo apoyaba la Revolución, debían «hacer variar tal visión en el mayor número de cubanos» a través de «métodos moderados tales como una cuarentena y otros esfuerzos». La «cuarentena» se refería al establecimiento del bloqueo económico, hecho efectivo diez meses después. El término «otros esfuerzos», encubría el inicio de intensos sabotajes contra la economía, aprobados en secreto por el gobierno al iniciarse la Operación Mangosta a finales de ese año 1961.

Según estos documentos, Mangosta contenía 32 tareas, 13 de las cuales constituían medidas de guerra económica. Su texto exponía con claridad la voluntad política de encarecer y dificultar el transporte marítimo hacia Cuba, provocar fracasos en las cosechas de alimentos, impedir las ventas de níquel y otros productos estratégicos, y llevar a cabo acciones de sabotaje contra grandes objetivos económicos definidos a lo largo del país.

Según documentos cubanos, en un lapso de 14 meses se registraron unas
5 780 acciones terroristas, de ellas 716 sabotajes de envergadura contra objetivos económicos. De la tarea número 11 de Mangosta surgió el bloqueo económico y financiero, aprobado por el presidente Kennedy en 1962, que instauró para el futuro una estructurada guerra económica codificada en sus leyes, que aún se aplica contra Cuba.

El Departamento del Tesoro estadounidense puso en vigor a partir de 1963 las regulaciones para el «Control de activos cubanos» por lo que se congelaron todas las cuentas cubanas en Estados Unidos, se prohibieron las transacciones financieras y comerciales con la Isla que no estuvieran bajo licencia y se bloquearon las exportaciones e importaciones desde Cuba. Fue prohibido realizar transacciones no autorizadas con Cuba, mientras se limitaron las entradas de divisas mediante un plan para bajar artificialmente en el mercado mundial el precio del azúcar.

El 14 de mayo de 1964 se eliminó todo suministro de medicinas y alimentos lo que repercutía de forma directa en la población. Se promovió un extenso plan de sabotajes sobre las naves marítimas cubanas y presiones sobre las líneas comerciales de sus aliados en todo el mundo, para impedir nuevas visitas a puertos cubanos. En paralelo, intensificaban sus acciones de espionaje interno. Emigraban a Estados Unidos miles de médicos, profesionales y técnicos, resultado de una sostenida campaña de estímulo al abandono del país para desangrar económicamente la nación.

Solo entre 1961 y 1962 viajaron a ese país más de 130 000 ciudadanos, en su mayoría profesionales, técnicos, médicos y maestros.
En esos momentos, la Operación Mangosta se encontraba en pleno apogeo y planeaba con la ayuda de organizaciones contrarrevolucionarias internas una insurrección para el 30 de agosto de 1962, lo que fue frustrado por los órganos de seguridad con el apoyo del pueblo. La guerra económica se extendió con ímpetu a lo largo de aquella década con su inevitable afectación al nivel material de vida, lo que estimuló desde esos años el éxodo por razones meramente económicas y obligó a nuestra nación a incontables sacrificios para mantener las principales conquistas sociales y desarrollar su economía en medio de difíciles y complejas coyunturas, bajo el constante asedio del terrorismo y la subversión.

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emilio Fernández lobeiras dijo:

1

29 de noviembre de 2017

02:33:31


Indudablemente cierto, el " atisbo", de certeza de la CIA sobre el proceso revolucionario, en efervescencia, que tomaba cuerpo en la isla. No admitía bajo ningún concepto, el halcón presidente en el imperio, la constitución de un Estado Socialista, a tan solo 90 millas de sus costas. Desde el minuto cero, de la irrupción victoriosa de la caravana de la libertad, de los jóvenes rebeldes, victoriosos del granma, y de la Sierra Maestra, y del desmoronamiento, y huida en estampida, de los bastistianos, comprometidos con la dictadura, surgen las dificultades a la naciente revolución. Los medios de comunicación imperiales, comienzan su "machacar" sobre el estado de opinión del pueblo norteamericano, con el "etiquetado de régimen comunista" y otro país "bajo la cortina de hierro" (?)..buscan las sanciones económicas, desde el primer momento, de forma indirecta, al reducir la cuota azucarera cubana al mercado americano, y repartirla, en beneficio de Estados controlados por ellos y afines a sus políticas. Reducen drásticamente la importación de petróleo, para provocar el colapso económico en la isla. En alternativa a la misma o a dicha medida, Cuba ve la posibilidad de alquilar supertanqueros para transportar el petróleo de Venezuela, pero el imperio aduce que no se puede refinar en sus refinerías, ese es el origen de las nacionalizaciones, contra los monopolios, ESSO, TEXACO, SHELL etc..ya que buscaban asfixiar económicamente, a la Revolución. Seguro que todo el plan del golpeo económico fue planeado por la CIA, y el General Presidente de USA D.EISSENHOWER. Muchos planes en los primeros diez años fueron llevados acabo por la CIA, pero aparte de la cantidad de armas, explosivos, que infiltraron para atacar objetivos económicos en la Isla, el primero de todos fue la "operación PETER PAN". Esta operación consistía en meter miedo a las familias cubanas, de que El Gobierno Cubano, les iba a quitar a sus hijos, y enviarlos a la URSS, para ser adoctrinados allá. ¿Se habrá visto semejante estupidez? Sin embargo la CIA la puso en marcha, y por la misma, los hijos de familias pudientes y otros que cayeron en dicha trampa, sacaron a sus hijos, hacia USA, y que casualidad, ¡ya estaba preparado el catholic warfare, para recibirlos y distribuirlos por América! Claro, había que pagar 25 dollares en especie de impuesto inicial, llamado " F Davie"...después vendrían el llamado masivo, o incitación a las salidas ilegales, comentaré sobre las mismas.....

