ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Ser parte del colectivo del periódico Granma tiene sus privilegios y entraña responsabilidades que hay que saber cumplir.

Hace pocos meses comencé a formar parte del equipo de la Redacción Digital. Y ahora trabajo en turnos que pueden ser durante el día o la noche.

El turno nocturno del 25 de noviembre trabajé.

A las 11:30 regresaba de merendar y tenía sobre la mesa la última página del día. Parecía una noche tranquila. Iría temprano a casa.

En el televisor, la propuesta de viernes de la Séptima Puerta, no recuerdo cuál, no le prestaba atención, andaba ya por la mitad.

De golpe, la imagen que anuncia una transmisión conjunta aparece. Me estremezco. Hace tiempo que ver esa señal me hace saltar.

Me dispongo a hacer una captura.

Nunca se sabe… a esa hora de la noche, ha de ser algo importante.

Aparece Serrano, con la misma apariencia que tenía durante el Estelar, no me preocupo mucho.

Entonces presenta al General de Ejército. Me pongo en guardia.

Me aseguro de estar grabando.

Comparece Raúl. Su rostro, su forma de sentarse, le cuesta comenzar a hablar… Toda esa información la proceso en segundos.

El corazón me late fuerte. Se rompe el silencio.

«Querido pueblo de Cuba: Con profundo dolor… ».

Ya no oigo más. Lo que había visto en su rostro y su voz quebrada confirmaba.

Había muerto Fidel.

Comencé a temblar, tragué en seco, me dejé caer en mi silla, llevé las manos a la cabeza, no creía aún. Puedo decir que me estremecí profundamente. No podía moverme.

Me sacudí. Pensé… ¿ahora qué?

Preparé el video.

Alerto a los pocos que van quedando a esa hora en el periódico.

«Raúl acaba de salir en la televisión, dice que Fidel se murió», les solté con dificultad para hablar. Me dio trabajo armar la oración.

Las palabras para anunciar la muerte de los seres queridos nunca me han salido muy bien. Se me hacen largas, incómodas, difíciles de pronunciar, demasiado reales.

En poco menos de una hora el mundo entero replicó lo anunciado. Etiquetas de #HastaSiempreComandante, #Fi­delCastro, #RaúlCastro y #Cuba aparecieron y fueron tendencia mundial.

Ya han pasado siete días, me ha sido difícil poner en blanco y negro lo que sentí.

Las ideas e imágenes se arremolinan. Algunas las publiqué en mi muro personal de Facebook con fotos de estos días y de otros momentos. Pero no he quedado satisfecha.

Me preguntan si he contado lo que sentí. No, no lo he hecho. Me he escudado en la brevedad de las redes sociales. Aun así, me insisten.

Creo que hoy voy a limpiar el dolor, le comenté a una amiga mientras terminaba estas líneas y esperaba el inicio de la despedida a Fidel en Santiago.

Unas horas antes a otro amigo, al que le hablé inmediatamente después de oír a Raúl, le dije, estoy escribiendo algo, me preguntó, preocupado, si acaso estaba aburrida o deprimida, le contesté que no, que ni lo uno, ni lo otro.

Escribo porque me lo debo a mí, pero sobre todo a Fidel.

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BERTHA VAZQUEZ dijo:

11

8 de diciembre de 2016

13:06:46


Muy triste lo que hemos vivido en estos dias bella la cronica yo no estaba trabajando, estaba durmiendo y me llamaron por telefono oye se murio fidel me dice la mama de mi sobrino y y le dije oooye que tu dices mija eso no puede ser y es que mi generacion estaba tan apegada a Fidel que no pensamos nunca en eso por lo menos yo no pense que ese momento tenia que llegar pero todavia lo siento vivo en mi corazon muy triste

Yunior dijo:

12

8 de diciembre de 2016

20:51:12


Laura Entiendo lo que sentiste ese día, pues yo me sentí de igual forma cuando llegaba del cumpleaños de mi sobrina con unos tragos y vi a nuestro querido Raúl dar la noticia y te juro que los tragos se fueron para los pies, y mucho mas se me fueron las palabras cuando la caravana paso junto a mi a lo que solo pude hacer fue secarme los ojos mucho rato después se fue físicamente el hombre que mas me enseñaron mis padres a respetar y a quien le inculco lo mismo a mi hijo y a mis alumnos

Norma Elena dijo:

13

9 de diciembre de 2016

14:51:03


Gracias por expresar con tus palabras lo que yo no he podido con las mías, aun después de 14 días; no soy periodista. Lo que si soy es "agradecida" y leyéndote hoy experimente lo que sentí esa terrible noche, que fue casi igual a como lo cuentas; tan igual que de nuevo me he vuelto a emocionar. Y por lo que se y vi es casi idéntico a lo que sintió la inmensa mayoría de nuestro querido e inigualable pueblo cubano, dentro y fuera de la Isla. Limpiemos el dolor y convirtamoslo en fuerza para hacer lo que hemos venido haciendo, pero cada vez mejor, como nos enseñó Fidel.

charles dijo:

14

12 de diciembre de 2016

09:58:54


Esa es nuestra juventud, digna y comprometida...... saludos Laura.

alina dijo:

15

12 de diciembre de 2016

10:08:02


Laura, coincido con Norma Elena…me has arrancado nuevamente las lágrimas doblemente: por la tristeza infinita que me invade cuando pienso que ya físicamente el querido Fidel de muchos y mi querido Fidel también como para muchos, no está, tú has sido capaz con tu crónica de trasmitir la profunda desgarradura que experimentamos millones de personas cubanos o no, niños o jóvenes o ancianos al escuchar la triste noticia , pero también por la dicha y la alegría que experimento al verte como símbolo de la maravillosa juventud con la que contamos hoy en Cuba, tan a la altura que estos tiempos requieren ,haciendo añicos las falsas hipótesis de falta de compromiso de las nuevas generaciones ,porque lo que sí es indudable es la fuerza de la fidelidad que la inmensa mayoría de tus contemporáneos demostró con creces. Créeme que dentro del dolor este ha sido el mayor aliento, creo profundamente en la sinceridad de esa hermosa frase de YO SOY FIDEL nacida del amor juvenil que nos adjudicamos todos los cubanos porque constituye un compromiso por la defensa del legado del Comandante empleando el arma fundamental para enfrentar todos los retos, la unidad.