ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

La sociedad cubana vive hoy momentos decisivos, que garantizarán la permanencia en el tiempo del sistema socialista que hemos defendido durante más de medio siglo. El perfeccionamiento de nuestro modelo económico, supone un reto elemental en la materialización de esa premisa, pero lleva asociado el perfeccionamiento también de los modos de hacer, de la responsabilidad con que se encaran las tareas y de lo que yo llamaría la palabra clave para abrir las puertas del futuro: «control».

Escrito en solitario, este sustantivo puede ser trasladado a disímiles esferas de la cotidianidad cubana, pero si se le acompaña del apellido «interno», entonces alude a una introspección hacia los procesos y fenómenos que tienen lugar en el seno de las instituciones del estado. Se trata, por encima de todo, de un profundo ejercicio de seguimiento y evaluación sistemática, sin el cual, los problemas se apuntalan frente a débiles e ineficaces soluciones.

Mucho se ha trabajado en los últimos años para el logro de estos objetivos y los frutos palpables se aprecian con más claridad desde que, en el 2009, la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobara, mediante la ley 107, la creación de la Con­traloría General de República. Otro paso invaluable llegó dos años después, con un documento nacido de esta nueva institución, devenido en manual indispensable para las administraciones, que declara las Normas del Sistema de Control Interno, la Resolución 60.

Sin embargo, a cinco años de su aprobación, aún existen problemáticas latentes en cuanto a su implementación y al cumplimiento de los aspectos que estipula. Una forma muy sencilla de interpretar esta afirmación, tiene que ver con el hecho de que, en disímiles ocasiones, es mayor el número de deficiencias detectadas en una entidad luego de un control externo, que las detectadas por el propio ejercicio de control al interior del centro. Entonces surge una pregunta, si están creados los mecanismos para la detección de riesgos, si existen planes de acción a nivel de áreas y entidades para prevenirlos y comités que apoyan a la administración en esa tarea, ¿cómo se explica la manida justificación de «fue a mis espaldas, yo no lo sabía?».

Dolorosos casos de malversación, de utilización de recursos del Estado en beneficio propio, han sido consecuencia de descuidar el control interno. Lamentablemente, el desconocimiento no exonera de responsabilidad, y aunque un dirigente administrativo no esté directamente involucrado, puede enfrentar el peso de la ley por incumplir con su deber de fiscalizar constantemente los procesos que están bajo su mando.

Para nadie es un secreto que hay quienes comienzan una carrera desenfrenada cuando se anuncia una comprobación al control interno. A modo de maratón imprimen documentos, redactan disposiciones y toman medidas de último minuto. Al final, las dificultades afloran, porque es imposible tapar en un día el agujero abierto durante todo un año. Lo peor es que, tales actitudes, no repercuten solo en el ámbito individual. Qué problema se resuelve rescindiendo a un cuadro de sus funciones, después de que su indolencia ha asestado un duro golpe al aparato económico de su empresa e incluso, al bie-nestar de los trabajadores.

Aquellos que hayan logrado entender en toda su magnitud el valor de un control interno efectivo sabrán que está en sus manos la herramienta para garantizar no solo en uso eficiente de los recursos, o la elevación de niveles productivos, sino el compromiso colectivo con la sostenibilidad de nuestra so­ciedad. Y digo «colectivo», porque depende de todos los factores de la entidad, que no deben solo subordinarse a los directores, sino alertarlos y contribuir con ellos a poner coto a manifestaciones delictivas o procederes ilegales.

Aunque el Estado cubano apuesta por nuevas formas de gestión económica, que impulsan la emergencia del sector privado, sigue siendo la empresa estatal socialista la base de nuestro desarrollo, pues el principio básico de nuestro sistema es el disfrute equitativo de las riquezas producidas. Entonces volteemos el catalejo, dejemos de mirar hacia afuera y busquemos dentro, allí donde se agazapan los «errores» y las «ingenuidades», que pueden costarnos demasiado caros como para permitirles el privilegio de la impunidad.

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Yosvani A. dijo:

16

24 de noviembre de 2016

13:31:50


Yo soy auditor y estoy participando en la XI CNCI. Mi criterio es que mientras se mantengan los salarios, la tasa de cambio, los precios en las tiendas y mercados agropecuarios y etc., no va a fuencionar el Control Interno. Es difícil exigir valores éticos mientras estén vigentes los problemas antes mencionados. Siempre hay quienes no se dejan arrastrar por la corriente, pero no son representativos. No existe sentido de pertenencia.

