ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

El éxito, la paz espiritual o el logro general de un individuo, durante un día cualquiera, puede depender del ser humano que lo atenderá en el ventanillo, el taller, el consultorio médico, la consultoría, el bufete, la tienda… De la persona con quien, incluso al azar, podría toparse en medio de una gestión determinada y le abriría el camino para coronar con resultados loables su deseo o necesidad.

Debía instaurarse el Día de la Buena Persona. Por su labor en función del bien público, por su virtud de sentir satisfacción en el hecho de servir a sus iguales. Los pertenecientes a dicho signo –no zodiacal, sino moral– contribuyen a la calidad de vida de sus semejantes, al no obstaculizarles cualquier encomienda y por el contrario coadyuvar a su resolución.

Los hijos de semejante raza eliminan el escollo entorpecedor para, en cambio, mostrar la vía más expedita de conseguir tu empeño, que en la mayor parte de los casos es sencillamente la establecida por las legislaciones vigentes, pero que aun así, algunos escamotean por disímiles razones.

Aunque lo ideal sería que las primeras personas mencionadas fuesen la regla, no abundan todo cuanto quisiéramos. No obstante, las hay a lo largo del país; y no tan pocas como algunos creen. A estas precisa dignificárseles, ponderárseles su calibre moral y su actitud positiva en tanto seguidores de virtudes y principios.

Queda bastante gente en Cuba todavía –para fortuna de todos–encargada de compartir, en los lindos días de su vida, el provecho debido a sus congéneres; sin otro interés que cumplir con el afán individual ni otro placer que acogerse al hecho natural y básico de corresponder a cuanto de sí demandan los demás.

El cubano bueno de hoy, en cuyos hombros recaerá la responsabilidad histórica de mantenernos siendo el pueblo cordial, bonito, inteligente, cívico, instruido de América Latina, debe mirarse en el espejo de dichas personas y tomarlas como paradigma. De dicha manera, ese cubano bueno de hoy contribuirá en buena medida a impedir la prosecución del trayecto de deformantes mutaciones, de las cuales se advierten indicios.

En esas buenas personas hemos de mirarnos al combatir la hostilidad, el mal trabajo, la desidia, el desinterés, la desatención…

En ellas hemos de abrevar al combatir y repudiar el ataque al propio hermano, que es tu compañero, tu vecino, tu coterráneo, tu cliente, tu misma gente. Aunque no provenga del mismo vientre siempre será tu hermano, nos lo señalaba Martí.

Maltratar a ese hermano es afrenta mayor, ya sea por comisión u omisión. Un no mirar a los ojos, esa falta de contacto visual tan común en algunas personas, causa similar amargor que la más explícita de las negaciones o aquel tono vocal áspero.

El decurso de la especie confirma cada día la total interrelación de los seres humanos. Nadie es capaz de asumir un modelo de vida, por suficiente que lograse ser el sujeto, marcada por la total independencia o desinterés de la utilidad reportada por el otro.

Todos necesitamos de todos. Por eso es cardinal la persona con la cual se interactuará, en cualquier frente o esfera. Su ánimo, entereza, decisión, ganas. El desvelo suyo por aportar, el desdén suyo por restar, suma enteros a la balanza social en equilibrio, armonía, desarrollo orgánico de las dinámicas de interacción.

Las buenas personas nacen, aunque también se hacen; ambas son verdades. Forman parte de su talante el buen trato, las normas de cortesía, la correcta atención a los demás. Y esas se enseñan, y se aprenden. Como todo en la vida.

Por lo anterior, resulta de extrema importancia –e imperioso su fortalecimiento– la función formadora de los directivos y de los responsables gremiales o políticos en organismos, sitios donde se atiende directamente a la población, oficinas, dependencias diversas de un país en constante transformación de sus estructuras (y por ende sujeto el ciudadano a nuevos e ineludibles trámites).

La persona que iniciará tu día tiene el poder inconmensurable de beneficiártelo o torpedeártelo. Así de importante es para nosotros; así de importante somos nosotros para los demás.

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Ailín Trujillo dijo:

1

19 de mayo de 2017

09:35:57


Ciertamente así de importantes somos nosotros para las personas y ellas para nosotros, cuanta verdad hay en su artículo y desgraciadamente aunque en Cuba aún quedamos personas con actirudes positivas no bastan. No sólo se puede responsabilizar a la escuela en la formación de nuestros niños y niñas con actitudes correctas y positivas, aunque es cierto que pasan la mayor parte de su tiempo en estas instituciones, la familia tiene su responsabilidad en este sentido un buenos días al levantarse todos los miembros del hogar es im portante, hablarles a los pequeños educadamente y mirándolos a los ojos, es fundamental. Es cierto que se vive aceleradamente en estos tiempos pero no se le puede dejar de prestar atención a estas cosas porque hay que pensar siempre que estamos formando personas para una sociedad que quizás esa misma persona mañana puede hacerte comenzar el día alegre o definitivamente amargártelo, dicho en buen cubano.

