ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Para autorrevisarse no es preciso ajustarse a fechas. Basta con poner cada día la cabeza en la almohada. Eso, si es que al tiempo de obrar no se escucha en alerta la voz que evalúa, allá adentro, los resortes de nuestros actos.

Los últimos días del año convidan, incluso al menos animado, a resumir ganancias y fracasos. Soy de las que no suele hacer balances de aciertos y fiascos. Pero tengo que aceptar que resulta difícil evitarlos, a fuerza de escuchar los que sí hacen, y además nos comparten, amigos, familiares e instituciones.

Más que oír o esgrimir las metas conquistadas o cuál es el sueño de turno, preferiría alucinar un poco y creer posible que sin esperar a mañana la gente que me importa y hasta la menos cercana, se monte en el tren de ciertas batallas, algunas de las cuales son aún asignaturas pendientes, y resultan obligatorias para alcanzar alturas. Y si no fuera mucho pedir, que esas ofensivas nos hicieran mejores cubanos, que buena falta nos hace. No porque seamos el rostro de la indisciplina y la debacle, sino porque a nuestras muchas victorias —a veces por cotidianas no valoradas en su justa medida— podemos ponerles buenas dosis de mejoramientos, solo posibles cuando la conducta individual se nutre de gallardías.

Pensaré que la queja personal se hará acompañar de la acción; que al fin cada uno asumirá ser con los otros como merece y espera sean consigo mismo, a sabiendas de que hacer lo que corresponde, en el centro de trabajo o en cualquier área de la sociedad, es el primero de los «mandamientos», para exigir que los demás se comporten como tal y así recompensarnos todos. Que sea derogada la «ley del embudo» con la parte ancha para mí, y la sustituyamos por la flecha de dos cabezas.

Que tirrias y querellas mueran por inanición y en su lugar se apueste por la conciliación, la unidad y la fuerza; que la sonrisa emplace a la arrogancia, sin demasiados estragos, solo debilitándola con el influjo de su ternura; que la sensibilidad sea una condición para todo el que guíe tropas humanas.

Si no quisiera demasiado, me encantaría que la distancia entre las familias por ambiciones, mezquindades, incomunicación o razones políticas no fuera un mero enfrentamiento de bandos. Se trata de posturas, no de ejércitos al servicio del odio ni la revancha. Que el más hondo discurra, que el más sensible convoque, que el más sabio convide, que el bien común conquiste.

Sería justo también pedir conciencia a quienes enconan la ciudad agrediendo con indisciplinas y desidias sus calles, o desterrar de la faz de las instituciones la burocracia que nos aniquila y parece enquistarse mientras más se le ataca, o la zancadilla nociva al brillo ajeno, la zancadilla de los mezquinos sencillamente porque sí. Pero por sobre todas las cosas solicito, so pena de agotar la larga lista, el repaso oportuno y responsable a las proyecciones personales, privilegiando la necesidad que tiene de nuestro cuidado el hermoso archipiélago donde vivimos.

Que en el alma de cada cubano no haya espacio para la duda de que si un mundo mejor es posible, Cuba está dentro de él, pero que nada es mejor o peor porque sí, que las razones cuentan y las protagonizamos nosotros. Que debemos echarla p’alante como impulsa una madre a que caminen sus hijos, pero conscientes de que no hay tiempo que perder, ni ayudas falaces que aceptar, ni desvergüenzas que asentir que puedan infamar la dicha de su gente.

Ningún gozo puede ser espléndido si no celamos la felicidad del terruño. Cuba precisa de nuestros desvelos, y para darle lo mejor tenemos que cultivar las mejores prendas. Conservar las afianzadas, desechar ruindades y procurar grandezas son requisitos urgentes para seguir  haciéndola digna. La inteligencia y la instrucción son vanas si no responden al bien. Seamos virtuosos, acaso más, por la prosperidad individual y por la de Cuba.