emilio Fernández lobeiras Respondió:


30 de noviembre de 2017

03:19:22

Conspiración total y absoluta hacia Cuba. En lo económico, bloqueando, y entorpeciendo desarrollos económicos básicos, como compra de medicinas, equipos hospitalarios, créditos bancarios, de exportaciones cubanas....saboteando en lo interno a través de directrices, sectores sensibles de la economía cubana, tal y como documentos desclasificados por la CIA, en el plan "mangosta", lo desvela. Quema de cañaverales, sabotajes a la industria azucarera, a buques mercantes. Incitando a la emigración y a la salida del país, como bien comenta el articulista Hevia, con datos estadísticos en mano, cerca de doscientas mil personas, profesionales en un amplio abanico de sectores, siguen a la tesitura " del flautista de hamelin", ...la CIA...por supuesto, todo desde el inicio planificado, elaborado al detalle, con planificación inminente, de la derrotada y sonada, invasión de Playa Giron...todo eso lo hereda el gobierno de John F Kennedy....diez primeros años, difíciles, de confrontaciones puras y duras, por parte del imperio.. Peto...ante la acción "puñal" de USA, se elabora sobre la marcha, la acción defensiva "escudo" por la parte Cubana....continuaré, sobre lo que se ha vivido....

eloina porven dijo:

2

30 de noviembre de 2017

15:15:07


hevia, soy la misma que piensas, siento lo que pasaste. pero ahora estamos viendo tu articulo es muy bueno habla claro que lo que pasamos desde el mismo triunfo de la revolucion y como los EEUU, han querido y quieren aun aplastarnos por esta via, considero que hemos sido heroes de verdad y lo seguiremos siendo firmes hasta la victoria siemopre como siempre dijo nuestro comandante y el che. pero no importa seguimos firmes y es bueno estas conferencias en los organismos estoy a yu disposicion para organizar una en el MINEM. besos para ti y tu equipo. elo.

emilio Fernández lobeiras dijo:

3

1 de diciembre de 2017

04:31:49


La CIA, nunca concibió el fracaso de la invasión a playa Giron. Fue preconcebida por el gobierno antecesor, como "Pluto", y traspasa el plan de la misma, si o si, al gobierno de Kennedy, el cual modifica, el plan de acción en cuanto al uso en número de los aviones a utilizar. El fracaso estrepitoso, de la misión "estrella" de la CIA, por el pueblo cubano, en menos de 72 horas, obliga a los analistas de la CIA y el Pentágono, a plantearse o replantearse, con el "plan mangosta", las 31 tareas escalonadas, ya planificadas y descritas. ¿Que coincidencia para estos tiempos, leer la oposición de la familia Kennedy, a que se desvelara al completo, " el plan mangosta"?. Si la agresión a Cuba, representaba, "la operación puñal", Cuba previendo, la planificación, organización y desarrollo de la invasión, elabora " la operación escudo", con tiempo y estrategia, llega a Cuba ayuda solidaridad, del campo socialista consistente, en los tanques soviéticos T-54, y armas, para contrarrestar, la ominosa invasión. Nuestro Comandante, con su ejemplo, establece el puesto de mando en el Central Australia, coordina las acciones, y la moral necesaria de victoria, a los batallones de las milicias. La batalla épica, trasciende, en la victoria de LA RAZON CUBANA, que el pueblo apoya a su Revolución. Mascullan la derrota el imperio, a pesar de estaciones de Radio, que dirigían para socavar, las bases populares, y la creación de organizaciones internas, que jugaban al plan logístico de la invasión. Comentaba en el primer tiempo, La operación "PETER PAN" por la cual salieron 14,000 niños cubanos, hacia territorio norteamericano, para que los padres, se reencontraran, con los mismos, en salida por terceros países, con los mismos. Hay historias, e historias, sobre el plan criminal, que estableció la agencia. Primero el sufrimiento de aquellos menores de verse separados de sus padres, siendo acogidos por desconocidos..hubo de todo, pasando por disciplina férrea, en la educación de dichos menores.¿ Y se quejan las administraciones, de USA, que menores latinoamericanos, crucen la frontera Sur, para que sus familias, hundidas en la pobreza se reúnan con los mismos, cuando USA, fue patrocinadora de esa via con "La operación PETER Pan"? Ellos, y solo ellos, son responsables de las oleadas migratorias en América, su llamada a la emigración fue palpable desde aquellos momentos, descaradamente planifican Camarioca, Mariel, etc..a la par que recrudecen el bloqueo criminal, pasando por " Ley Torricelli", "Ley Helms Burton", en aplicación al concepto de no comerciar con el enemigo. Llama la atención en los actuales momentos, la doble vara de medir, del Imperio. Cuba, pese a dicho bloqueo, se encuentra firme en sus principios, digna y solidaria, como nos ha enseñado el COMANDANTE, con una bandera libre y soberana.