ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

No es necesaria una profunda investigación o encuesta. ¿A quién no le gustan las frutas en Cuba?
Tampoco es preciso un estudio para concluir que su semblante, en las últimas décadas, ha sido más demacrado que rozagante.

Excepto un puñado de conocidas variedades (mango, guayaba, fruta bomba, piña, naranja, melón o aguacate) el grueso de la rica gama que desde antaño endulzó el paladar social y familiar de este país brillan por su ausencia en anaqueles de mercados y placitas o devienen, en el mejor de los casos, apenas referencia oral para un buen segmento de la población, sobre todo joven.

Granada, rolínea, pasa japonesa, ciruela enana, higo, canistel, grosella de la Florida, marañón, guanábana, anón verde y morado, chirimoya o mamey de Santo Domingo (por solo mencionar algunas) son especies que, parafraseando al cantante Roberto Carlo, a la vuelta de un tiempo quizá solo podamos ver en los libros o en imágenes de archivo.

También de ello se habló en espacios programados e informales del reciente encuentro nacional que tuvieron las cooperativas frutales, con merecida sede en Ciego de Ávila, para examinar lo andado por un movimiento que nacionalmente agrupa hoy a unos 4 500 productores de base.

Buena cita, sin duda, no solo porque reiteró la urgencia de fomentar las frutas o rescatar variedades «perdidas» o en franca agonía. Muy triste sería plantar frutales, atenderlos bien, lograr una digna cosecha y tropezar con escollos en la comercialización, ausencia de una infraestructura industrial que procese parte de esa producción u otros nudos que resulten en grandes volúmenes echados a perder, en medio de tanta aceptación y necesidad en la población y de algo que también recalcó el encuentro: el imperativo de exportar.

Si se conoce cuánto gusto y preferencia tienen por nuestras frutas quienes visitan Cuba y quienes las adquieren fuera, ¿a qué esperan, entonces, los productores para «soltarse» a exportar?

Desatar la mentalidad —pudiera ser el inicio de la respuesta.

Lo confirmó el propio evento. Muy pocas cooperativas han situado producciones en el exterior.

Predomina, por demás, cierta tendencia a querer exportar frutas frescas. Y no es malo. Se sabe el dulce revuelo que han causado, en Canadá y en países europeos, mangos cubanos (como el llamado La Paz), aguacates como el Catalina o la piña. ¿Pero, por qué aferrarse a ello si, como ha insistido Ulises Rosales del Toro, vicepresidente del Consejo de Ministros, ahí están las producciones en pulpa, cuyos precios triplican a los de la tonelada de azúcar?

Por cierto, según estadísticas, Cuba invierte unos seis millones de dólares en sustancias para saborizar helados que pudieran tener como base la pulpa de frutas naturales cosechadas aquí y procesadas por la industria nacional estatal y privada.

Otro horizonte, tal vez ya más a la mano que a la vista, lo abre el arribo de cruceros, a cuyos turistas y tripulaciones no creo les sean indiferentes esas frutas tropicales y derivados de ellas que no abundan en los países de donde zarpan tales embarcaciones.

Las frutas, en fin, están pidiendo espacio (en hogares, mercados, puertos...). ¿Es hora, o no, de dedicarles más tiempo?

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

paloma dijo:

1

31 de marzo de 2017

07:57:31


Muy necesario su comentario periodista, habría que recordar cómo se vendían los anones por tongas hasta en las calles. pero hay una realidad a veces incomprensible ¿Dónde están las naranjas? aquí se consumía mucho y recuerdo cuánta salud nos proporcionaba por la vitamina C tan escasa en las farmacias. Tampoco hay toronjas y un limón del tamaño de un mamoncillo cuesta 3 pesos. es como si hubiera una desidia generalizada en el cultivo de esas frutas, solo tiene ese privilegio el que la cultiva en sus patios para consumo propio. He visto en Quemado de Güines, Villa Clara cómo cultivan peras moradas deliciosas y las venden en la calle. Aquí solo se encuentra guayaba, melón y fruta bomba a precios desorbitantes así como lo platanitos madurados químicamente. El Ministerio de la Agricultura debería preocuparse por estas cosas, pero siempre lo he dicho, los de abajo siempre sufrimos las consecuencias.

Esteban Miguel Moralkes Dominguez. dijo:

2

31 de marzo de 2017

12:45:30


Felicito al periodico por ka iniciativa.Ojala continuen con otros problemas que afectan a los cubanos,digamos: la corrupcion, los excesivos precios de los servicios de ETECSA, poner las fottos de los corruptos en la prensa, los precios diferentes para el mismoetc. producto en los mercados estatales,

Esperanza Bulguera dijo:

3

31 de marzo de 2017

13:19:39


Muy buen comentario, Cuba es tropical, por lo tanto generosa para el cultivo de las frutas, hay que explotar este renglón ayudaría mucho a la economía cubana, no podemos seguir encaprichados en la caña de azucar y en la ganadería, tenemos muchos renglones para experimentar, y se oye mucho hablar de lo importante que es comer frutas para la salud, por sus vitaminas, porque son oxidantes y porque ayudan a bajar de peso, pero que va, no se encuentra una variedad, solo se ve más a menudo la frutabomba y la piña y los demás es esporádico, así como el bolsillo del cubano no da para mantener esta alimentación, si existiera siempre frutas variadas en el mercado quizás su precio bajara y todos saldríamos ganando, a Cuba le hace falta encontrar nuevos horizontes.

Joan dijo:

4

31 de marzo de 2017

14:54:00


Saborizantes... un sinsentido, de un país ártico o desérrtico. ¿Cuantas cosas copiamos que no se avienen a nuestro entorno? Aún recuerdo los "helados de agua" de los chinos en Centro Habana... melón, mango, plátano...

Pastor dijo:

5

31 de marzo de 2017

23:21:24


Gracias, Esteban Miguel y Joan, por sus comentarios. Realmente hay muchas cosas que pudieran y debieran andar mejor. Periodistas y colaboradores de Granma sienten el deber profesional, ético y criollamente cubano de tratar esos temas, siempre con la clara intención de ayudar a que afloren soluciones. En los 25 años que integré la plantilla del periódico, jamás me impidieron escribir de uno u otro asunto, como tampoco pedí, nunca, permiso para hacerlo. Gracias, otra vez, en lo personal, y no se alejen. El periódico necesita buenos ojos y buenos criterios.

Teneso Respondió:


1 de abril de 2017

18:30:32

Paguese como se debe al productor potencial y vera como aparecen todas esas frutas y ademas, los marañones, las ciruleas campechanas, los higos, las guanabanas, las chirimoyas, los niesperos y zapotes, los platanitos Johnson y de diversas variedades ... Pero ademas, aqui nos preocupamos, con razon, porque el bichito tal o mas cual o la especia tal y mas cual de plantas estan en peligro de extincion. Y de esas frutas, que ademas sriven para alimentar, no se preocupan Flora y Fauna y el Instituto de Ecologia y Sistematica y las delegaciones del CITMA en los Territorios???