Joel Ortiz Avilés dijo:

2

19 de mayo de 2017

10:03:11


Julio, yo me he asombrado en ocasiones cuando escucho criterios de algunas personas sobre otras de su misma especie e incluso compañeros de trabajo, y esas que opinan tienen capacidad instalada, son inteligentes, preparados y con títulos académicos; que para lograrlos han tenido que pasar por bloques de estudio de sicología, técnicas de dirección, planificación estratégica etc,etc,etc..... y me pregunto ¿a donde se le fue lo estudiado?...¿Cómo es posible que esta persona tenga entre parietal y parietal, tales sentimientos tan mezquinos, bajos y sucios?...... Soy del criterio, que todos tenemos una doble personalidad; la pública y la interna. No se si el profesor Calviño en sus conferencias los Sábados por el canal educativo haya tratado este tema; pero de veras que necesita estudios profundos, porque observo que cada día las personas se están transformando en seres mas agresivos, irracionales, menos comunicativos, mas inconcientes y se extiende como la hierba los bajos valores humanos. Ayer mismo, me llamó mucho la atención un joven teniente de la Policía, que le hacía una observación a un carretonero, que se encontraba nada mas y nada menos que en la entrada al Cuerpo de Guaridia del Hospital Provincial de Cienfuegos.....pero lo hacía correctamente, le explicó el porqué no debía estar ahí, lo trató de usted y aquel ¨violador ¨ de las normas, se disculpó y salió rápido del lugar convencido de lo mal hecho. Eso es un ejemplo positivo que debemos generalizar. Todo lo que se proyecta a nivel del Estado Cubano con sus instituciones, está dirigido a fomentar y crear una persona culta, educada, llena de valores humanos que lo dignifique......pero la vida es otra. Son muchos los factores que inciden en que esos objetivos no tengan los indicadores esperados a 59 años de revolución y se ve la necesidad de elevar el rigos judicial ante los hechos de sangre que son esporádico, pero que laceran el estado de tranquilidad ciudadana, la impunidad en el enfrentamiento de algunos delitos contra la propiedad social, personal o a las personas; rescatar el combate del pueblo ante las ilegalidades y su contribución masiva a la solución de problemas del barrio. La Batalla es dificil, pero !!!!!!!!Venceremos!!!!!!.

sergio dijo:

3

19 de mayo de 2017

10:03:07


DISCREPO DE QUE SEAMOS UN PUEBLO CULTO,CIVICO E INTELIGENTE.CREO QUE LO PEOR QUE TENEMOS LOS CUBANOS ES QUE PENSAMOS QUE NOS LAS SABEMOS TODAS,EN MATERIA DE RESPETO,CORTESIA Y AMABILIDAD DEBERIAMOS DE APRENDER SIN PENA NINGUNA HASTA DE LOS AFRICANOS.EN CUBA LO QUE PRIMA ES LA FALTA DE RESPETO GENERALIZADA,LA MALDAD,EL ACABAR CON EL COMPAÑERO,EL AMIGO.ESO ES LO QUE SE VIVE EN CUBA,LO OTRO ES LO QUE SE QUIERE PERO LA REALIDAD ES ESA.

Vitier dijo:

4

19 de mayo de 2017

10:42:03


Julio, es de los pocos artículos de opinión que me cautivan desde el comienzo y me invitan a reflexionar. Felicidades y gracias por sus palabras, me ayudan a no perder la esperanza, a creer que aún hay periodistas que no se quedan en lo superfluo o lo impactante, y abogan por un mundo mejor. Tenga buen día.

Soraida dijo:

5

19 de mayo de 2017

12:01:34


Maravilloso para un amanecer leer su cronica ,creo que el ser persona ,nos distingue de otras especies ,no temo a las crisis economicas ,pues esas pasan tienen termino antes o despues ,se reordena la economia ,pero las crisis morales y espirituales marcan a los seres humanos para la vida ,desgastan ,narrarlas a cada persona a tu paso, hace perder el sentido de la vida y ocasiona estragos en cada actividad cotidiana. Pienso como usted ,que si todos nos trataramos bien y las personas que prestamos servicios sintieramos de verdad ,que es ese nuestro trabajo servir y no que las personas servidas sientan que cada prestacion es un favor y el que sirve que cada servicio prestado ,tambien es un favor ,las cosas andarian mejor ,menos personas ansiosas ,mas personas alegres ,menos irritables, un tiempo que rendiria mas ,mas estabilidad en el trabajo y mas armonia en la vida ,esta columna suya ,me parece una magnifica cronica para la prensa escrita que tiene un publico mayor y mas diverso