JOSE dijo:

17

25 de noviembre de 2016

09:56:29


ES CIERTO QUE EL CONTROL INTERNO INTENTA DESCUBRIR, SOBRE TODO, LOS CASOS DE MALVERSACIÓN DE LOS FONDOS DEL ESTADO, PERO ¿QUÉ PASA CON LOS CASOS EN QUE LOS FONDOS DEL ESTADO SE UTILIZAN INCORRECTAMENTE?¿QUÉ SUCEDE CUANDO SE REALIZAN INVERSIONES QUE, A LA LARGA, NO VAN A SER ÚTILES PARA EL PAÍS? ME ESTOY REFIRIENDO ESPECÍFICAMENTE A LA COMPRA DE PIEZAS DE REPUESTO QUE NO LE SIRVEN A NINGÚN EQUIPO, A LA ROPA Y EL CALZADO QUE NADIE COMPRA EN LA TIENDA, A LOS PRODUCTOS QUE "NO TIENEN SALIDA". ¿ESTO TIENE ALGÚN TIPO DE CONTROL? ¿SE ESTÁ ROMANDO ALGUNA MEDIDA AL RESPECTO?

fabian dijo:

18

28 de noviembre de 2016

21:28:24


Nuestro Comandante en jefe es y será una figura inolvidable para nuestro país.Nosotros los cubanos d...

Jorge Miranda dijo:

19

29 de noviembre de 2016

16:44:47


Me gustaría que se abordara como va a mejorar el Control Externo que es necesario para descubrir a administradores de doble moral e inescrupuloso que abundan en hoy Cuba (“y el pueblo los ve, como diría el Che) que son los responsable que no avance la Empresa Estatal Socialista. Es necesario descubrir a individuos que abundan que son capaces incluso de persuadir e involucrar a los mismos auditores y controladores internos bajo su mando, no para resolver los problemas, sino para ocultarlos de los controles externos. Individuos que obtienen resultados utilizando métodos fraudulentos para lograr los resultados exitosos, tales como algo muy en boga: descuidar la calidad para acortar los plazos y facilitar el sobre cumplimiento de los indicadores económicos, incluso lograr premios (mes 13).

mtorre dijo:

20

7 de diciembre de 2016

15:49:01


Yo estoy claro de que es necesario el control. Partiendo de esa premisa, pero usted periodista alguna vez se ha aplicado la guía de auto control?, tiene las cinco carpetas del control interno que pide la ley 60? Y como esas y otras cosas más, diagnostico de riesgo, plan de prevención de riesgos, evaluación de los riesgos, son un chorro de cosas que lleva cualquier persona que tenga un cargo, independiente de las tareas a las que tiene que responder en la funciones que realiza, dígase administrador, jefe de área de transporte, almacenero, jefe de taller, comercial etc. A lo que me refiero es que nada de esa información burocrática que se tiene que elaborar mensualmente y es obligatoria ,resuelve el problema del desvío de recursos, ni el robo de combustible y mucho menos del poquito de aceite ,arena, cemento, baterías y un sin número de cosas que usted ve en el mercado negro por decir un nombre. Yo veo lo fácil que un dueño de una paladar, que es uno de los trabajos del sector privado o una casa de alquiler al turismo como controlan sus bienes dígase sabanas, toallas, platos copas y todos los medios que necesitan para el desarrollo de su negocio ,sin tener tantos documentos ni personas ,ni oficinas que le causen gastos de salarios y no se le pierde nada y ni tienen activos rotos amontonados en espera de darle baja ni útiles rotos, además, obtienen ganancias y pagan la corriente que consumen en efectivo, y el agua y todo lo que necesiten y no tiene cuentas por pagar ni por cobrar pendientes, no cierran por inventario ni por cambio de turno y los pocos obreros que tienen no quieren dejar el trabajo. Qué bueno que las entidades estatales buscaran la eficiencia que tanto necesita el país para que la economía se abra paso y se revierta en bienestar para la población, cuanto yo quisiera que el país se desarrolle como los del primer mundo, pero mientras pensemos que la solución está en llenar documentos de controles y supervisiones y no en acciones productivas bien remuneradas, en mi opinión, no avanzaremos.