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francisco dijo:

1

30 de diciembre de 2016

10:26:57


Felicidades para Ud. Madeleine Sautié, para mi la periodista mas preclara de todas y la mas bella, sin que las otras colegas suyas se disgusten demasiado. Y gracias por sus siempre excelentes trabajos. Usted sabe que muchas veces le manifestado que necesitamos personas como usted en importantes responsabilidades en el país. Besos, Francisco

eduardo dijo:

2

30 de diciembre de 2016

11:00:00


Madeleine, siempre empiezo agradeciendo cada artículo tuyo por todo lo que encierran .Temas y contenidos que en su desarrollo reflejan inteligencia, sensibilidad, valores . Es la siembra que se hizo en la Isla con la Revolución y que representas y planteas muy bien en tus líneas. Hoy el mundo no sólo está convulsionado, difícil y sobre todo distorsionado por un sistema cuya “evolución” tiene en peligro el planeta, Fidel habló de esto hace por lo menos 10 años. La tesis del triunfo del capitalismo, sostenida por los mismos dueños del mundo tiene a los habitantes , al medioambiente, los recursos naturales ,al borde del colapso. He estado unas 10 veces en Cuba , nunca de turista, por diferentes razones y no me cabe duda, que Uds. con las carencias que han soportado tanto tiempo , fundamentalmente por el vecino que les tocó, son la sociedad más humana por lo tanto menos violenta . En nuestros países, Chile , en mi caso, con todos los recursos y “las libertades “ que gozamos, resulta patético ver el robo de cada y en cada gobierno “democrático” , que nada tienen que envidiar a los de la dictadura. Es cosa de ver las noticias. Como dices, las evaluaciones son parte de la cotidianeidad, pero inevitablemente por calendario, (gregoriano, igual dudoso), se cierra un año y claro, lo primero que nos viene a la memoria es la ida de Fidel. Todos los que lo admiramos y seguimos la trayectoria de Cuba y su pueblo , con su orientación revolucionaria y visionaria en todos los aspectos, deseamos que los logros, los valores que tú muy bien representas, sigan defendiéndose a pesar de toda la contaminación ambiente y que particularmente seguirá amenazando a Cuba . Un abrazo para ti y que Cuba y los cubanos puedan tener la tranquilidad de seguir su trayectoria con la dignidad ejemplar de siempre.

Nuria dijo:

3

30 de diciembre de 2016

16:55:27


No poseo el don de la palabra, pero al leer su artículo he sentido como mía cada palabra escrita, ojalá lo hubiese leído antes. Hoy envié un correo a la presidencia de la GECC, , tal vez podría haber recomendado que leyesen lo que usted tan bien ha escrito. Saludos, Nuria.

aimee dijo:

4

31 de diciembre de 2016

11:25:02


En la mañana camino a la obra en la cual trabajo leí tu comentario es bien profundo y real, coincido totalmente contigo. Ojala muchos se detengan un momento y lo lean y más que eso que lo apliquen. Yo lo he compartido con mis compañeros, deseando que lo hagan su estrategia de vida para este 2017. Éxitos

Antonio J. Martínes Fuentes dijo:

5

1 de enero de 2017

20:46:34


Apreciada Madeleine , la virtud sigue prevaleceindo en tí. Muy cierto que diversas fechas estimulan la tentación de hacer balances, y esta tentación se vuelve máxima ante el fin de cada año. Personas, pueblos, instituciones, organizaciones, países lo hacen regularmente, ¿Rito simbólico? ¿Necesidad humana?, Muchas cuestiones a analizar en contra o a favor. Concuerdo contigo al apuntar en tu casi mensaje de fin de año, por el momento en que se publica; cierto: no necesitamos espera a esta fecha o a cualquier otra para crecer como seres humanos, como individuos y sociedad, como pueblo. Todo momento es oportuno para hacer el balance, para proponernos metas, si pero metas más que deseos. Metas que para lograrlas dependerán del esfuerzo de cada uno, metas realizables. Ya la palabra meta nos parece como sinónimo de algo puesto para cumplir precisamente por una meta anterior, nos da la idea de burocracia,. Tener un objetivo, implica un análisis, un proceso, trazar una hoja de ruta, asumir compromisos, ponerse límites, establecer prioridades, seguir adelante cuando los demás se cansaron y bajaron los brazos. Si, soñemos, pero trabajemos por ese sueño con la calidad humana y humanista que hoy más que nunca necesitamos, con la espiritualidad, voluntad y ahínco que menciones. En definitiva y como dijo el poeta: “Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo. Aprende de quienes puedan enseñarte. Las experiencias de quienes nos precedieron, de nuestros “poetas muertos”, ellos te ayudan a caminar por la vida. La sociedad de hoy somos nosotros: Los “poetas vivos”. No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.No te detengas.” Antonio J. Martínez Fuentes