ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Esta historia, se darán cuenta, es una vieja cuestión a la que casi literalmente se le presta oídos sordos; sin embargo, volver a ella cuantas veces sea necesario resulta esencial para los que todavía sueñan con vivir en una sociedad armónica y apacible, esto por sobre todas las cosas.

Se habla pues de esas grabadoras andantes, literal o figuradamente, ya sea en las manos de sus dueños que se consideran animadores populares, en bicitaxis, ómnibus, desde el interior de las viviendas y hacia todo el vecindario, una lista que puede llegar a ser infinita…

¿Cuántas veces usted no ha transitado por las calles con el anhelo constante de un poco de silencio, o montado en cualquier vehículo del transporte público con el deseo de que el aparato reproductor de música sufra una muerte repentina y contundente?

Y es que si cada quien se cree con el derecho de manejar la banda sonora de los demás, qué pasará cuando todos decidan hacer uso de ella al mismo tiempo.

Claro está que los gustos varían y todos pueden escuchar la música, o algunos sonidos que arbitrariamente se llaman así, de su preferencia, pero ¿a santo de qué obligar a los otros a compartir tu elección?; eso, sin mencionar el tema del volumen o de las letras que agreden a los tímpanos sin aviso previo.

Ahondar en estas dos últimas cuestiones es llover sobre mojado, sin que haya ninguna normativa pública que ampare a los ciudadanos contra las proliferación del mal gusto y la grosería. Si usted no tiene reparos en oír esos temitas, ni en que sus hijos los tarareen, pues, al menos, guárdeselos para su casa; por simple pudor, pudiera decirse.

Según las definiciones, se entiende por ruido cualquier sonido no deseado, CUALQUIERA, así que si hasta las más encumbradas melodías pueden entrar en esta calificación, qué quedará para esas otras de origen un tanto dudoso.

Importante es saber que no solo la moral o las normas de convivencia civilizada se dañan con los volúmenes excesivos, sino que también el organismo humano puede padecer de fatiga auditiva e incluso afectarse irremediablemente las capacidades del oído, que en casos extremos llega hasta la sordera.

Llevar entonces las reproductoras a niveles soportables pudiera ser una solución, mas no la única ni la más efectiva; lo ideal sería no imponer gustos a los demás, dejar espacio para la libre elección, no contaminar el ambiente colectivo con lo que solo a ti te complace: ¿o es que no te das cuenta de que tú música es el ruido de otros?

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Idalmis dijo:

1

11 de agosto de 2017

09:20:33


Muy atinada su reflexión, pero tengo entendido que existe una resolución en el país, que prohíbe el ruido, ese que usted menciona, el punto es que no se hace cumplir la misma y que además no se conoce por la mayoría de la población dicha resolución.

Baby dijo:

2

11 de agosto de 2017

09:25:49


buenos días, es real que comentar al respecto es llover sobre mojado pero no podemos cansarnos, soy de las personas que me tomo el trabajo de no montarme en una guagua si viene con musica puesta (aunque sea baja) al igual hago con los taxis, es muy incomodo que te obliguen a escuchar lo que no deseas, pedimos a gritos que se haga algo pero los que deben escuchar ya estan sordos, empezando por los choferes de los omnibus (todos de la DPT, omnibus urbanos) debian ser multados tanto por poner la musica como por permitir la pongan los que montan, claro que debia prohibirse por parte de los directivos de la DPT y otras entidades POR RESOLUCION o NORMATIVA el uso de estos equipos. hasta a los inspectores se les debia dar una comisión en su salario por cada multa que se pongan por estas indisciplinas. estos ejemplos se viven en las Rutas A-12, 473, P-13, 488 y muchas mas. de la musica de los vecinos ni que hablar, a tomar acciones, soy la de vigilancia de mi CDR y tuve esos problemas con unos vecinos, le comente al jefe de sector y este les llamo la atención, por suerte se mudaron pues el otro paso es llamar a la PNR (es totalmente anonima la llamada que se haga de un celular) . no podemos tener miedo de enfrentarnos a los problemas si estos nos van a brindar la tranquilidad que necesitamos retomar. saludos.

alexis dijo:

3

11 de agosto de 2017

09:56:52


Son demasiados los artículos publicados referente a la música alta en bicitaxis, ómnibus, almendrones a cualquier hora, pero no veo solución, por sí solos no se van a eliminar. Creo que los artículos a publicar deben ser sobre: Qué hacen los que deben controlar?, no eliminar ( a bajo decibeles puede ser escuchada cualquier música), Dónde están?...recostados en una esquina o reunidos en un local.

Jorge dijo:

4

11 de agosto de 2017

11:02:19


!Ay, Mayrin! La esencia de su artículo está en la primera oración: "Es una vieja historia que se le presta oídos sordos". Veo muy bien que el órgano del Partido publique artículos como este, pero me parece que este mismo diario pudiera hacer también periodismo de investigación y no quedarse en las exhortaciones generales, que no surten ningún efecto. Si las exhortaciones repetidas fueran útiles, esta joven periodista no tuviera que denunciar todo esto que señala. Sería útil ir en busca de los responsables de hacer cumplir la ley, de los que deben exigir que estas cosas que señala Mayrin no se produzcan y saber qué opinan, preguntarles por qué hay total impunidad y por qué no hacen su trabajo. Claro, para exigir algo mal hecho, los que deben hacerlo tienen que darse cuenta que está mal hecho. Si no, ¿por qué hay tantos vehículos circulando con una música escandalosa? Al primero que le tiene que molestar es al policía de Tránsito, si él no lo percibe como algo molesto, es difícil que le ponga una multa a alguien. ¿Y por qué hay tantos lugares que ponen música alta? El fin de semana pasado, frente a una de las tiendas del FOCSA, instalaron en plena acera un bafle enorme con música, al preguntarle, el joven que lo instaló respondió "porque estamos en verano, esto es una orientación de la cadena TRD para apoyar el verano". O sea, la cadena TRD tiene el derecho de molestar a todos los vecinos de los alrededores. ¿Para "apoyar" a quién? Y ¿qué pasó? Nada. A ningún directivo de esas tiendas le molestó, ni a ninguno de los policías que siempre están realizando su trabajo por esa zona. El ruido se ha vuelto parte de nuestra realidad y solo se puede disminuir con exigencia, multas, decomiso de equipos si se repite, etc. Por eso, estimada Mayrin, propóngale a la dirección del periódico hacer una investigación con los respondables de exigir que estas cosas no sucedan. Y Usted verá que en lugar de no haber ni un solo comentario, como ahora cuando leí el artículo, tendrá muchos más y casi todos de apoyo. Gracias a Granma por permitir el debate.

Jorge Nilo dijo:

5

11 de agosto de 2017

11:40:19


Interesante el comentario, pienso que si se cobrara una multa por cada infracción seria que se comete por montones a díario habría para hacer con esos recursos un parque temático en cada capital de provincia, son tantas, pero también pienso que se atiende poco esto y con el ruido nada se hace, se abusa de los claxon de los vehículos incluso en la madrugada, de los disímiles equipos electrodomésticos, del hablar a gritos, en fin de todo, por lo que tiene mucho tino su comentario, ojalá llegue a quines tienen que tomar parte en eso.